5 de noviembre de 2014

Cómo nace un género literario (y el problema del greenpunk)

Orígenes características greenpunk

Hace tiempo que quería escribir esta entrada, y como prometí cuando conté de qué iba a ir mi novela, lo voy a hacer con espacio para explayarme. 
Como ya dije mil veces para presionarme a mí misma, este NaNoWriMo estoy escribiendo greenpunk, y Sparda también. Pero tenemos el problema de que no sabemos qué es el greenpunk, qué se considera que entra en el género y qué no. Porque, aunque hace ya un par de años (y un par de años, en literatura significa antes de ayer) que se habla de él, no ha nacido como normalmente lo hacen los géneros y sus límites reales no están definidos.
Los géneros literarios, como en cualquier otra disciplina artística, nace a posteriori: es decir, después de que se hayan escrito libros que se vayan a identificar con el género o corriente. Para que nazca un nuevo género literario antes hay que tener un libro con unas características que lo diferencian del resto. Si este libro tiene éxito, se escribirán más libros parecidos influidos por el primero, que adapten esas características a su historia y las moldeen como mejor les venga. Si después de un tiempo ya tenemos un puñado de libros que repiten estas características y la gente las identifica como algo diferente, se le pone un nombre y se empieza hablar de un género nuevo.
Voy a poner por ejemplo la picaresca, que es un género que todos conocemos. El primer libro picaresco fue el Lazarillo de Tormes, que contaba, en forma de falsa autobiografía, las infancia de un niño pobre que tenía que echar mano de la astucia para poder sobrevivir. El Lazarillo tuvo mucho éxito cuando salió en 1549, pero no se repitió el esquema “se cuenta en pasado la infancia de un niño pobre que tiene que tiene que ser ingenioso para sobrevivir” hasta unos cuantos años después (en el 1599 con Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, 40 años después). Poco a poco, y a raíz del éxito de esos libros, se escribieron más. Tanto que la gente tuvo que crear un nombre para designar a todos esos libros a la vez, en vez de decir “esos libros protagonizados por niños pobres pero ingeniosos”: y salió la palabra “picaresca”. En el Lazarillo no aparece ni una sola vez la palabra “pícaro”, es en el Guzmán cuando se usa por primera vez para llamar a este tipo de protagonista.
Cuando se le pone este nombre al género es porque ya hay una serie de novelas que tienen características comunes que las agrupan. En el caso de la picaresca son la falsa autobiografía, el niño pobre pero listo, la crítica a la sociedad, el determinismo social (el protagonista nunca es capaz de mejorar su situación) y el pesimismo. Hay otras novelas de la época o un poco posteriores que tienen alguna de estas características, pero no encajan dentro del género porque no las cumplen todas.

Orígenes características greenpunk

Entonces, volvemos al greenpunk. Ahora tenemos una panorámica mejor del problema: no hay literatura greenpunk escrita. El término greenpunk lo puso un día un publicista (no recuerdo su nombre) y lo hizo sin escribir ni un libro, solo para conseguir ser nombrado cada vez que alguien hablase de los orígenes del género. Escribió un manifiesto sobre qué sería greenpunk y qué no lo sería, pero no se ha puesto en práctica todavía. Los límites del greenpunk están solo determinados por su nombre, y todo está abierto a interpretación.
No tenemos ejemplos de literatura greenpunk, porque el género no partió de un grupo de obras que tenían cosas parecidas entre ellas y se pensó que podía ser útil agruparlas bajo un mismo nombre. En el greenpunk ha pasado lo contrario a la picaresca: primero nos dieron las características y las historias están sin crear. Y el manifiesto no es suficiente para definir un género, hay que ponerlo en práctica y ver qué es realizable, qué no, y qué cosas tienen relevancia.
Alguna gente ha intentado arreglar este problema buscando novelas y películas que coincidiesen con las características que el manifiesto le otorga al greenpunk para formar un corpus por el que guiarse, pero no funciona así. De la misma manera que, aunque el Lazarillo tiene muchas características naturalistas, nadie lo metería dentro del mismo género que La Barraca de Blasco Ibáñez (de 1898, 350 años después). Muchas de estas obras, buscadas después de la aparición del manifiesto, tienen un aire greenpunk pero no cumplen con todo lo que manda el manifiesto, de todas maneras.
Incluso cuando se empezaron a hacer manifiestos sobre los géneros, definiendo sus límites (en el propio Naturalismo, aunque los más conocidos son los de las vanguardias de principios del s.XX) y sus características, siempre se hicieron después de que el género hubiese nacido y crecido un poco. No tiene sentido imaginar un género literario o artístico y luego forzar a otras obras a encajar en él.

¿Pero a qué me refiero cuando hablo de greenpunk?
Leí el manifiesto hace tiempo pero, realmente, apenas lo recuerdo. Yo escribo greenpunk por lo que me evoca el nombre:
El término greenpunk aparece por analogía a todos los -punk que están naciendo últimamente (steampunk, diesepunk, clockpunk, atompunk, etc.), pero no lo considero un derivado de ellos. Es decir, el primer género literario -punk que apareció fue el cyberpunk, que cogió este nombre por el movimiento punk, que implica cierta desobediencia y rebeldía. Después de que el cyberpunk estuviese asentado, necesitaron una palabra para hablar de otras obras que eran “cyberpunk pero ambientadas en la época victoriana, no puede ser cyber- porque van a vapor”: steampunk". Del steampunk salieron subgéneros (dieselpunk: steampunk pero a principios del s.XX, por ejemplo), pero yo no veo el greenpunk como uno de ellos:
Para mí, el greenpunk no es una sociedad victoriana, ucrónica o futurista que aprovecha combustibles naturales en vez de carbón o vapor. Para mí, el greenpunk debe volver a recoger la raíz que creó el cyberpunk: la crítica y el inconformismo, a través del green: el ecologismo.
Para mí, el greenpunk es un género de la ciencia ficción en el que el mundo está formado por una sociedad que se rebela ante la actual devastación de la naturaleza y la explotación del planeta. Son una sociedad sin huella ecológica, que respetan completamente el estado natural, pero no podemos olvidar que es ciencia ficción y ahí es donde tenemos margen de maniobra. No me importa qué tipo de combustible y energía utilizan (descrito en el manifiesto, pero no sé por qué tiene que ser tan importante), siempre que no contamine lo más mínimo; de igual manera con todo lo que respecta a sus vidas. Personalmente, en mi novela, he introducido los árboles bioluminiscentes (ya existen, usando en plantas ADN de bacterias y medusas que brillan), por ejemplo, para solucionar el problema de la iluminación por la noche.
¿Nace esta sociedad por necesidad tras el agotamiento de los recursos? ¿Como respuesta a la masificación de las ciudades? ¿Ha aparecido una enfermedad que hace que los humanos sientan la necesidad de volver a vivir con los pies hundidos en la tierra? ¿Ciudades con aceras de tierra y jardines verticales en todos los edificios? ¿Se puede mezcla con la fantasía? Eso ya lo decide cada escritor.

Orígenes características greenpunk

Verde y gris nació nada más leer por primera vez el término “greenpunk”, al margen de manifiestos, definiciones y debates sobre si son los personajes del steampunk pero en vegano. Es un género que me llama como un imán, que puede dar lugar a historias preciosas y ambientes únicos. Quiero aportarle mi granito de arena.

Lectura relacionada: Un poquito de por favor en el blog de Josué Ramos, incidiendo sobre todo en el nacimiento del steampunk.

Las dos ilustraciones son de Josh Hutchinson. No encontré fuente fiable para la imagen de cabecera.

11 comentarios:

  1. A ver si va la escritura viento en popa y sale una historia interesante.

    ¡Un beso!

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  2. La verdad es que tiene muy buena pinta. Me has matado con lo de steampunk pero en vegano. Espero que te vaya muy bien y estoy deseando ver dónde acabas con la aventura.
    ¡Un besín!

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    1. Se han leído muchas cosas del greenpunk, sobre todo de fans del steampunk que sentían que estaban apropiándose de su género y que, de repente, todo lo que olía a steampunk iba a tener un éxito parasitario. Algunos lo dijeron con mejores maneras y otros con peores.
      Yo también quiero saber dónde termina esto, el final lo tengo un poco indeciso todavía. A ver qué hacen los personajes.
      Gracias por comentar :D

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  3. Muy completa la entrada. La verdad es que esto de que no haya límites tiene algo bueno y algo malo. Lo malo? Pues que no hay referencias ni material sobre el que trabajar. Lo bueno? Que esos límites puedes establecerlos tú misma ;-)

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    1. Exactamente, esas son las dos vertientes de no tener límites establecidos: podemos hacer lo que queramos, pero no sabemos qué puede funcionar ni tenemos inspiración de otras obras sobre las que partir. Es toda una aventura :)

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  4. Como siempre tus entradas son de lo mas interesantes.Me encanta mucho todo lo que has dicho del greenpunk, es algo que yo no he oído, ni he leído ni siquiera de pasada.Y me parece de lo mas interesante al menos conocer esta palabra.Yo creo que pueden salir unas historias la mar de interesantes de esta base que es el greenpunk.Deberían conocerla mas escritores y animarse a hacer algo relacionado con esto.Y bueno al menos ya estas tu escribiendo verde y gris.Te das cuenta de que si alguna vez en un futuro lejano o próximo el greenpunk se convierte verdaderamente en un género con sus carecteristicas y demas cosas, tu serias como una pionera en el genero? Jaja es un idea loca que se me ha venido ahora.Pero puede pasar ...

    Un beso

    Un beso

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    1. Sí, se me ha ocurrido. Pero prefiero no pensar mucho en ello, es una responsabilidad muy grande. Es mejor dar a conocer el género, que la gente se anime con él y haya unas cuantas novelas para no llamar tanto la atención xD

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  5. Creo que mi comentario no quedó registrado, lo repito. :/
    Quería decir que estoy muy de acuerdo con lo que comentas. A pesar de la confusión de mucha gente el greenpunk no es un retrofuturismo. Y por mucho que se empeñara Matt Stagg, ni tiene relación con el steampunk ni es un género en sí mismo.

    Como curiosidad, creo que en España solo tenemos una obra catalogada por sus autores como greenpunk: "La estrella" de Javi Araguz e Isabel Hierro

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  6. Hola!
    Me parece de lo más interesante todo lo que comentas y estoy de acuerdo contigo: nos hacen falta más novelas y relatos greenpunk ;)
    Justamente estoy coordinando una antología que tiene como eje conductor el greenpunk. Puede que te interese.
    http://antologiasnc.blogspot.com.es/

    Un saludo!

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    1. Gracias por tu comentario! Ya me habían pasado la convocatoria de la antología. Llevo un par de semanas dándole vueltas ;)

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  7. Me parece super interesante. Yo ya tenía un guión para una historia de ciencia ficción con estas características pero no conocía de la existencia de este "género". Gracias por la información

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Suficiente blog por hoy. ¡A escribir!