<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563</id><updated>2011-10-07T18:13:59.294+03:00</updated><category term='Micro'/><category term='ElCuentacuentos'/><category term='Hábitos de escritura'/><category term='Autónomos'/><category term='El Refugio'/><category term='Secuelas'/><category term='Premiado'/><category term='Rincón de la expresión'/><category term='Reflexiones'/><category term='Publicado'/><title type='text'>[.Canal Nostalgia.]</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>92</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4814078695477350296</id><published>2011-05-02T04:05:00.001+03:00</published><updated>2011-05-02T04:05:57.773+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autónomos'/><title type='text'>Reina de hierro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Yo: ¿Qué soy para ti?&lt;br /&gt;Él: …&lt;br /&gt;Yo: ¿?&lt;br /&gt;Él: eres…&lt;br /&gt;Él: una&lt;br /&gt;Él: elfa en mi juego&lt;br /&gt;Yo: ¬¬’&lt;br /&gt;Él: ¿y yo para ti?&lt;br /&gt;Yo: No lo sé.&lt;br /&gt;Yo: Y me preocupa.&lt;br /&gt;Él: ¿Por qué?&lt;br /&gt;Él: :)&lt;br /&gt;Yo: Porque es la primera vez que me pasa.&lt;br /&gt;Él: Ya, pero tienes que huir del lugar que te come y te chupa los huesos.&lt;br /&gt;Yo: Me tiene atada.&lt;br /&gt;Él: ¿Tú eres el nudo?&lt;br /&gt;Yo: No sé nada.&lt;br /&gt;Yo: No sé qué soy.&lt;br /&gt;Él: Eso es difícil.&lt;br /&gt;Él: El ensayo de hoy fue contundentísimo.&lt;br /&gt;Yo: :)&lt;br /&gt;Él: Y tú para mí no eres nada porque no te veo, no te veo ni te toco ni te&lt;br /&gt;Él: escucho&lt;br /&gt;Él: Eres nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4814078695477350296?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4814078695477350296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4814078695477350296' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4814078695477350296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4814078695477350296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2011/05/reina-de-hierro.html' title='Reina de hierro'/><author><name>Anxo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-QBRaAwzapk4/TX1RYSiOYwI/AAAAAAAAAAM/wncQlsd5ejc/s220/Ponnosaprueba.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1008819146759638882</id><published>2010-08-20T02:56:00.000+03:00</published><updated>2010-08-20T02:57:42.917+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autónomos'/><title type='text'>Blues pasados</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;Acabo de llegar de la playa. Hacía tantos años que no la pisaba…! Está tan cambiada que ahora parece el centro de marcha de este pueblo. Han habilitado un bajo que yo conocía en ruinas en un bar-pub, y toda la gente joven estaba allí, con la música y la bebida.&lt;br /&gt;Fui por invitación a la parrillada de Sonia. Había bastante gente allí, a alguna no la conocía, y a otra que sí pero hacía mucho tiempo que no la veía. También estaba la última persona que esperaba ver este verano.&lt;br /&gt;Después de tener acabar el instituto y separarnos para ir a la universidad, nos seguimos viendo. Pero poco a poco fuimos perdiendo el contacto. Cuando me dijeron plaza fija en el instituto me fui definitivamente de aquí, y dejé de verlos a todos. Sin poder hablar cara a cara, nos distanciamos definitivamente.&lt;br /&gt;Estaba yo saludando a los pocos que conocía, cuando, de repente, su cara apareció entre la gente. Miguel, de todos los lugares del mundo en los que podría estar, eligió la playa, y eligió esta noche. Él y su incombustible guitarra, sus rizos y su pícara sonrisa.&lt;br /&gt;Nada más verlo, sin haberlo reconocido casi, ya sentía esa sensación en el estómago. Ese vuelvo inesperado, los nervios y las mariposas que creí que había perdido, todos juntos de nuevo. Él también pareció sorprendido de verme, y sin pensárselo vino hacia mí con los brazos estirados. Y yo me moría por darle un abrazo.&lt;br /&gt;Empezamos a hablar, y poco a poco nos fuimos apartando de la gente. Separados por la guitarra, como siempre, empezamos a ponernos al día. Pasaron tantos años…! Él sigue estudiando, siempre estudiando. Ahora vive de tocar, y de enseñar a tocar. No le sorprendió enterarse de que mi vida iba tal y como lo había planeado, que trabajaba de lo que elegí trabajar, vivía donde elegí vivir… y que intercalaba mi rutina con pequeñas creaciones improvisadas.&lt;br /&gt;Me daba miedo sacar el tema, pero me dijo, sin yo preguntarle, que no está casado ni lo estuvo. Ninguna mujer supo entenderlo lo suficiente como para quererlo. Su único amor ahora es su guitarra y su música.&lt;br /&gt; Da vértigo pensar en todos los años que han pasado y lo poco que han cambiado las cosas. Él sigue con su desorden, todavía sembrando el caos en mis planes. Sigue siendo el alma libre que yo no me atreví a ver. Y yo todavía no me atrevo a salirme de lo planeado, de hacer improvisaciones en mi rutina. Y sobre todo, sigue siendo capaz de desnudarme con solo mirarme.&lt;br /&gt; Mientras me hablaba, recordé todas las horas de clase que pasamos agarrados bajo la mesa. Todas las veces que me robó mis púas para poder hacer sus inicios con la guitarra. Las miradas que cruzaban el aula en silencio y en secreto, los recreos en las escaleras, y las horas muertas jugando a las cartas.&lt;br /&gt; También recuerdo las primeras mañanas juntos, cuando me sentaba en el banco, en el pasillo frente a mi clase, y esperaba verlo aparecer por la esquina. Y cuando por fin aparecía, haciendo ruido y mirando al suelo, recuerdo que sentía el mismo vuelco en el estómago que volví a tener esta noche.&lt;br /&gt;Recuerdo la pasión con la que me agarraba el muslo mientras se mordía los labios, y lo larga que se me hizo esa clase. Recuerdo también el furor que sentía yo por poder colarme entre sus sábanas brevemente, por robarle los besos que creía que me pertenecían, incluso recuerdo cómo deseaba arrancarle la camiseta y tirarla echa girones. Recuerdo las ganas que tenía de comérmelo a mordiscos.&lt;br /&gt;Miguel asegura la destrucción de cualquiera que sea lo suficientemente inconsciente como para estar a su lado. Él y lo sabe, y supongo que por eso nunca me permitió acercarme demasiado tiempo. Quizás en un mundo diseñado para nosotros dos, donde él pudiera sembrar su caos y yo pudiera seguir quieréndole en orden, sí sería posible. No lo era en el mundo en el que vivíamos, ni siquiera en el que vivimos ahora.&lt;br /&gt;A él le debo mis mayores noches de locura, sexo, drogas y rock’n’roll. También los mejores conciertos, lecturas compartidas, seminarios, charlas, y excursiones. El gran verano de las excursiones, viajes, caminatas y monte se lo debo a él. Pasaron tantos años, y todavía no me explico qué se me pudo pasar por la cabeza para esa tarde, cuando apareció bajo mi ventana, decirle “sí, bajo ahora” y no aparecer por pasa en una semana. Sin planes, sin organización, sin saber qué podíamos necesitar en mitad del camino, sin tiempo para volver atrás a las cosas que nos olvidamos. Ése es su caos. Desaparecer durante un tiempo sin despedirse, y cualquier noche aparecer en la playa, a tu lado, abrazarte y seguir la conversación que dejó a medias.&lt;br /&gt;Recuerdo cómo, hace años, quería encerrarse en su caparazón, y nunca quería hablar de lo que sentía, de lo que quería o de lo que lo emocionaba. Su mundo interior era totalmente inaccesible para el resto del mundo. Sin embargo, algunas veces intentó decirme que ya sabía que yo moriría por él, pero que no estaba dispuesto a permitirlo. Sabía que estar con él sería destruirme, dar por perdida la vida que yo quería llevar, la vida para la que estaba hecha. Todas y cada una de las veces que empezó esa conversación yo fingí no entender qué me quería decir, y acabábamos cambiando de tema. Quizás una parte de mí, impulsiva e irresponsable, no quería entenderlo.&lt;br /&gt;Y esta noche, después de tantísimos años sin saber nada de él, aparece sin previo aviso. Primero me hizo sentir esa sensación única en el estómago, y luego me llevó a otro mundo con su guitarra y su blues.&lt;br /&gt;Ese otro mundo en el que llegar a fin de mes no es importante. Otro mundo donde los grandes problemas se solucionan con un “lo siento”,  y que la mayor preocupación es tener que madrugar al día siguiente. Otro mundo en el que la mayor ilusión es poder hacer la excursión de fin de curso, y en el que no dependes de un marido, de un jefe, de unas fechas de vacaciones para poder desparecer. Ese otro mundo en el que las penas se curan con blues, las drogas son poco más que un juguete, las noches no tienen frío ni fin, y siempre hay fuerzas para seguir tocando en la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no paró de sonreír en toda la noche, al igual que yo. Me da miedo pensar en todo el tiempo que ha pasado, pero que, sentada junto a él, cantando Ain’t no sunshine de nuevo, parece apenas han sido segundos. Tuve ganas de volver a abrazarlo por la espalda mientras tocaba, o agarrarlo de la pierna pero… cosas de la edad, ya no tengo la libertad con la que contaba a los 17 años.&lt;br /&gt;Siempre me ha dado la impresión de que soy la única mujer que es capaz de amar, y la única que no puede permitirse amarlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1008819146759638882?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1008819146759638882/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1008819146759638882' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1008819146759638882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1008819146759638882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/08/blues-pasados.html' title='Blues pasados'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1212600087788044349</id><published>2010-06-20T05:38:00.000+03:00</published><updated>2010-06-20T05:39:26.423+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Sin título (provisionalmente)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella llegó, como tantos otros estudiantes con una beca Erasmus, a mi ciudad a principios del segundo cuatrimestre. El curso ya iba por la mitad, y ya conocíamos casi todo lo que nos esperaba hasta julio. O eso creía yo.&lt;br /&gt;Los profesores serían los mismos, mi Facultad sería la misma, las asignaturas, en esencia, serían también las mismas. Creía que mis compañeros serían también los mismos, no contaba con que alguien como ella llegase sin avisar.&lt;br /&gt;Uno de los primeros días de clase después del período de exámenes, una chica que no conocíamos se nos acercó a preguntarnos cómo podía llegar a un aula. Tenía un ligero acento que la descubría como un nuevo Erasmus, pero no nos decía de dónde era, y podía adivinarse desde lejos su inocencia y amabilidad. Le preguntamos sobre su horario, y descubrimos compartiríamos varias asignaturas, especialmente las optativas.&lt;br /&gt;Me cayó muy bien desde el primer día. Siempre sonriente y positiva, transmitía un mensaje de calma y de bienestar. Tenía una sonrisa preciosa, y unos ojos grandes, claros y siempre muy abiertos, muy atentos a todo lo que le decías. Entendía y escuchaba, asentía con la cabeza cuando le contabas cosas, y era muy expresiva. Era alta y delgada, tenía el cuerpo de una modelo, aunque vestía simple y austera; jamás le vi presumir de cuerpo, maquillarse, usar pantalones cortos, camisetas de manga corta, o escotes. Cada vez que alabábamos alguna cualidad suya (lo bien que hablaba inglés, o el poco acento español que tenía, por ejemplo) siempre contestaba quitándole importancia a todo el esfuerzo que le había costado.&lt;br /&gt;Guapa, humilde, tranquila, atenta, simpática. Se hacía querer.&lt;br /&gt;A los varios días de conocerla, de encontrarme con ella y quedar hablando antes de entrar a una clase, descubrí que la sentía especial al resto de las chicas que había conocido hasta ahora. Siempre tuve una visión pesimista del resto de las mujeres (entre las que me incluyo), pero ella se escapaba a todos los tópicos que me había armado en la cabeza. No era retorcida, ni parecía que le diese a todo un segundo significado. No parecía tampoco ser capaz de hacerle mal a nadie, por ninguna razón. De alguna manera, me recordaba a la inocencia de algunos niños, una inocencia tierna.&lt;br /&gt;Aún recuerdo el día en el que fui a la puerta del aula donde tendríamos la siguiente clase unos diez minutos antes de que empezase, solo para ver si ella también se adelantaba y podía hablar con ella un rato más que de costumbre. Cuando apareció por las escaleras sonreí, me sentí contenta de que llegase para poder estar con ella.&lt;br /&gt;Pero también me dio de qué pensar. Siempre me declaré heterosexual, e incluso tenía, y a la hora de escribir esto, tengo novio. Los novios anteriores y los líos que tuve antes de conocerla siempre fueron chicos, las chicas nunca me llamaron demasiado la atención. Algunas admitía que eran guapas, tenían buen cuerpo o eran atractivas, pero nunca me habían gustado de una manera más personal, más interior. Ella me llegó a dónde no me había llegado nadie.&lt;br /&gt;Pasé unos días confundida, pensando en ella, en lo que yo empezaba a sentir, y en cómo podía ser posible. Ella era diferente a todas las mujeres que siempre conocí, pero no entendía por qué me hacía sentir así. Pensaba en ella, y yo sonreía. Pensaba en poder abrazarla, y sonreía todavía más. Desde hacía mucho tiempo (un poco menos del que llevaba con mi novio) no me sentía así. Estaba confundida, no sabía exactamente qué me estaba pasando.&lt;br /&gt;Un día, cuando acababa de descubrirlo, después de comer, y cuando faltaba casi una hora para volver a las clases (una de las que compartía con ella), me la encontré cabizbaja en un banco de la Facultad. Me paré a hablar con ella, y me confesó que no tenía un buen día. Un profesor se había portado injustamente con su clase, echaba de menos a su familia, y algún que otro problema. Después de contarme eso volvió a sonreír y dijo algo de “pero no es nada”. Físicamente se veía que era frágil, pero nunca la había visto tan… débil. Fue la primera vez que tuve ganas de verdad de abrazarla fuerte, de intentar consolarla como fuese. Sin embargo, no lo hice. Todo lo que hice fue quedarme de pie, mirándola mientras yo me ponía nerviosa, sin saber qué decir. Me hizo sentir especial para ella que me confiase sus problemas, y me quedé con ese pensamiento sin saber qué más decir. Creo que le dije si quería ir a dar una vuelta alrededor de la Facultad para pensar en otras cosas, pero me dijo que no hacía falta.&lt;br /&gt;Me sentía tonta e impotente. Por un lado, yo tenía novio. Es un chico maravilloso, atento, guapo, responsable, y me hace sentir perfecta cuando estoy con él. En momentos más íntimos siempre me sentí completa a su lado, y me atrae como pocos chicos lo han hecho a lo largo de mi vida. Yo a él lo quise, lo quiero, y lo querré. Entonces, ¿por qué me gustaba ella de esa manera? ¿Es que de repente me gustaban las chicas, o solo me gustaba ella? Y sobre todo, si me sentía tan completa y tan feliz con mi novio, ¿por qué sentía eso por ella? Al intentar responder a esa pregunta, no encontraba otra respuesta que “no puedo sentirme de ninguna otra manera frente a ella”.&lt;br /&gt;Sabía que con ella no podría intentar nada nunca. Ella era de un país de Europa del Este, seguro que un país menos tolerante y abierto que España, y no sabía qué reacción tendría frente a una relación con una chica. Pero plantearme siquiera la opción de poder llegar a preguntarle sobre el tema me parecía imposible: no voy a cambiar a mi novio por nada ni por nadie. Y lo que más me pesaba de todo: ella en junio se volvería a su país y lo más probable es que no volviese a verla nunca más; no podría arriesgar, ni a mí ni a mi relación, por una persona que, de todas maneras, se iba a ir en tres meses y no volvería a ver.&lt;br /&gt;A partir de tomar esa decisión, me concentré todo lo que pude en no mostrar nada que pudiera llevar a pensar que ella me gustaba. Intentaría ocultar lo nerviosa que me ponía cuando estaba a su lado, volvería a sentarme a esperar a las clases a las horas de antes… y haría lo posible porque nadie se enterase. Por ella, pero sobre todo por mí. En mi clase se declaran muy tolerantes, pero cualquier cosa que se salga de la “normalidad” y heterosexualidad se toma con bastantes burlas e indirectas durante meses. Yo seguía sin poder imaginarme qué respeto tendrían por los homosexuales o bisexuales en su país, o cómo actuaría ella.&lt;br /&gt;Una noche, poco tiempo después de esto, soñé con ella. Fue el sueño más extraño, más perturbador y más real que tuve en mucho tiempo. En él, primero, el chico de la cafetería, que no conocía de nada, mientras me servía la comida me decía algo de ella. Algo sobre que había vuelto con su novio y que si yo comía tan poco nunca la iba a conquistar. Le contesté que no sabía a qué se refería y me fui a comer a una mesa alejada. Más tarde ese chico me descubría llorando de rabia y de impotencia por los pasillos de mi Facultad. No sé qué me dio más rabia de esa parte del sueño: si ella estuviese con un chico o que el de la cafetería supiese lo que yo sentía.&lt;br /&gt;Más tarde, y después de mucho pelear con ese chico, me atreví a decirle que sí sabía de qué me hablaba, y le pregunté cómo había adivinado lo que sentía. Solo me contestó un “se te nota en los ojos”. Lo que siempre me dio más miedo era que se supiese que ella me gustaba, que dejase de ser algo mío interior y que todo el mundo pudiera leerme y enterarse de todo.&lt;br /&gt;Lo siguiente del sueño es una especie de acto, donde los Erasmus tenían que hacer alguna pequeña representación. Ella hacía una especie de baile, ligero, armónico, agradable, y mientras bailaba lentamente, decía algo de que en su corazón solo tenía espacio para dos personas, y mientras me miraba a los ojos, me decía que yo no era ninguna de ellas. Me dolió como si fuera real, como si me lo hubiera dicho uno de esos días en los que nos sentábamos a hablar de los profesores, los exámenes, o sitios que había que visitar en nuestra ciudad.&lt;br /&gt;Lo último que recuerdo del sueño fue una representación teatral a cargo de dos ilusionistas. Uno decía poder hipnotizar y encantar a la gente. Estábamos cientos de alumnos sentados en una grada, y el chico de la cafetería, que seguía hablándome de ella, estaba a mi lado. Un par de asientos más allá estaba ella, sentada sola entre varios asientos vacíos, con las manos cruzadas sobre las piernas, como siempre, y con su mirada atenta y tierna mirando a los ilusionistas. Uno de ellos se acercó a mí y me preguntó qué quería que hiciese, qué persona quería encantar. Le contesté que no quería cambiar a nadie, pero él solo dijo “ya sé, ya sé…”, y se acercó a ella. Le atrapó la mirada, y le dijo que a partir de ese momento me iba a querer a mí y a nadie más. Cuando deshizo el enlace que había formado con ella, ella giró la cara hacia donde estaba yo y me dijo “ya solo tengo sitio para ti en mi corazón”.&lt;br /&gt;No desperté inmediatamente, pero es lo último que recuerdo. El sueño me asustó, y sentí miedo durante unos segundos, por si en verdad era tan visible todo lo que ella me gustaba. Me dio miedo que cualquier día la señora de la cafetería (ese chico no existe, creo que no lo he visto en mi vida) pudiera decirme lo mismo que el ilusionista o el otro chico, que los de mi clase pudiera un día decirme que era demasiado descarada, y que los hacía sentir incómodos cuando la miraba con ese deseo y esa atención.&lt;br /&gt;Sin embargo, intenté volver a dormirme y retomar el sueño. Seguir soñando con ella de la manera que fuese, aunque me dijese que yo no era más que otra española que había conocido durante su beca, que nunca realmente le importé… me daba igual. Solo quería volver a soñarla. No conseguí dormirme.&lt;br /&gt;Poco después, se suspendieron las clases y empezamos con el período de exámenes. Ya no la veía al ir a clase, cada una estudiaría en su piso, en una biblioteca, o donde fuese, pero no coincidiríamos más, hasta que nos encontrásemos de nuevo en las puertas de un aula. Esas tres semanas se me hicieron eternas, sumergida en montañas de folios y de apuntes, sola en mi habitación, recordando el sueño y sintiéndome culpable por haberlo soñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de salir del último examen de las asignaturas que compartía con ella. Antes de entrar se despidió de nosotros, porque no volveríamos a coincidir, y aprovechaba que su calendario era más corto que el nuestro para poder irse una semana antes a su país. No sé si me vio la cara de tristeza, pero yo sentí como el mundo se caía encima de mí. Todos le deseamos mucha suerte en el examen, un buen viaje y una buena vuelta a casa, y yo no me atreví a decirle nada.&lt;br /&gt;Me siento estúpida. No sé cómo me ha ido el examen, no recuerdo ni las preguntas. Salí del examen y lo único que hice fue venir a refugiarme en mi habitación, sentarme y mirar las paredes, pensando en ella. No me quedé ni a esperarla al salir del examen, no volveré a verla. Con muchísima suerte en un tiempo aceptará alguna de nuestras invitaciones para volver a pasar unos meses en España, aunque en principió las rechazó todas.&lt;br /&gt;No conseguí encontrarla en ninguna red social, ni por su nombre, ni por la dirección de correo a la que nos mandamos los apuntes. En poco más de 24 horas se subirá a un avión y dejará de existir para esta ciudad. No para mí. Desaparecerá completamente, dejándome solo con el recuerdo de estos casi cuatro meses, dejando en estos pasillos su manera de andar y de gesticular; pasillos que en unas horas serán invadidos por las señoras de la limpieza y en los que no quedará ni un rastro de todos los que estuvimos aquí. En poco más de 24 horas se subirá a un avión llevando una maleta con la otra mitad de mí.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1212600087788044349?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1212600087788044349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1212600087788044349' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1212600087788044349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1212600087788044349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/06/sin-titulo-provisionalmente.html' title='Sin título (provisionalmente)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6496283202903894849</id><published>2010-04-25T03:45:00.000+03:00</published><updated>2010-04-25T03:45:23.488+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Lady Vengeance</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si cierro los ojos y hago un pequeño esfuerzo, todavía puedo verla en esa sala redonda y acristalada, de noche, sin más luz que la de las velas que se consumían repartidas por el suelo y los pocos muebles. La imagino sentada al gran piano de cola, en medio de la habitación, sola, tocando como nadie había tocado nunca. Cada nota era maravillosa y única, limpia, penetrante. Cada nota te perforaba y te hacía sentir como nunca habías sentido con la música.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La melodía que interpretaba era lenta, triste, melancólica. Yo la miraba desde la puerta, sintiendo su dolor y sin atreverme a moverme, ni para acercarme a ella ni para alejarme. Estaba paralizado, mi conciencia se movía con la música y no recordaba por qué debería irme de allí. Lo único que sabía que tenía que hacer era mirarla y escuchar su música. Quería acercarme y abrazarla como tantas otras veces, consolar su tristeza y hacerla reír otra vez. Quería que tocase una canción alegre, que las notas brincasen sobre el suelo y la llama de las velas, no que se arrastrasen moribundas y desesperanzadas por el suelo y chocasen contra la realidad de los cristales. Hubiera dado mi vida entera porque ella levantase la vista de las teclas y me mirase con una sonrisa en los ojos, que me dijese cualquier cosa con voz alegre. Hubiera dado mi vida entera porque se levantase del piano, me cogiese de la mano y fuésemos a correr juntos por el jardín que se adivinaba en la oscuridad más allá de las cristaleras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No recordaba que yo estaba saliendo de esa sala cuando sus notas me atraparon. No recordaba que tenía que irme, que los tiempos de correr de noche por el jardín y mojarnos con el agua de los aspersores habían acabado. No recordaba que tenía que moverme para que no se siguiera rompiendo mi corazón poco a poco, mientras estaba allí parado. No recordaba que teníamos que separarnos, que tenía que renunciar a ella, a sus labios rojo, a su piano, por el resto de la eternidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sobre el piano descansaban dos velas blancas, consumidas y con una llama trémula. Ella había cambiado las flores del vaso de cristal esmerilado. Ya solo había un jazmín, no más rosas rojas. Era su manera de mostrarme su pena y de decirme que nunca me olvidaría. Olía a cera derretida toda la habitación, las rosas se habían acabado ya. Con el paso de los años había aprendido a leer sus símbolos y sus manías, y deseaba que de nuevo las rosas estuviesen encima de su piano, tocando junto a ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante el tiempo que estuve parado en la puerta, ella no se giró para mirarme, ni una sola vez. Yo podía ver a unos cuantos metros, iluminada tenuemente por la luz de las velas, sus brazos delgados y pálidos, su vestido rojo y su melena negra. No le veía la cara, pero la música me decía todo lo que ella pensaba. Quizás lloraba, quizás volvía a tocar ensimismada en sus pensamientos, con sus labios pintados de rojo ligeramente abiertos, y los ojos cerrados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me quedé esperando unos momentos más, mientras recuperaba mi conciencia y la separaba dolorosamente de su música y su fluir. Ella no se daría la vuelta. No se despediría. Era demasiado orgullosa para concederme una última mirada, un pequeño rayo de esperanza para todos los años que me quedaban de soledad. No me iba a conceder la duda de pensar que ella realmente me seguiría queriendo siempre, que yo sería el único hombre que la abrazase nunca, el único con el que había reído nerviosa y llorado de felicidad. No iba a ser así, dentro de un tiempo aparecería mi sustituto, y correría la misma suerte que yo. Podría disfrutar durante unos años de su compañía, su presencia y su encanto, y luego lo dejaría abandonado, desesperado y perdido como me había dejado a mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y como había dejado a tantos otros antes que encontrarme a mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras despacio me daba la vuelta y me enfrentaba a abrir una puerta que no volvería a tocar, sus manos seguían haciendo magia sobre las teclas de marfil. Sigue tocando, mi amor. Sigue tocando, mi pasión. Sigue tocando, mi cariño, mi dolor, mi vida, mi muerte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6496283202903894849?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6496283202903894849/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6496283202903894849' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6496283202903894849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6496283202903894849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/04/lady-vengeance.html' title='Lady Vengeance'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7499396933074198323</id><published>2010-04-07T05:59:00.004+03:00</published><updated>2010-04-07T06:05:41.660+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Maga</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Amores correspondidos solo a la sombra del alcohol. Tú eres mi Maga, bohemia, impredecible; yo me limito a ser una sombra de Horacio Oliveira, metódico, ordenado. Que no puede vivir ni contigo, sin ti.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vagas por las calles de un París llovido, saltando de pueblo en pueblo como entre los puentes del Sena, despreocupada y siguiendo adelante con tu vida y con tu patafísica. Apareces y desapareces como un torbellino en mi vida, en mi rutina de cada día o de cada semana, sin avisar ni despedirte. Me recuerdas cómo me gustaría poder ser libre como tú, saltar de calle en calle, plantearme preguntas sin respuesta, y vivir tal y como la música me diga.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero siempre desapareces. Durante un tiempo, me asomo a la ventana y espero verte ahí abajo, mirándome con esa cara de ángel desmelenado y de ojos oscuros, con una sonrisa pícara. Nunca estás; no hasta que vuelvas a irrumpir trastocando mi día a día. Quisiera salir a buscarte, perseguirte por las calles del París llovido… pero así no hacemos las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo me quedo expectante y tú tienes la libertad de aparecer cuándo y cómo quieras. Eres la única con la libertad de tocarme, de mirarme a los ojos y criticar e insultar mi vida, e irte como si nunca lo hubieras dicho. Eres la única que me habla sin palabras, sin miradas. Eres la única que hace que me disculpe. Eres la única con el privilegio de merecer que Horacio la desee y anhele que aparezca, pero sin salir a buscarla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No puedo buscarte, porque nos acabaremos encontrando. Sigue entrando y saliendo de mi vida, porque cada vez que te veo apareciendo por detrás de una esquina… algo se infla en mi pecho. Sigue con tu caos, con tus ideas; yo seguiré con mi inglés, mis textos, y mi cuchillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta que, Maga, vuelvas a aparecer sin avisar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sé por qué odio Rayuela. Dos capítulos me bastan para entender todo el libro, y para saber que es una historia demasiado conocida y demasiado lacerante como para querer leer 500 páginas sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7499396933074198323?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7499396933074198323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7499396933074198323' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7499396933074198323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7499396933074198323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/04/maga.html' title='Maga'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2860836940036037460</id><published>2010-03-04T17:00:00.001+02:00</published><updated>2010-03-04T17:02:00.921+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Podría hacer que esta noche fuse única</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Podría hacer que esta noche fuese única. Podría intentar que fuese inolvidable, sorprendente, mágica. Podría arreglarme y ponerme guapa para ti. Podría prepararte una cena especial, y decorar todo el piso con pétalos de flores y velas aromáticas. Podría seleccionar una música romántica y poner una película lacrimógena y romanticona para así poder abrazarte en el sofá.&lt;br /&gt; Después de cenar, podríamos ir a dormir. Podría comprar sábanas nuevas para sorprenderte. Podría dormir con el pijama más provocativo que encontrase. Podría despertarme antes que tú y prepararte el desayuno. Podría llevártelo a la cama y desayunar juntos, bajo las sábanas nuevas.&lt;br /&gt; Cuando te fueras, podría despedirte con un beso y un “hasta luego”. Y podría ponerme a recoger todo lo que usamos la noche anterior.&lt;br /&gt; Pero me gusta la rutina a tu lado. No necesito cenas ni sorpresas para celebrar ni recordar lo genial que eres. No necesito arreglarme para sentirme guapa, porque me lo recuerdas a cada momento, lo esté o no lo esté. No necesito velas que te hagan más guapo, no necesito películas para tener una excusa para poder abrazarte, y nuestras cenas desorganizadas me encantan. No necesito buscar una música especial, porque toda la que suene a tu lado ya lo es. No necesito sábanas nuevas para sentirme a gusto en cama, ni necesito pijamas provocativos para dormir a tu lado, ni para que me abraces mientras me duermo.&lt;br /&gt; No necesito prepararte el desayuno y llevártelo a la cama; prefiero despertarme a la vez que tú y pasar horas entre despiertos y dormidos, abrazándonos y besándonos.&lt;br /&gt; No quiero despedirte con un beso y un “hasta luego”. Siempre intentaré que te quedes a mi lado. Siempre pondré cara triste y te diré “no te vayas”. Y antes de que se cierren las puertas del ascensor ya te estaré echando de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No necesito días especiales para sentirme especial a tu lado. No necesito salir de la rutina para sentir que te quiero, que lo eres todo para mí. Sigo sonriendo al pensar en ti, y sigo sintiendo ese cosquilleo en el estómago, como el primer día, y aunque haya pasado más de un año.&lt;br /&gt; Aunque me guste prepararte cosas especiales no las necesito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;04/03/10&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2860836940036037460?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2860836940036037460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2860836940036037460' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2860836940036037460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2860836940036037460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/03/podria-hacer-que-esta-noche-fuse-unica.html' title='Podría hacer que esta noche fuse única'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7315769997230143499</id><published>2010-02-07T15:46:00.000+02:00</published><updated>2010-02-07T15:46:00.107+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Buscar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cada vez que me miras, que me sonríes, me estremezco. Lo sabes, y te encanta jugar conmigo. Me ves presa, con las manos atadas y amordazada, y aunque también te duela a ti, te gusta torturarme. Me miras con ese par de ojos borrachos, me acaricias con esas manos de guitarrista, grandes, fuertes y ágiles, me abrazas apretándome contra un pecho que cuando yo era libre me negaste.&lt;br /&gt;Y si lloré cuando, con los ojos nublados por el alcohol, te abriste y quisiste coger una parte de mí, no fue porque yo ahora no pueda dártela, sino por la impotencia de saber que todo este tiempo pudo haber algo y tú, por terco, por querer un paraíso y éste no llegar, no dejaste que hubiese. Y ahora que mi vida está muy lejos de ti te arrepientes y quieres un homenaje a estos años pasados y perdidos.&lt;br /&gt;Consuélate con tu Romance Anónimo, que yo volveré a sumergirme en mis letras, como llevo haciendo tantos años. Y cuando acabe la noche volveré me volveré a mi vida estructurada, previsible y llena de fechas límite y horarios. Disfruta de tu caos, de tu ruido y de tus interferencias. Y espera un tiempo, volveremos a encontrarnos. Quienes se buscan se acaban encontrando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7315769997230143499?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7315769997230143499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7315769997230143499' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7315769997230143499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7315769997230143499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/02/buscar.html' title='Buscar'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2569659721334213962</id><published>2010-02-03T18:00:00.000+02:00</published><updated>2010-02-03T18:00:05.972+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hábitos de escritura'/><title type='text'>Encuesta hábitos de escritura</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Encuesta extraída del blog &lt;a href="http://proyectodescritora.blogspot.com/2010/01/encuesta-sobre-habitos-de-escritura-ii.html"&gt;El proyecto de escritora&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;br /&gt;1. ¿A qué edad descubriste el gusto por la escritura?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Empecé a escribir chorraditas inventadas pronto, a los 7 años ya sabían mis profesores del colegio que me gustaba escribir historias, y componer las canciones de los festivales de Carnavales xD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;2. ¿A qué edad comenzaste a escribir en serio? (cuando comenzaste la primera novela, relatos o poesía)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt; &lt;/span&gt;Fue algo que se fue poniendo serio poco a poco. La primera vez que compré una libreta solamente para escribir cuentos en ella, tendría unos 11 ó 12 años. La conseguí llenar entera; me obligaba cada noche a escribir una hoja por las dos caras, continuando una historia o inventando una nueva, para aprender a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;3. ¿Cuántos años llevas escribiendo en serio?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pues… salvo semanas que me tiro en blanco por no tener tiempo, inspiración o así, se puede decir que casi no he parado desde esos 12 años. 7, entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;4. ¿Cuántas novelas tienes escritas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No escribo novelas como tal. Historias largas tengo con la que me puse cuando compré la libreta (que no recuerdo si llegué a cerrar) y luego está El Refugio, que sí está cerrado y acabado, aunque no tenga ni la forma ni la extensión de una novela propiamente dicha.&lt;br /&gt;Empezar… empecé muchas, pero no me gusta dejar una historia empezada para seguirla otro día; nunca llegaron a cuajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;5. ¿Cuántas novelas tienes en proceso sin terminar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo no estoy acabando ninguna. Me dedico más a los relatos independientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;6. ¿Cuántos relatos tienes escritos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No llevo la cuenta, pero el blog Canal Nostalgia (solamente de relatos) tiene casi 90 entradas; cada una de ellas un relato. Hay que sumarle todos los que no están en el blog, que son bastantes, sobre todo los más antiguos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;7. ¿Cuánto tiempo le dedicas diariamente a escribir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No dedico un tiempo diario ni fijo. Si me apetece escribir puedo echar la tarde, pero si no sale lo que quiero hacer, a los cinco minutos me agobio y lo dejo. También hay días que ni me acuerdo de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;8. ¿A qué hora del día prefieres escribir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Cuando más propensa soy a escribir algo que me guste es mientras estoy en clase, o a la tarde-noche. A veces me despierto de madrugada y siento la necesidad de escribir algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;9. ¿Cuánto sueles tardar en escribir una novela?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Escribir El Refugio me llevó unos tres meses o así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;10. ¿Cuántos microrrelatos tienes escritos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No llevo la cuenta, pero unos cuantos. Tanto microrrelatos como tal o relatos cortitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;11. ¿Cuál es la media de páginas, en Times 12 puntos y a doble espacio, de tus novelas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El Refugio ocupa unas 23 ó 25 páginas, creo. La que tengo escrita de los 12 años son cerca de 60 páginas escritas a mano en una libreta A4, no sé cuánto será a ordenador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;12. ¿Cuánto escribiste en 2009?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Menos de lo que quisiera. Entre clases, el verano horrible que tuve, etc. escribí mucho menos que en el 2008. Suma puntos y me alivia un poco la conciencia que abrí el blog, y a cada dos o tres días le hacía una entrada. No es el mismo tipo de escritura, pero es algo más que nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;13. ¿Cuántas novelas o relatos tienes publicados?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por muchas historias que me monto, no tengo nada publicado, o por lo menos que yo sepa. Un folleto que publicó en trípticos mi instituto, nada ostentoso, aparecen un par de microrrelatos míos, pero no es nada importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;14. ¿A cuántos certámenes literarios te has presentado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;A unos cuantos cuando estaba en el colegio, y a dos cuando estaba en el instituto, uno de ellos lo gané. Intenté participar más veces, pero nunca conseguía entrar en el plazo de entrega xD Poco antes de entrar en Bachillerato empecé a leerme todas las bases, y no me gustó que ellos se quedasen con los derecho de autor de MI obra; ahí empecé a pasar de los concursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;15. ¿Cuántos premios has ganado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Gané un concurso en Navidades cuando iba en 3º ó 4º de Primaria y el de los microrrelatos cuando iba en 2º de Bachillerato. No pude ir a recoger el premio, y me ahorré el leerlo delante de todo el mundo porque estaba haciendo un examen de Selectividad xD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;16. ¿Cuánta gente ha leído una novela tuya?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No lo sé, la verdad. El Refugio ha llegado a un par de foros, pero nunca íntegra. Aunque la escribí cuando estaba activa en El Cuentacuentos, y no sé cuánta gente llegó a leerla por aquel entonces. Tampoco es algo que me quite el sueño, sinceramente xD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;17. ¿Cuántas horas le dedicas diariamente a la lectura?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Debería dedicarle más de lo que lo hago. Por temas de clase y así debería echarle unas 3 horas diarias (para algunos libros más), pero hay días que me empacho y me leo la obra de golpe, y otros días que no sé ni qué tengo que leer para el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;18. ¿Cuántos libros, más o menos, lees al año?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Depende del año y de qué libros xD Este año estoy leyendo una cantidad importante, pero sobre todo porque son novelas cortas, fragmentos o obras de teatro. Hace un par de años gasté casi 6 meses en leerme varias veces seguidas La Materia Oscura (sus tres libracos) y Aquasilva (sus otros tres libracos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;19. ¿A cuántas editoriales les has mandado algún relato o novela?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ninguna, y no tengo intención de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;20. ¿Cuáles son los objetivos para este año 2010?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Primero, acabar el curso lo más limpio posible. Literariamente, también quiero seguir escribiendo al ritmo del 2009, aumentando un poco la calidad y la cantidad. También tengo pensado leerme todas las lecturas anuladas de este curso cuando tenga tiempo, supongo que será en verano, o en vacaciones…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2569659721334213962?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2569659721334213962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2569659721334213962' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2569659721334213962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2569659721334213962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/02/encuesta-habitos-de-escritura.html' title='Encuesta hábitos de escritura'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1740079439710172404</id><published>2010-01-29T00:06:00.005+02:00</published><updated>2010-01-29T00:30:34.717+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Fallece JD Salinger</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: right;"&gt;&lt;a title="Más información sobre J.D. Salinger" href="http://es.wikipedia.org/wiki/J._D._Salinger" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="color: rgb(255, 0, 0);" href="http://www.20minutos.es/noticia/617270/0/muere/jd/salinger/"&gt;Fuente&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;"&gt;&lt;a title="Más información sobre J.D. Salinger" href="http://es.wikipedia.org/wiki/J._D._Salinger" target="_blank"&gt;Jerome David Salinger&lt;/a&gt;, escritor estadounidense que se alcanzó la fama por&lt;strong&gt; su obra &lt;em&gt;El guardián entre el centeno&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, ha fallecido a los 91 años de edad por causas naturales, según publican el &lt;a title="Ir a la noticia" href="http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/01/28/AR2010012803177.html" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Washington Post&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;"&gt;&lt;span class="quote_new"&gt;A Salinger le echarán de menos los pocos que consideraba cercanos y lo muchos lectores que amaban su escritura&lt;/span&gt; El autor de una de los clásicos de la literatura moderna &lt;strong&gt;murió en la casa en la que vivía&lt;/strong&gt; recluido por voluntad propia desde hace décadas, situada en &lt;a title="Ver en un mapa" href="http://maps.google.es/maps?hl=es&amp;amp;client=firefox-a&amp;amp;rls=org.mozilla:es-ES:official&amp;amp;hs=RbZ&amp;amp;q=cornish%2C%20n.h&amp;amp;um=1&amp;amp;ie=UTF-8&amp;amp;sa=N&amp;amp;tab=wl" target="_blank"&gt;New Hampshire&lt;/a&gt;, EE UU. El escritor &lt;strong&gt;se había roto una cadera&lt;/strong&gt; el pasado mes de mayo y se había recuperado bien, dijo Phyllis Wesberg, su representante literario, que también señaló que su salud se deterioró a principios de año.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;"&gt;"No sufrió ningún dolor en el momento de su muerte", añadió la representante mediante un comunicado de prensa, en el que también subrayó el deseo del autor de llevar &lt;strong&gt;una vida apartada y "defendiendo su privacidad&lt;/strong&gt; a toda costa". La familia de Salinger, señala el comunicado, "pide respeto hacia él, su trabajo y su privacidad, así como la de la familia, en términos individuales y colectivos".&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;"&gt;"Salinger subrayó que &lt;strong&gt;estaba en este mundo, pero no era parte de él"&lt;/strong&gt;, dijo la representante, que también señaló que su espíritu está con su familia "y con aquellos que él amaba, independientemente de que fueran figuras históricas, religiosas, amigos personales o personajes de ficción". Wesberg añadió que al autor "le echarán de menos los pocos que consideraba cercanos y lo muchos lectores que amaban su escritura".&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Creo que en nombre de todos los que hemos disfrutado y nos hemos emocionado con su obra puedo darle el pésame a la familia y a sus allegados, pero también a sus personajes, que se quedan sin su gran padre. Los lectores los cuidaremos como se merecen, especialmente a Holden, Phoebe y Allie, que a tantos y tantas veces nos han hecho emocionarnos y soñar con ese gran campo de centeno en el que juegan los niños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Muchas gracias, Salinger, y descanse en paz, genio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1740079439710172404?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1740079439710172404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1740079439710172404' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1740079439710172404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1740079439710172404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/01/fallece-jd-salinger.html' title='Fallece JD Salinger'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2596529626569452408</id><published>2010-01-27T18:30:00.000+02:00</published><updated>2010-01-27T18:30:00.803+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Pluma en mano...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pluma en mano, lágrimas en los ojos y corazón en un puño. La mesa llena de papeles, su mente llena de palabras. El bolígrafo es eterno, el tiempo no corre y el papel blanco no se agota, aunque nunca es suficiente.&lt;br /&gt; Siempre hay algo más que decir, siempre quiere contar más. Quiere que éste sea su gran epitafio, su gran venganza. Le ha quedado demasiado por decir, le han cerrado la boca y atado las manos demasiadas veces. Tiene demasiadas Ideas dentro y no quiere perderlas.&lt;br /&gt; Con cada palabra que no le dejaron decir, un cachito de su corazón moría.  Ahora, diciéndolas todas juntas, casi sin coherencia, no pretende revivir a su pobre corazón. Espera que de la emoción de verlas escritas, donde cualquiera pueda leerlas, estalle de alegría. Es lo único que puede hacer: o seguir muriendo un poco cada día o darle una alegría tan grande que no pueda soportarla.&lt;br /&gt; Las palabras brillas sobre el papel, riéndose, disfrutando cada momento de libertad. Aprovechan mientras estén vivas, antes de que venga alguien con una capa negra y las arroje al fuego.&lt;br /&gt; Mientras, él sigue escribiendo con su bolígrafo eterno y su papel que nunca es suficiente, intentando morir de libertad a cada palabra; a cada frase. Antes de que alguien lo lea y se lo lleven.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2596529626569452408?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2596529626569452408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2596529626569452408' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2596529626569452408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2596529626569452408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/01/pluma-en-mano.html' title='Pluma en mano...'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-931615217676596640</id><published>2010-01-20T00:51:00.001+02:00</published><updated>2010-01-20T00:51:57.471+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Correr</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con extraño brillo metálico, un reflejo a mi izquierda me distrae. Silba al caer y hace un pequeño ruido vibrante al llegar al suelo. Un gran par de ojos claros me miran abiertos, quietos, sorprendidos. En la oscuridad y humedad del callejón apenas puedo distinguir su cara, pálida y rígida y su respiración, lenta, profunda. Me mira en silencio pero en guardia, dispuesta a reaccionar de alguna manera inesperada en cuanto yo mueva un músculo. Que se quede frente a mí depende de un fino hilo de confianza que todavía no he tejido y es demasiado débil. Con solo mirarla podría desaparecer de nuevo, o para siempre.&lt;br /&gt;Cuando miro a mis pies, a ver qué ha caído, ella se da la vuelta y echa a correr. Sus pasos suenan durante un momento, y luego se pierden entre el goteo de las tuberías y las peleas de los gatos, un poco más allá.&lt;br /&gt;La he vuelto a perder.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-931615217676596640?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/931615217676596640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=931615217676596640' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/931615217676596640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/931615217676596640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/01/correr.html' title='Correr'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4273587089018227801</id><published>2010-01-12T21:32:00.003+02:00</published><updated>2010-01-12T21:35:26.100+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Sin ilusión</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;     ¿Qué hacer para recuperar una ilusión que se pierde en apenas unos segundos? Pasar de estar saltando eufórica a no volver a sonreír en todo el día, refugiada en el silencio, la soledad y el sofá.&lt;br /&gt;     ¿Cómo hacer para recuperarla y volver a dirigirla hacia donde tiene que ir? Siento como que lo que llevaba esperando meses, sacrificándome por ello, se ha ido y no va a volver. El momento de tener ese papel en la mano siempre me lo había imaginado diferente. Alegría, saltos, felicitaciones, llamadas por teléfono, euforia… pero ahora, no me puedo imaginar algo más que una pequeña satisfacción por haber vencido, una sonrisa torcida y de nuevo caminar hacia casa como si no fuese importante.&lt;br /&gt;     Algo se ha roto, y no sé si podrá arreglarse. No en poco tiempo, no en el poco tiempo del que dispongo para poder volver a enfrentarme a ese papel, a conseguirlo. No quiero alargarlo más, pero ahora mismo tampoco me apetece volver a plantarle cara. ¿Para qué, si va a ser una decepción? No tengo ganas, no tengo motivación, ni fuerza, para volver a intentarlo pronto.&lt;br /&gt;     Con el paso del día me he ido desinflando. Las emociones de la mañana fueron demasiado intensas, y me dejaron agotada y apagada para el resto del día. Llevo varias horas sentada en sofá, sola, sin decir nada, con una manta por encima, y el tiempo ha pasado demasiado rápido. Siento que no me importaría seguir así durante mucho tiempo más, refugiada y escondida del resto del mundo, condescendiente y curioso, con sus "lo siento", o "la próxima vez será".&lt;br /&gt;     Me costó por la mañana reunir el valor de llamar a mi padre y decirle que no lo había conseguido, y ahora no soy capaz de pensar en que mañana tendré que salir a la calle, tenga la cara que tenga, y enfrentarme al mundo. No tengo miedo, no me siento una perdedora. Simplemente no tengo ilusión por hacer nada, cualquier obligación me duele.&lt;br /&gt;     Y mañana, con la cara que tengo ahora, tendré que salir a la calle, ir a clase, ir a comprar para comer, y por la tarde, ver un rato a mi padre y a mi hermano.&lt;br /&gt;     Con esta cara y sin ilusión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4273587089018227801?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4273587089018227801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4273587089018227801' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4273587089018227801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4273587089018227801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/01/sin-ilusion.html' title='Sin ilusión'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1554615215725146193</id><published>2010-01-03T21:09:00.001+02:00</published><updated>2010-01-03T21:13:21.337+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Imperfección</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me diste vida. Me diste juventud, inmortalidad y un equilibrado cánon de belleza clásico. Me diste una piel suave, clara y cálida, pero irrompible. Me diste unos ojos expresivos y grandes, pero vengadores. Me diste altura, delgadez, agilidad y fuerza. Me diste dos grandes, blancas y elegantes alas, con ellas me otorgaste también el cielo.&lt;br /&gt;A ellos los creaste imperfectos. Caducos. Feos. Enfermos. Su potencial físico es efímero y diminuto comparado con el de la Creación. Les permitiste la muerte, las enfermedades, el hambre, el frío, el cansancio y las traiciones. Hiciste su cerebro débil y aletargado, especializado en un campo del saber, haciendo que desprecie los demás. Hiciste su vida corta, un espacio de tiempo mínimo comparado con el tiempo de la Existencia. No pueden vivir, no aprenden a vivir, ni a amar, ni a aprender siquiera. No les diste tiempo. Son un pequeño fogonazo en el Universo, menos que una chispa.&lt;br /&gt;Me hiciste perfecta, y a ellos mediocres. Pero a ellos les diste la posibilidad de elegir: Cielo, Infierno… o nada. Les has dado vida, les has creado su hogar, y pueden escoger si creer en ti, si vivir eternamente o acabar con su vida pronto. A mí, sin embargo, me has obligado a creer dentro de mi inmortalidad. Si decides dejar de escuchar a alguno de ellos, simplemente se alejarán, después de un tiempo de incertidumbre se cansarán de suplicar y dejarán de creer. Si decides dejar de escucharme a mí, no podré sentir otra cosa más que abandono y miseria. Estaré por siempre suplicándote, preguntándote qué he hecho mal, por qué ya no me escuchas, por qué ya no cuidas de mí.&lt;br /&gt;¿Qué he hecho para ganarme tu desdén? ¿Mi perfección te ha aburrido? He seguido tus órdenes y tus deseos, he llevado tu voz a donde ha sido necesario. Ahora me siento sola, siento que no me escuchas, que no te importo, que soy algo trivial para ti. Y eso me hace desear la mortalidad, la imperfección, la pobreza, el frío, la traición… desearía poder dejar de creer. Pero no me dejas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;03/01/10&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1554615215725146193?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1554615215725146193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1554615215725146193' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1554615215725146193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1554615215725146193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2010/01/imperfeccion.html' title='Imperfección'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4391707074522502709</id><published>2009-11-26T18:00:00.000+02:00</published><updated>2009-11-26T18:00:05.321+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Némesis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sintiéndome desfallecida, me tiro en mi cama. Hastiada, harta. Harta de sentir lo contrario a lo que debería; no puedo perdonarlo, no puedo. Una mentira no se la perdono a nadie ¿por qué él iba a ser diferente?&lt;br /&gt;Con ganas de sólo dormir, dormir por una eternidad, dormir para no sentir, me conecto al mp3, intentando elevarme a otra dimensión, escapar a lo que me rodea. Y llega mi amada canción. Cierro los ojos, y dejo que cada acorde, que cada nota en envuelva y me transporte lejos, muy lejos.&lt;br /&gt;Pronto mi remedio casero hace efecto. Él y todos mis problemas se disuelven en cada frase, haciéndose invisibles gracias a una poderosa screamer. Y llega el solo. Ese solo que hizo que me gustase el Death Metal, ese sólo que siempre me hace pensar.&lt;br /&gt;Y noto que dos lágrimas resbalan hacia el colchón. Pero no son por él. Él ya no existe. Mi mundo y yo somos ese solo, ese pequeño punteo agudo, esas notas vibrantes rasgadas en una cuerda. Son dos lágrimas de felicidad. De felicidad por haber encontrado la belleza suprema, la esencia misma del arte.&lt;br /&gt;Y repito la canción. Una y otra vez. El Universo desciende a dos guitarras, bajo, batería y una voz gritada. El Universo entero baja a postrarse ante cuatro minutos y cinco segundos de gritos, como dirían muchos. Pero no: es belleza, es arte. Es mi belleza, mi felicidad.&lt;br /&gt;Y ya hace un año que me acompaña día a día...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;a href="http://s52.photobucket.com/albums/g12/Anxo/Blog/?action=view&amp;amp;current=arch-enemy.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i52.photobucket.com/albums/g12/Anxo/Blog/arch-enemy.jpg" border="0" alt="Photobucket" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;04/12/06&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4391707074522502709?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4391707074522502709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4391707074522502709' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4391707074522502709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4391707074522502709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/11/nemesis.html' title='Némesis'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i52.photobucket.com/albums/g12/Anxo/Blog/th_arch-enemy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3019596241746113228</id><published>2009-11-20T11:59:00.002+02:00</published><updated>2009-11-20T19:16:37.370+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Toda la vida es sueño...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Silencio, tú que hablas más que las palabras, dime lo que ellas ocultan. Dime qué es esta torre, dime qué son estas rocas. Dime por qué llevo estas cadenas en mis pies desde el día del nacimiento. Dime si hay más gente allá fuera que la señora que me trae de comer cada día...&lt;br /&gt;Silencio, tú que ves más que mis propios ojos, dime qué hay más allá de estos montes. Dime si lo que he leído en libros es cierto, y existen muchas más personas, y que viven juntas, y que salen a la calle, y que ríen y que corren. Dime si las ciudades son ciertas, o si todos vivimos en diferentes torres, aislados los unos de los otros.&lt;br /&gt;Silencio, tú que sabes más que todos los libros, dime si es cierto que allá fuera hay un palacio y dentro vive mi padre. Dime por qué me abandonó entre rocas, si alguna vez piensa en mí, y si me recuerda. Dime cómo es, porque mi memoria de niño ha borrado su imagen...&lt;br /&gt;Silencio, tú que no descansas nunca, dime si todavía estoy soñando, si llevo toda la vida soñando,  si es que toda vida es sueño...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-3019596241746113228?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/3019596241746113228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=3019596241746113228' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3019596241746113228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3019596241746113228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/11/toda-la-vida-es-sueno.html' title='Toda la vida es sueño...'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-5391044122810214567</id><published>2009-10-20T01:24:00.001+03:00</published><updated>2009-10-20T01:25:22.021+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>A sus pies</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En lo alto de un edificio, mientras el viento le da en la cara y le enreda el pelo, mira hacia la enorme ciudad que tiene bajo sus pies. Cientos de edificios, cientos de calles entrecruzadas, de semáforos en rojo y de coches echando humo. Una ciudad de millones de personas, cada una con una vida, unos deseos, unos miedos y unos secretos también. Millones de vidas totalmente diferentes, totalmente privadas, cada una con un camino.&lt;br /&gt;A sus pies, las clases sociales más altas organizan lujosas cenas para demostrar su preocupación por la situación de las más bajas, sin su opinión ni conocimiento. Mientras, las bajas apenas tienen tiempo para pensar en otros problemas que no sean los propios. A sus pies, creer en el Destino es entregarse a la maldad del mundo, donde, si Dios tiene un plan para cada uno, éste es regodearse en su miseria. Pensar en un mañana es sentir un nudo en el estómago. A sus pies, en algunas zonas todavía sobrevive la ley del más fuerte, y los más poderosos imparten su justicia haciéndola ver necesaria, justa y única. Entre esos lugares se encuentran tanto callejuelas como edificios oficiales o algún 3ºB. A sus pies, gente se pelea, casi ofreciendo su vida a cambio de una ración de comida, mientras otra gente, de oro en las manos, hablan de ellos como anécdotas o estadísticas. Mujeres se ven obligadas a ofrecer lo único que tienen, su cuerpo, para poder comer. Y la gente de oro en las manos habla de “higiene social” o de “regularización”. A sus pies, se ha protegido tanto a los niños que cuando tienen que valerse por sí solos no saben hacerlo. A sus pies, se hace sonreír con pastillas y no con más sonrisas. Tantos semáforos en rojo y teléfonos que comunican han dado lugar a nuevas enfermedades, siquiera imaginadas unas décadas atrás. La publicidad, que muestra la imagen del hombre y de la mujer ideales, está manipulada, y cientos de mujeres y de hombres destrozan su salud y sus energías en conseguir un cuerpo imposible. A sus pies, un grupo de gente decide qué le va a gustar o no a la ciudad en unos meses.&lt;br /&gt;A sus pies, la esencia real de las personas se ha confundido con el humo de los coches. Han pasado a ser solo gente. Las apariencias han tomado el control, el interior no cuenta, ni para bien, ni para mal.&lt;br /&gt;Ella soñaba un mundo sin trapos sucios, sin conciencias con más voz que la propia. Soñaba con un mundo de oros repartidos en ambas manos, sin más sufrimiento por un cacho de pan. Soñaba con un mundo donde la justicia fuese la misma para todas las personas (y no gente). Un mundo donde fuese fácil construir algo y difícil destruirlo. Un mundo en el que cada persona no tuviera que refugiarse en su mente para protegerse de un mundo exterior agresivo. Un mundo donde los jóvenes no tuvieran miedo a salir a la calle y expresarse, en vez de utilizar nombres anónimos y ambiguos y mentiras para poder hablar con gente nueva, a través de una pantalla protectora. Un mundo donde los errores de unos pocos no perjudicasen a muchos.&lt;br /&gt;Ella era un nuevo Jesus of Suburbia, y tenía el mismo sueño que tuvo Martin Luther King no hace tanto tiempo. Pero su deseo parecía imposible de cumplir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;19/11/09&lt;br /&gt;2.02&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-5391044122810214567?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/5391044122810214567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=5391044122810214567' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/5391044122810214567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/5391044122810214567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/10/sus-pies.html' title='A sus pies'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4297064953556311212</id><published>2009-09-22T15:00:00.000+03:00</published><updated>2009-09-22T15:00:05.241+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Aurea Mediocritas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era una mujer diferente. Miraba diferente, se movía diferente, hablaba diferente… era discreta, pero tu atención se fijaba en ella cada vez que estaba cerca. Parecía una chica simpática, aunque raras veces hablaba de temas polémicos o que pudiesen acabar en discusión. Nunca la escuché levantar la voz.&lt;br /&gt;Vestía con colores claros, beige, marrones suaves y rosa pastel. No enseñaba carne pero tampoco iba demasiado tapada. Prefería las faldas por debajo de la rodilla y zapatos que no hicieran ruido al caminar. Su bolso no era pequeño ni grande, ni nunca iba muy lleno, aunque siempre tenía de todo lo que pudieras necesitar.&lt;br /&gt;Era agradable pero no agobiaba, y disfrutaba de los silencios el tiempo justo antes de que se volvieran incómodos. Siempre tenía tema de conversación, sabía poner la otra mejilla a todo el problema que se le plantease, y vivía con una eterna media sonrisa; ni seria ni deslumbrante.&lt;br /&gt; Siempre quedaba con ella en la misma tetería, en la misma mesa al lado de la ventana. Me encantaba pasar las horas hablando con ella de lo que se nos ocurriese. Ella pedía un café descafeinado y yo alguna infusión que no hubiera probado. Y dejábamos correr las horas charlando. Recuerdo cómo ella llegaba siempre un poco apurada y pidiendo “perdón por el retraso”, aunque solo hubieran pasado 3 minutos de la hora acordada.&lt;br /&gt; Entonces, dejaba su paraguas en el suelo, al lado de la silla y se sentaba de una manera diferente… con aires de otra época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;20/09/09&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4297064953556311212?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4297064953556311212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4297064953556311212' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4297064953556311212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4297064953556311212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/09/aurea-mediocritas.html' title='Aurea Mediocritas'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1852067702896008425</id><published>2009-09-17T17:37:00.000+03:00</published><updated>2009-09-17T17:38:29.378+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Para variar...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hoy, para variar, cogí el bolígrafo pensando en cómo podría arruinar la vida de un personaje más. Podría ser una mujer, en ellas los sentimientos son más bonitos y más poéticos. Sin embargo, si construía un hombre, podrían ser más fuertes y más destructivos, más violentos.&lt;br /&gt;Podrían sufrir por una muerte; hace mucho que la Parca no aparece de forma directa en ninguno de mis relatos. Podría ser la muerte de un ser querido, de un amigo, de un amor platónico… no, estoy cansada de escribir sobre desamores. Siempre hago que mis personajes sufran por amor, sea para bien o para mal (para mal normalmente, para decir la verdad…), y no tengo humor para escribir de desamores.&lt;br /&gt;Sí, me gusta la idea de la muerte de alguien cercano. Podría ser un amigo especial, un suicidio inesperado, quizás un cachito de su alma que se ha muerto por una despedida. Creo que nunca he escrito sobre mascotas.&lt;br /&gt;Este personaje entonces, sería un hombre. Un chico, ni joven ni mayor, unos 20 y pocos estaría bien. Quizás 20 justos. Un pobre solitario, aislado del resto de las personas de su edad y ambiente por cualquier cosa, no creo que hace falta que lo explique, solamente que lo deje intuir. Solamente puede confiar en su mascota, un perrito simpático que pudo haber encontrado en un parque abandonado hacía unos años.&lt;br /&gt;El perrito… podría ser un perro pequeño, blanco y con el pelo ligeramente rizado. El blanco es el color de la pureza, me gusta. Un perrito chillón y observador, con un par de ojos negros profundos, y de mirada inteligente.&lt;br /&gt;Y qué le puede haber pasado… así se me ocurre que pudo haberlo pillado un camión (siempre resulta trágico) o puede haberse muerto de viejo –Dios mío, en el manuscrito escribí “morido”-. Me gusta lo del camión, es imprevisible para el personaje, y al no esperárselo el sentimiento sería más profundo y más violento.&lt;br /&gt;Ahora solo tengo que buscar una frase para el principio (revolveré un rato entre los Relatos Semanales o El Cuentacuentos, quizás me den alguna idea) e ir caminando lento, pero segura, hasta el final…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;09/09/09&lt;br /&gt;22.18&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1852067702896008425?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1852067702896008425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1852067702896008425' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1852067702896008425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1852067702896008425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/09/para-variar.html' title='Para variar...'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2959492062294665372</id><published>2009-08-23T02:13:00.002+03:00</published><updated>2009-08-23T02:16:46.085+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Hermes...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue hace mucho tiempo. Muchos años. Todavía la democracia había brillar nuestra ciudad, y la amenaza de guerras no nos quitaba el sueño. Era la época de las artes y las ciencias, a cada bello monumento que se erigía, un científico descubría algo importante, o un rétor pronunciaba un discurso perfecto. Nuestra ciudad era la envidia de Occidente; de todas las partes del mundo jóvenes aristócratas venían a aprender de nuestros maestros en nuestras escuelas. Los filósofos se reunían y hablaban por horas, otras ciudades intentaban reproducir nuestra organización política, y los mercaderes tenían más éxito que nunca.&lt;br /&gt;Yo era una joven despreocupada. Pertenecía a una familia acomodada, y además de mis clases de costura y filosofía y de mantenerme guapa no tenía ninguna otra obligación. Pasaba la mayor parte del tiempo charlando con un pequeño grupo de amigas en el ágora o en las afueras de Atenas, mientras paseábamos entre piedras y más jóvenes como nosotras.&lt;br /&gt;Éramos todas unas chicas cultas y bien educadas. No nos parecíamos a las mujeres de las aldeas pertenecientes a la ciudad, de manos callosas y analfabetas. Nos gustaba leer a solas las grandes tragedias y comedias que habían escrito los antiguos para después comentarlas entre nosotras. Oh, Lisístrata, ¡qué gran mujer! Oh, Medea, caída en el infortunio y en la desesperación, ¡la más valiente de las mujeres! Nos sentíamos bien dejándonos escuchar por esas pobres incultas y maleducadas, que nos envidiaban en nuestro saber y en nuestra belleza.&lt;br /&gt;Porque sí, además de inteligentes y educadas, éramos bellas. Al poco de cumplir los 16 años decenas de hombres llamaban a la puerta de mi casa, solicitando hablar con mi padre para pedir mi mano en matrimonio. Pero mi padre era consciente de mi valor real, y todavía no había encontrado a un candidato adecuado para asegurar mi alta calidad de vida.&lt;br /&gt;Mi padre era un buen hombre, un gran defensor de la democracia y un inteligente comerciante. Sin embargo, era tan inocente que pensó que si él podía elegir a sus gobernantes y a sus leyes, por qué su hija no iba a poder tomar la decisión de elegir compañero de vida y cómo sería ésta en un futuro.&lt;br /&gt;Es decir, yo era libre para enamorarme y para elegir marido.&lt;br /&gt;Tras la charla donde me contó su opinión sobre el tema, me propuse hacer feliz a mi padre y actuar con responsabilidad, la propia de una mujer de mi categoría. Oh, ¡yo fui más inocente que mi propio padre!&lt;br /&gt;Desde ese día miré a los hombres atenienses y extranjeros de manera diferente. Me fijaba en su inteligencia, en su patrimonio, en sus modales, en sus convicciones políticas… y no encontraba al hombre perfecto. Busqué y busqué, fui al puerto a ver a los comerciantes y a sus familias, pero no me gustaba ninguno. O era demasiado viejo o demasiado pobre, o era un cateto, o no sabía cómo tratar a una mujer de mi nivel.&lt;br /&gt;Hasta que una noche, mientras dormía, Hermes bajó a mis sueños y me habló. Me dijo que no estaba desencaminada, que no apuntaba demasiado alto ni me estaba comportando egoístamente, porque yo tenía razón: era demasiado buena para el resto de los [i]mortales[/i]. También me dijo que un hombre de verdad, alguien que sí estaba a mi altura, estaba esperándome, y que iba a aparecer en mi vida muy pronto.&lt;br /&gt;Ciega e infantil, lo vi a él mismo reflejado en sus palabras. Hermes, el joven mensajero de los dioses, siempre a camino del Olimpo y del pueblo mortal me había visto en uno de sus viajes. Tan bella, tan inteligente, tan refinada… que él se había enamorado se mí. Y, aprovechándose de su condición de emisario, se había puesto en contacto conmigo para asegurarse que no me prometía con ningún mortal, porque quería que fuese solo suya.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, convencida de que mis pensamientos eran correctos, me acerqué a la Acrópolis y le hice una pequeña ofrenda. Le dije que había entendido su mensaje y que le esperaría. Yo era mortal y solamente disponía de una vida, pero esperaría por su amor, del que yo sí era merecedora, el tiempo que él necesitase.&lt;br /&gt;Después de esa mañana subía todas las noches y hablaba con él. Raras veces obtenía respuesta, pero yo lo excusaba en su condición de dios añadida la de mensajero. Era un hombre atareado, ya tendría tiempo para mí en un futuro.&lt;br /&gt;Y así, poco a poco, yo también me fui enamorando de él. Los artistas siempre los representaban tan hermoso, tan grácil y ligero; los escritores y filósofos hablaban de él como una persona noble y trabajadora… él sí era perfecto, y no todos los mortales que me rodeaban día a día.&lt;br /&gt;En mis clases de filosofía, le pedía a mi profesor que me hablase de él, y cuanto más oía, más pensaba en él. Al poco tiempo de haberme hablado en sueños yo estaba totalmente segura de mi amor por él, y de que debía esperarlo.&lt;br /&gt;Mientras, él seguía visitándome en mis sueños, alentándome en la espera, susurrándome palabras cariñosas al oído y manteniendo mi recuerdo fresco, haciéndome sonreír por el día y por la noche.&lt;br /&gt;Sin embargo, las semanas y los meses pasaron, luego los años, y el momento de hacerme suya no llegaba. Yo seguía esperándole pacientemente, mientras más hombres intentaban pedirle mi mano a mi padre. Mis amigas se casaron y formaron su propia familia, y sus hijos crecieron. Mi padre se hizo mayor y pasó a encargarse de mí mi hermano. Él me daba un techo y comida y yo cuidaba y enseñaba la filosofía y las ciencias a sus hijos, mis pequeños sobrinos.&lt;br /&gt;Mi padre me entendió cuando le dije que estaba enamorada de un hombre y que estaba segura de que quería casarme con él, pero que tardaría en llegar. No pude decirle que un dios se había enamorado de mi belleza y que me llevaría con el resto de los dioses al Olimpo, pero tampoco me preguntó sobre ese hombre que yo esperaba. Creo que él pensaba que mi futuro marido era un guerrero en campaña…&lt;br /&gt;Sin embargo, mi hermano no quiso aceptar que yo esperase por siempre a alguien que parecía que no llegaría nunca. Me decía a diario que nadie vendría a buscarme, que estaba todo en mi mente o que ese hombre había muerto ya. Y yo discutía con él y lloraba a solas, pues mi amor seguía siendo fuerte e indestructible. Hermes, en mis sueños, me consolaba y me hablaba para que no me sintiese sola, pero la soledad y la incomprensión de mi hermano eran unas cargas duras de llevar.&lt;br /&gt;Y entre paseos al Acrópolis, sueños en los que no estaba sola y las discusiones con mi hermano siguió pasando el tiempo, y se pasó mi edad de muchacha casadera. Poco a poco menos hombres llamaban a la puerta de mi casa, y vi cómo mi hermano casaba a su hija mayor, y años después, a su hijo menor.&lt;br /&gt;Sin niños a los que cuidar, mi hermano me consiguió una casita en las afueras de Atenas y una esclava que me acompañase. Y a allí me mudé. La esclava era una chica joven y ágil, aunque no tan bella como yo lo había sido. Escuchaba mis historias con atención y luego hacía preguntas. A ella sí le conté que seguía enamorada de Hermes, casi 30 años más tarde, y que él seguía visitándome en sueños, diciéndome que todavía no era el momento de partir, pero que cada vez quedaba menos. Ella me creía, no como mi hermano. Me decía con admiración que yo era una mujer muy afortunada, pues, pese a mi edad seguía siendo bella, y por encima un dios se había enamorado de mí.&lt;br /&gt;Y ahora paso los días en la casita en los bosques, mirando por la ventana a las jóvenes aldeanas, igual de catetas y callosas que sus madres cuando tenían su edad. Pero igual de alegres y orgullosas de su trabajo. Escucho cómo cantan y cómo hablan. Las veo venir a trabajar cuando se levanta el sol e irse cuando éste se oculta, y siempre con una sonrisa. Como la esclava que vive conmigo. Todas son capaces de sonreír, pese a su falta de cultura y sus cuerpos desgastados aunque jóvenes.&lt;br /&gt;Y a mí me pesan los años y la espera. Después de tanto tiempo, todavía no dudo de las palabras o del amor que me regala mi héroe, aunque ya no pueda ir a diario a la Acrópolis a hablarle o tantas personas me hayan dicho que está solo en mi mente. Ya no soy grácil como cuando me habló por primera vez, mi belleza ha pasado como se acaban las primaveras, y no he podido hacer nada por evitarlo. Pero mientras él me acompañe en sueños creeré en su palabra, y seguiré esperando a que me lleve con él o él descienda para acompañarme en lo poco que me quede de vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;20/08/09&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;14.31&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2959492062294665372?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2959492062294665372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2959492062294665372' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2959492062294665372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2959492062294665372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/08/hermes.html' title='Hermes...'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-9026434937768860972</id><published>2009-08-12T02:06:00.002+03:00</published><updated>2009-08-12T02:15:07.129+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>San Lorenzo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comenzó de pronto. Los puntitos de luz se habían puesto de acuerdo para cruzar el cielo de lado a lado a la vez. Entre las estrellas, más vivas que nunca, hilos finos y brillantes aparecían y desaparecían, uno tras otro.&lt;br /&gt;Y bajo la oscuridad del universo, solos los dos, pude notar cómo a cada momento sus brazos me estrechaban más y más. Y sabía que sus ojos brillaban en la oscuridad de la noche de San Lorenzo, tanto o más que las mismas estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: center; font-style: italic;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS,Verdana,Arial;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:arial;" &gt;Keep your promise and bring me to heaven &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:arial;" &gt;Take me away from this place...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:arial;" &gt;Unsun, 2008&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;07/09/09&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-9026434937768860972?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/9026434937768860972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=9026434937768860972' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/9026434937768860972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/9026434937768860972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/08/san-lorenzo.html' title='San Lorenzo'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-461739708914833472</id><published>2009-07-30T22:53:00.000+03:00</published><updated>2009-07-30T22:55:11.033+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Ríete...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Ríete, sí…&lt;br /&gt;-¿He hecho algo mal?&lt;br /&gt;-Es que, ¿sabes? Por una vez que puedo escucharte, me gusta oír como ríes, como hablas, cómo respiras. No sé, hace que se me erice la piel…&lt;br /&gt;-¿Es eso malo?&lt;br /&gt;-Qué va, me encanta…&lt;br /&gt;Y de nuevo con el sonido de su respiración, me acurruqué en su pecho. Sé que sonreía, aunque no podía verlo, lo sentía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;30/07/09&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-461739708914833472?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/461739708914833472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=461739708914833472' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/461739708914833472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/461739708914833472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/07/riete.html' title='Ríete...'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7590073353121416530</id><published>2009-07-15T00:01:00.001+03:00</published><updated>2009-07-15T00:02:27.115+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Seven</title><content type='html'>&lt;div id="{0446B6DE-201F-4422-8838-5F089FB0CD25}" style="text-align: justify;"&gt;Me llamaron de urgencia hacia mitad de la tarde. Seven había alcanzado la orilla y no era capaz de salir por sus propios medios; ahora nos tocaba actuar a nosotros. La voz que me lo había dicho (una de tantas operadoras del servicio de información) parecía calmada, quizás porque no sabía la importancia que podía tener ese animal, ni el peligro que corría.&lt;br /&gt;Salí de mi casa apresurada, dejando todo lo que tenía por hacer tal y como estaba. Apenas me dio tiempo a coger mi maletín y ropa de abrigo, y cuando quise darme cuenta estaba en las coordenadas que la voz me había indicado. La playa estaba vacía todavía, no habían llegado ni mis compañeros, ni los curiosos –que los habría, a pesar de estar tan lejos de las poblaciones- y los medios de comunicación, que los abría.&lt;br /&gt;Al salir de mi coche lo primero que hice fue mirar en la distancia, recorriendo con la vista rápidamente la orilla, intentando distinguir el bulto que Seven sería, encallado en la arena. Me pareció distinguirlo no muy lejos de donde había aparcado, y eché a correr hacia él cuando estuve segura de que estaba allí. Había pisado muchas playas en mi vida, pero todavía no se me daba bien correr en la arena, y me costó más energías y casi más tiempo que si hubiera intentando simplemente caminar.&lt;br /&gt;Seven era un delfín diferente al resto. Cuando un animal de su especie o similar queda encallado, y se le acercan las primeras personas lo primero que hacen es revolverse, intentar escapar. Los humanos no somos bien recibidos por los animales. Sin embargo, él casi me hizo ruidos de bienvenida. Este animal no temía a las personas, desde que había aparecido cientos de personas en playas, barcos, en el mismo mar… contaban historias de su docilidad y confianza en el ser humano.&lt;br /&gt;Desde que vimos las primeras noticias en los periódicos sobre él habíamos intentado especular sobre qué clase de pasado había tenido Seven para no temer a los humanos. Niños en embarcaciones de recreo juraban haber jugado con él con las pelotas, y más de un pescador aseguraba que entendía órdenes, y las cumplía. No creíamos en la posibilidad de que fuese un animal de circo o de espectáculo de un zoológico que se hubiese escapado, puesto que los animales criados en cautividad sobrevivían apenas unos días en libertad. Tenía que tener otra clase de historia, pegado a los humanos pero siendo libre, y con esas características no se nos ocurría ninguno.&lt;br /&gt;Me acerqué a la orilla mientras me saludaba, o eso interpreté, mientras le hablaba suavemente. “Voy a sacarte de aquí, estate tranquilo, no pasa nada”, le iba diciendo. Llegué a su altura y empecé mi trabajo: el bienestar del delfín hasta que todos estuviesen listos para devolverlo al mar era lo principal, y yo había llegado la primera, por lo que me correspondía a mí, de momento, esa tarea.&lt;br /&gt;Salvo que estuviese encallado me pareció que Seven estaba perfectamente. Aún así, entre la basura que almacenaba la playa pude conseguir una botella de plástico, que, cortada, era un perfecto cubo para ir mojándolo y enfriándolo poco a poco. El sol iría bajando a lo largo de la tarde, eso corría en nuestro favor.&lt;br /&gt;En los pocos minutos que estuve a solas con él, mientras no llegaba el resto del equipo, estuve hablando con él. Le dije todo lo que lo admirábamos, y que en las oficinas teníamos un corcho solo para él, con todas las noticias que habían salido hablando del genial y apacible Seven, que no eran pocas. Le dije que todos los del equipo le admirábamos, tanto si se había criado en cautividad como si no, por ser tan listo y tan bueno. También le pregunté cuál era su historia, porque a nosotros no se nos ocurría. Y le conté, por supuesto, todo lo que hablaba la gente de él.&lt;br /&gt;Mientras yo le hablaba para que no se sintiera desamparado, él me miraba fijamente. Me dio la impresión de que quería contestarme, pero que no sabía ni podía hablar. Le hubiera gustado conversar su pudiera, contestar a mis preguntas, borrarme la cara de preocupación que yo tenía y poder decirme él lo que yo le estaba contando: que todo iba a salir bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lejos empecé a escuchar que llegaban los coches, además de las furgonetas. Por la posición del sol se habían retrasado más de lo que había esperado. Seven, tanto tiempo después, no estaba tan alegre, y los pocos movimientos que intentaba hacer eran más lentos y torpes; empezaba a notar el cansancio.&lt;br /&gt;Llegaron mis compañeros con el material necesario para hacerle todas las pruebas que creíamos pertinentes, y mientras, me trajeron algo de comer y dejaron que me secase y descansase un rato. Yo no necesitaba descansar ni comer, Seven sí. Habían pensado en eso y le habían traído un poco de pescado, aunque no quiso probarlo.&lt;br /&gt;Estuvieron casi dos horas más trabajando con él. Yo reclamaba que se estaba haciendo de noche y que era mejor dejarlo libre cuando antes. Era un delfín dócil, si nos subíamos a un barco vendría a saludarnos y dejaría que se le hicieran todas las pruebas que quisiéramos. Pero no me escucharon. Siguieron con sus pruebas y teorías, casi jugando con el animal.&lt;br /&gt;Además, con el paso de los minutos, los curiosos habían llegado. Pensaron que era una fiesta y habían puesto música en los coches. Hacía ruido y molestaban, algunos intentaron acercarse a grabar con el móvil al pobre animal.&lt;br /&gt;Y yo que me iba poniendo nerviosa cuanto más tiempo pasaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, la grúa bajó a la playa. De ella colgaba una lona sobre la que pondríamos a Seven, para poder alejarlo de la orilla mar adentro sin hacerle daño. Intentaron agarrarlo, pero sorprendentemente el delfín se resistió, retorciéndose y chillando. Desobedeciendo las órdenes del jefe de equipo, me colé entre los biólogos para acercarme al delfín. Le toqué el lomo con una mano y, mientras el resto miraba, le expliqué que íbamos a devolverlo al mar y que la grúa no le haría daño. Me miró con unos ojos extraños, medio cerrados y cubiertos ya por una película blanquecina.&lt;br /&gt;Supe que el delfín no quería volver al mar, y que no había llegado a la arena por accidente.&lt;br /&gt;Le dije firmemente que lo íbamos a devolver a donde pertenecía, porque tenía que tener muchos hijos, tan listos como él, que siguieran dando que hablar, que nos contasen todos los secretos del mar que nos quedan por saber, y que nos divirtiesen tanto como lo había hecho él.&lt;br /&gt;De nuevo me miró con aquellos ojos cansados.&lt;br /&gt;Entonces, delicadamente, entre seis lo cogimos en brazos y lo llevamos suavemente por el agua hasta una profundidad en la que podía deslizarse a la lona. En ese momento, una zodiac salía de la playa hacia donde lo íbamos a liberar. Me dispuse a acompañarlo hasta las profundidades. Ya me recogería la zodiac cuando todo hubiese acabado.&lt;br /&gt;Los momentos en los que íbamos los dos rompiendo las olas subidos a la lona se me hicieron eternos. Yo le miraba a los ojos y él me miraba a él. Ya no se resistía, ya no gritaba. Se había resignado a que hiciésemos lo que quisiésemos con él. Posiblemente tuviese la intención de volver a encallar así que no quedase nadie en la arena.&lt;br /&gt;Finalmente, la grúa dejó de moverse. A poca distancia la zodiac seguía nuestros movimientos. Se acercaron a desatar la lona para dejarnos en libertad en alta mar. Cuando de repente decenas de metros de mar se abrieron bajo mí no hice nada. Me limité a flotar mirando a Seven. Él tampoco se movió. Se quedó flotando con la aleta dorsal parcialmente al aire, de manera que podía respirar, pero con la cola y la cara bajo al agua. No se movía.&lt;br /&gt;Buceé aprovechando las últimas luces del día para volver a mirarlo a la cara. Le toqué el morro mientras le sonreía. Se movió, pero solo lo suficiente para apartarse de mí. Sabía que yo había entendido perfectamente que no quería volver al mar, y aún así, lo había llevado hasta allí. Estaba enfadado conmigo.&lt;br /&gt;Contra eso no podía hacer nada, porque Seven tenía razón. Así que salí a la superficie y pedí que me subieran a la zodiac. Él había descendido, y ya no podíamos hacer nada más por él, así que volvimos a tierra.&lt;br /&gt;La identificación que le habían puesto tenía un localizador, e indicaba que se movía. Lo habíamos salvado, así que el resto del equipo, entre vítores y risas, volvieron a sus furgonetas y a sus coches. Pero yo sabía que volvería a la playa, así que me senté, con una ropa seca prestada, en la arena, a esperar verlo.&lt;br /&gt;Cayó la noche y me fui durmiendo poco a poco. La luna levantaba destellos en el mar, no los suficientes para verlo nadar, pero sí para distinguir lo que había a mi alrededor. En una media hora me había quedado sola. El mar, la playa, Seven, y yo.&lt;br /&gt;Me quedé dormida por agotamiento en algún momento de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté, el sol que empezaba a salir me calentaba la espalda. Me estiré y más o menos donde lo había encontrado horas antes, Seven volvía a estar encallado. Como pensaba, había vuelto.&lt;br /&gt;Me acerqué a él, esta vez sin correr, y me agaché para mirarle a los ojos. Pero ellos ya no me miraron, ni Seven me saludó ni se revolvió. Él había ganado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="{71500598-D6C5-45C6-9D2D-4BBA56FA055D}" style="text-align: right;"&gt;13/07/09&lt;br /&gt;2.49&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7590073353121416530?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7590073353121416530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7590073353121416530' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7590073353121416530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7590073353121416530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/07/seven.html' title='Seven'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3267599325836398276</id><published>2009-07-04T01:13:00.002+03:00</published><updated>2009-07-04T01:29:47.655+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Publicado'/><title type='text'>El hombre de hielo</title><content type='html'>&lt;div id="{EC0C4D18-31AC-4046-A5BB-58F3D5AD50DC}" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Verano del 2005. Un domingo, en el último autobús de la línea Coruña-Fisterra del día, la última que pasaría por esas carreteras hasta la mañana siguiente. Apenas seis personas y el conductor ocupábamos el coche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; En Carballo, tras bajar y subir unas pocas, el último en la fila era un hombre. Tenía el pelo rizado, canoso y desaliñado. Lo acompañaba una barba de casi una semana, también descuidada. Vestía una gabardina naranja apagado, y unos pantalones desgastados por varios sitios. Como equipaje llevaba un par de bolsas de supermercado, llenas de algo que no recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Le pidió por favor al conductor que lo dejase subir, aunque no pudiese pagar el billete. Despachándolo rápidamente, el conductor accedió. El hombre se sentó, e intentó darle conversación. Pero solo le respondía el silencio. El conductor intentaba ignorarlo completamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="{17697FBC-8BF0-4CD7-87CF-67CDF559DCE8}"  style="font-family:verdana;"&gt; Un poco más adelante el conductor le dijo al hombre que recogiese sus bolsas. Paró en una marquesina en mitad de la carretera. Pronto llegará otro autobús, súbete a él, le dijo. Así podría llegar a su destino mejor que en el que iba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="{1279E79F-0870-46F0-A3C2-9931724B84A5}"  style="font-family:verdana;"&gt; El hombre le dio las gracias y se bajó agradecido. Hasta donde pude ver, se sentó en el banco a esperar a un autobús que, como pronto, pasaría cuando hubiese salido el sol de nuevo. El nuestro arrancó con ambas puertas abiertas, dejando correr el aire, hasta la siguiente parada. Aunque no había nadie, ni se había solicitado parada, el conductor paró y de la guantera sacó un ambientador en spray. Roció los sitios que el otro hombre pudo haber tocado, y luego volvió a arrancar, como si nada hubiese pasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="{411DC9F4-5A95-4BBC-88FB-6708541B5DDA}"  style="font-family:verdana;"&gt; Nunca se lo había contado a nadie, ni recuerdo sus caras, aunque todavía pienso en aquel viaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="{567ADB24-3C34-474B-AE05-ABC30C2C921C}" style="text-align: right;"&gt;&lt;span id="{2C0758A6-0DF0-429F-B354-39094A0653F7}" style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Publicado en el nº12 de Inframundo Magazine&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-3267599325836398276?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/3267599325836398276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=3267599325836398276' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3267599325836398276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3267599325836398276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/07/el-hombre-de-hielo.html' title='El hombre de hielo'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-8825205854345619495</id><published>2009-06-21T15:53:00.002+03:00</published><updated>2009-06-21T15:55:11.242+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Reflejos</title><content type='html'>&lt;div id="{E0D4AA23-A8D9-43BA-A155-B6A4CE39F8A5}" style="text-align: justify;"&gt;Se pasa horas mirándose al espejo del baño. De un lado, de otro, simplemente de frente. Minuto tras minuto se mira a los ojos, luego a la boca, luego a la nariz, y el pelo, durante mucho tiempo. A veces se subía a una silla, y allí arriba podía verse entera. La curva de la espalda, las rodillas, el pelo otra vez…&lt;br /&gt;No es presumida. No le importa ir peinada o sin peinar. No le importa si los colores combinan o no combinan. Ni siquiera sabe maquillarse o caminar con tacones. No se preocupa por cómo la ven los demás, sino por cómo se ve a sí misma.&lt;br /&gt;Aún a estar tanto tiempo en el cuarto de baño, cuando sale a la calle no destaca. No le gusta peinarse, ni arreglarse. Solo se mira. Una y otra vez. No se toca, no se hace nada. Solo observa.&lt;br /&gt;Y tanto tiempo después, mira pero no ve. Detrás de esos ojos secos, bajo las arrugas de la boca, bajo los labios agrietados, tras la piel desgastada y ya casi amarillenta no ve a nadie. Mira y mira, pero no ve. No se ve; no sabe quién es. No hay nada de especial en ella, no hay nada que la haga ella, nada que la distinga de la gente. Y ella quiere ser una persona.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="{C682C2F9-E1FC-4E7C-8238-A7060FEE1213}" style="text-align: right; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;03/05/09&lt;br /&gt;0:00&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-8825205854345619495?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/8825205854345619495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=8825205854345619495' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8825205854345619495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8825205854345619495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/06/reflejos.html' title='Reflejos'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3813434802046553225</id><published>2009-06-08T01:53:00.001+03:00</published><updated>2009-06-08T01:55:11.335+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micro'/><title type='text'>La Guerra de las Pollas Extraordinarias - Micro III</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Querían ser como los hermanos Wright. Separarse del suelo y ser libres como los pájaros, volar hasta perderse en el horizonte, tocar las nubes con los dedos. Querían dejar de mirar al cielo como algo inalcanzable, y dejar de pensar en los pies como dos bloques de piedra que les impedían alcanzar su libertad.&lt;br /&gt;Querían volar junto a las hojas de los árboles, peinarse con el viento de las mañanas, olvidarse de tener que usar zapatos, siempre tan duros y tan incómodos. Si eran capaces de levantarse del suelo, dejarían de estar atados a una vida de ser humano, tan decadente, tan artificial y tan injusta.&lt;br /&gt;Durante el curso, las explicaciones de los profesores perdían cualquier interés que pudieran haber tenido en favor de los planos en los que trabajaban. Y durante el verano, prefirieron cerrarse en el garaje con el aire acondicionado a ir a deshidratarse al sol de una Andalucía todavía libre y muy calurosa.&lt;br /&gt;Por fin, un día a mediados de septiembre, a pocos días de empezar el curso, su criatura estuvo lista. Era apenas un armazón de palos y tubos robados de obras y un par de telas gruesas, pero volaría. Y cabrían los dos.&lt;br /&gt;Ilusionados lo sacaron con cuidado del garaje. Delante de sí había un gran olivar, con sus árboles bajos y poco frondosos. A lo lejos se distinguían las casas de otro pueblo, pero no llegarían tan lejos; por lo menos no esta vez.&lt;br /&gt;Chikein se subió primero, mientras Ragna empujaba para coger impulso. Una vez que el avioncito casero hubo cogido un poco de velocidad, el novato mecánico se subió de un salto, mientras Chikein tomaba entre sus manos las palancas que servían de mandos.&lt;br /&gt;El aparato siguió corriendo cuesta abajo, hasta llegar a la pequeña rampa que habían preparado para despegar. Llegaron un poco escasos de impulso, pero los cinco metros que habían calculado que podrían recorrer los habían superado. Luego, con un golpe fuerte y varios rebotes, el avioncito tocó con el suelo y volcó. Salieron disparados, algo semejante a volar.&lt;br /&gt;Más allá de desesperarse por no haber podido seguir a los pájaros migratorios, sonrieron satisfechos. Habían construido su propia máquina, y habían conseguido que volase.&lt;br /&gt;Pronto el &lt;i&gt;on my own I’m finally free&lt;/i&gt; se convertería en simplemente &lt;i&gt;I’m free&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-3813434802046553225?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/3813434802046553225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=3813434802046553225' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3813434802046553225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3813434802046553225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/06/la-guerra-de-las-pollas-extraordinarias.html' title='La Guerra de las Pollas Extraordinarias - Micro III'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6914573593032373348</id><published>2009-05-23T23:46:00.002+03:00</published><updated>2009-05-23T23:51:08.838+03:00</updated><title type='text'>La Mascarada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; Me enamoré de Miguel, como todas las chicas del centro, así como lo vi por primera vez. Yo ya llevaba cuatro años en ese instituto, y él llegó como nuevo mi último año. A pesar de ser mayor, iba en mi curso, aunque no en mi clase.&lt;br /&gt;Era alto, con un cuerpo perfectamente hecho, y con la cara más bonita que hubiera podido imaginar. El pelo le crecía en pequeños rizos negros que siempre llevaba perfectamente peinados, tenía los ojos claros y vivos y una sonrisa traviesa. Vestía como un chico malo, y actuaba a veces como un chico malo, pero había algo en su mirada, en su sonrisa y en sus manos que hacía pensar que te podía llegar a tratar como una princesa.&lt;br /&gt; Todas las chicas del centro –no sólo de mi clase- suspirábamos por él. Si lo sabía o solo se hacía el modesto nunca llegué a saberlo. Pero la verdad es que cada vez que caminaba por los pasillos nos quedábamos mirándolo, olvidándonos por completo de lo que estábamos haciendo antes de que él apareciese.&lt;br /&gt; Pero no éramos las únicas, los chicos de nuestro instituto también deseaban ser sus amigos. Siempre lo elegían de primero para repartir los equipos para jugar en los recreos, y todos querían contar con él para salir juntos las noches de fin de semana.&lt;br /&gt; Tenía algo especial.&lt;br /&gt; No sé qué vio en mí. Yo era una chica más del montón. No era de las que se maquillaba para ir a clase, no vestía de marca ni llamando la atención. No tenía ni siquiera valor para ir a hablarle por mí misma. Pero un día, mientras estaba hundida entre los libros en la biblioteca municipal, se me acercó por detrás sin que yo lo notase y me saludó de sorpresa. Me extrañó que estuviese allí, pero me olvidé de preguntarle nada cuando vi en una de sus manos Catedral, de Raymond Carver. No sabía cómo un chico como él podría haber conocido a un autor como Carver, y mucho menos que disfrutase de su literatura.&lt;br /&gt; Le hizo gracia verme sorprendida, y salimos a la entrada a hablar del libro. Me confesó que se lo había encontrado de casualidad en una de las estanterías de la biblioteca, pero cuando le describí por encima el mundo trágico de Carver, todos los sueños rotos de sus pequeños relatos, pareció realmente interesado.&lt;br /&gt; Al día siguiente en clase me habló por los pasillos. Y el fin de semana me invitó a salir con sus amigos, aunque yo preferí quedarme en casa.&lt;br /&gt; Pasé toda la noche del viernes reprochándome haberme quedado en casa. No pude dormir, y mientras miraba al techo desvelada, no me apetecía hacer otra cosa que pensar en él. Pensar en sus ojos, en su sonrisa, en si estaría disfrutando de Catedral, si un día sabría apreciar los conceptos de los buenos microrrelatos… pensé en muchas cosas.&lt;br /&gt; Así que el sábado le llamé yo y le pregunté si podría acompañarlo esa noche. Él mismo vino a buscarme; yo había salido pocas veces por las noches, y no conocía ninguno de los locales del que él me había hablado.&lt;br /&gt; Fue una noche diferente a lo que esperaba. Sus amigos no eran tan malos como me había imaginado, ni los locales tan extremos: eran iguales a los que conocía yo, pero con otro nombre. La misma música y el mismo tipo de gente. Miguel no era un chico malo, era uno más, no se diferenciaba al resto de compañeros de clase, salvo que él era nuevo, tenía misterio.&lt;br /&gt; En algún momento de la noche, mientras estábamos sentados en una mesa, empezamos a jugar con uno de los vasos. Vio cómo yo comía un hielo, y quiso hacer lo mismo. Se hizo daño, y cuando cogí otro para enseñarle a morderlo sin quemarse, se acercó a mí y me lo robó con la boca.&lt;br /&gt; Me dejé llevar, y a partir de esa noche nos comportamos como una pareja: compartíamos los recreos, me acompañaba a casa a la hora de salir, y un par de tardes entre semana salíamos a dar un paseo. Algunos fines de semana salíamos con sus amigos, y otros nos quedábamos en su casa, solos viendo alguna película.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Pero a los dos meses empezó a dejarme de lado. Un sábado por la noche, mientras estábamos con sus amigos, se acercó una chica, y mientras yo hablaba con sus amigos, él empezó a besarla. Sin saber muy bien si aquello estaba pasando, fui a pedirle que me explicara qué estaba haciendo. Me ignoró, y me puse histérica. Quise gritarle, pero preferí irme a casa.&lt;br /&gt; Al día siguiente que hubo clase, él vino a pedirme explicaciones a mí. Dijo que en ningún momento habíamos formado una pareja, y que estaba loca. Que estaba harto de mí y de mis cursiladas, y que si volvía a gritarle como había hecho el sábado empezaría a hacer como si no me conociese.&lt;br /&gt;Así que yo misma decidí fingir que no existía. Nunca volví a esperarlo a la salida, las pocas veces que me llamó por teléfono no respondí, y me encerré definitivamente en la biblioteca durante los recreos. Volví a mi rutina de dos meses atrás.&lt;br /&gt; O eso aparentaba mientras estaba en público. En mi habitación, el techo se me venía encima, el tiempo se hacía eterno y las noches eran más oscuras que nunca. Muchas de las historias que antes me habían gustado me parecían absurdas e infantiles, la música me dolía en la cabeza, las voces de mi propia casa se me hacían extrañas. Para ocupar mi cabeza y alejar las imágenes en las que él estaba presente, pasaba todo mi posible tiempo libre entre los libros de clase, los más tediosos y los más densos.&lt;br /&gt; Pasaron días, y luego semanas, y poca gente se dio cuenta de que cada vez estaba más pálida y más delgada. Tras quedarme sola en casa en Nochebuena y en Fin de Año, mis amigas empezaron a darse cuenta de que cada vez estaba más aislada. Quisieron acompañarme más, pasar más tiempo conmigo, y consiguieron disminuir mi tiempo libre. Pero cuando llegaba a casa, volvía a sentirme abandonada y a hundirme entre letras y datos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Casi sin darme cuenta llegaron los carnavales. Los de mi curso querían irse de excursión, y necesitaban dinero para el viaje. Desde luego, yo no tenía ningún interés en ir. Ni me apetecía, ni quería esforzarme para poder ir, ni quería ver a las personas que sí irían. Para conseguir el dinero, consiguieron organizar una fiesta de disfraces temática, ambientada en el Barroco. Me parecía una tontería y una pérdida de tiempo. Todas las mujeres deberían llevar unos vestidos con grandes enaguas y muchos encajes, pelucas cardadas de rizos y una máscara; los hombres traje formal, grandes sombreros, y máscara al igual que las mujeres.&lt;br /&gt; Todo sería perfectamente decadente históricamente hablando, y literalmente cuando el alcohol empezase a hacerse presente.&lt;br /&gt; No me apetecía nada ir, pero una de las amigas más convincentes que tenía me consiguió el disfraz. Me prometió que así que me disgustase el ambiente nos iríamos a donde yo quisiese, incluso a casa. La noche de la fiesta, me vistió, me peinó y me obligó a ir.&lt;br /&gt; Tengo que admitir que la fiesta estaba bien montada. Tenían música de la época, y todos estaban disfrazados tal y como debían estarlo. Con los vestidos abultados, las pelucas, los trajes en vez de sudaderas y, sobre todo, con las máscaras, era imposible reconocer a quienes se suponía que eran nuestros compañeros de instituto, aunque en el local que habían alquilado había mucha más gente de la que se hubiera esperado.&lt;br /&gt; Al poco de entrar perdí a mi amiga. Fue a saludar a una chica que reconoció por el vestido, y no volví a verla. Me apoyé en una esquina, tapándome la cara con la máscara y las plumas, mientras veía como la gente se comportaba como si estuviésemos en Francia en pleno siglo XIX. La gente en realidad no cambia nunca.&lt;br /&gt; Un caballero, con un elegante traje de levita, con una máscara dejándole a la vista solo los ojos (aunque la sala no estaba bien iluminada y no pude verlos bien) me ofreció una rosa. Hice un gesto modesto de recato, mientras sonreía tras la máscara. Él me volvió a ofrecer la rosa, y una vez que la cogí en mis manos, me ofreció la suya para salir de mi soledad y adelantarnos para bailar con toda la gente que no nos reconocería.&lt;br /&gt; Es noche, nadie era quien debería. El caballero que me abrazaba por la espalda mientras tarareaba la canción que sonaba de fondo quizás al quitarse el traje era la peor persona del mundo, las mujeres que fingían mantener conversaciones cultas con otros caballeros quizás ni siquiera supiesen saber en qué siglo estaban enmarcadas ni por qué actuaban así. Y yo había dejado en la puerta al fantasma de Miguel y me había olvidado de que estaba allí por obligación. Esa noche no sería la que era siempre, sería una persona nueva y muy diferente durante unas horas.&lt;br /&gt; El caballero que me había invitado a bailar, cuando acabó una de las piezas, me agarró un poco más fuerte de las manos e hizo amago de querer salir a la calle. Dije que sí. Nadie nos echaría de menos.&lt;br /&gt; Las reglas de comportamiento decadente solo eran válidas de puertas hacia dentro. Fuera podríamos quitarnos las máscaras, dejar de fingir modales tradicionales, y volver a ser nosotros mismos. Pero al llegar al frío de la calle, como todavía se escuchaba la música y algunos sonidos de dentro, él siguió con el juego. Pudimos hablar, él escogió un nombre acorde con el disfraz, yo hice lo mismo, y volvimos a bailar, mientras la gente, con toda clase de disfraces, nos miraban al pasar.&lt;br /&gt; Nos acercamos bailando, y sin sacarnos las máscaras, chocamos con nuestras narices. Él hizo a un lado la mía, y se levantó la suya. De sorpresa, como aquella lejana noche con Miguel, me besó.&lt;br /&gt; Cuando quise darme cuenta, el tiempo había pasado demasiado rápido, y ninguno de los dos teníamos nuestras máscaras. Cuando abrí los ojos deseé que me tragase la tierra. Bajo la máscara, dos ojos claros me habían estado mirando toda la noche, una sonrisa traviesa se había ocultado, y los rizos negros engominados estaban escondidos bajo el sombrero.&lt;br /&gt; Rabiosa, le empujé hacia atrás golpeándolo en el pecho, mientras dejaba caer la rosa que todavía agarraba en una mano. Él también tenía cara de sorpresa, pero lo ignoré. Me agarré la falda, levantándome los bajos del vestido y eché a correr. En principio iba hacia mi casa, pero al poco cogí un par de calles que me llevaron a uno de los grandes parques de la ciudad. Las puertas estaban abiertas, y corrí a confundirme entre los árboles.&lt;br /&gt; Caminé en la oscuridad, resbalando de vez en cuando con la tierra húmeda, chocando otras veces contra algunos árboles, hasta que me dejé caer sobre el suelo. Con la cara entre las manos, saqué todo lo que Miguel había provocado: por fin estaba realmente sola, abandonada por el mundo, por mi época, por la única persona que me había hecho sonreír sinceramente, por unas supuestas amigas que se hicieron las sordas cuando más necesitaba hablar.&lt;br /&gt; Con mi traje crema, mi peluca despeinada ya, mi voz rota y mis manos heladas, me senté apoyada en un árbol. Esperaba que pronto pasase alguien y me levantase, porque yo ya no tenía fuerzas para hacerlo. Pero a los pocos minutos empezó a llover. Los árboles lloraron conmigo durante gran parte de la noche, mientras yo no tenía más abrigo que el vestido, que acababa en un corsé palabra de honor, con los hombros, brazos y gran parte de la espalda al descubierto. Pero no sentía frío. No sentía el tiempo, apenas sentía la lluvia que intentaba purificarme y hacerme olvidar, no sentía nada más que una punzada en medio del pecho. Casi podía notar cómo sangraba a borbotones, con cada movimiento que hacía sin intentar mi respiración.&lt;br /&gt; Varios miles de años después (o eso me pareció), se me cerraron los ojos, agotada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tiempo después, despertaba. No había olor a humedad, no había lluvia, no estaba mojada. El peso del vestido y de las enaguas empapadas se había ido, me sentía ligera, cubierta solo por una fina sábana blanca. Había mucha claridad, y cuando abrí los ojos una luz me cegó.&lt;br /&gt; Mis padres estaban a mi lado, sentados en un par de sillas, mientras yo estaba tumbada en una cama de hospital. Había estado un par de días durmiendo, o sedada, no sé. La lluvia, la carrera, frío y el estar mal alimentada me habían facilitado una neumonía.&lt;br /&gt; Dicen que me curaré. Pero yo no lo creo. Caeré en mis errores una y otra vez. Mi mente no quiere que mi cuerpo se cure, lleva consumiéndolo muchos meses ya. Rechaza sistemáticamente la comida que me ofrecen, oculta el dolor que me parte en dos, evoca constantemente su mirada, su sonrisa, su voz, sus caricias…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: verdana;"&gt;19/05/09&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6914573593032373348?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6914573593032373348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6914573593032373348' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6914573593032373348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6914573593032373348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/05/la-mascarada.html' title='La Mascarada'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-8416284971602305211</id><published>2009-05-16T16:00:00.002+03:00</published><updated>2009-05-16T16:01:30.289+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><title type='text'>La Guerra de las Pollas Extraordinarias - Micro II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;El guarda se negaba a entregarle el papel. Sabía que eso podía costarle no sólo su trabajo, sino también la vida. Lord Garrido empezaba a impacientarse, sentado en su gran sillón. Le miraba serio y atento, mientras el guarda empezaba a sudar del terror.&lt;br /&gt;-¿Vas a dejar que lo firme o no?&lt;br /&gt;-Señor… no puede firmar esto. No puede dejar que esto ocurra, será lo más parecido a un nuevo Holocausto. La gente se volverá loca, y supongo que sabe que la Resistencia está ganando cada día un poco más y…&lt;br /&gt;-¿Osas dudar de mi voluntad? No toleraré más escoria comunista en mi territorio. Si quieres seguir el camino del Bien pon el papel encima de la mesa y apártate de mi vista. Si no, sabes que así como cruces esa puerta estás muerto –a Lord Garrido se le había agotado la paciencia. El guardia estaba perdido por sus dudas, pero no duraría demasiado, independientemente de lo que hiciese con el papel.&lt;br /&gt;El guardia dejó tembloroso el papel en la mesa. La Guerra, lejos de terminar, empeoraría todavía más con esta decisión. Para Lord Garrido los presos de guerra no eran más que animales a los que debía alimentar. Y parecía que estaban gastando demasiado en comida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-8416284971602305211?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/8416284971602305211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=8416284971602305211' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8416284971602305211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8416284971602305211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/05/la-guerra-de-las-pollas-extraordinarias_16.html' title='La Guerra de las Pollas Extraordinarias - Micro II'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-5185003390345707175</id><published>2009-05-04T23:21:00.002+03:00</published><updated>2009-05-04T23:24:50.391+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micro'/><title type='text'>La Guerra de las Pollas Extraordinarias - Micro I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;En el Madrid nocturno, meses antes del inicio de la III Guerra Mundial, todavía no había nada que apuntase a un posible gran conflicto. La gente salía de marcha, como desde hacía muchos años. No había demasiada diferencia del Madrid nocturno de principios del siglo XXI: panes et circenses. Como circo tenían la música de siempre, vendida como nueva; y como pan un abanico de drogas un poco más amplio. Los nombres de los locales habían cambiado, pero casi era la misma gente tras las barras y ante ellas. Los mismos nombres que se registraban cada fin de semana en los partes de agredidos, los mismos cientos de kilos de basura que había que barrer los lunes de mañana.&lt;br /&gt;Dos guardas de Lord Garrido se colaban entre la gente. ¿Cómo encontrar a quien buscaban? No habría problema, los humanos son animales de costumbres, aparecería tarde o temprano. Esta sería una de las últimas búsquedas en lugares concurridos. Cuando ellos dos volviesen a Madrid mucha de esa gente habría desaparecido. Miembros no productivos y sí conflictivos, no sabían que los fines de semana que podrían emborracharse estaban más que contados.&lt;br /&gt;Entraron en La Máquina sin mirar siquiera a los porteros, y subieron las escaleras de la derecha en busca de una sala un poco menos ruidosa que la pista central. Encontraron las mesas vacías, y se sentaron en una no elegida al azar. No tendrían que estar allí sentados mucho tiempo.&lt;br /&gt;Su “presa” no tardó en aparecer. Iba acompañada de unos amigos y de un vaso con un líquido verde fosforescente. Venían parloteando, y, pese a ser una hora bastante temprana, se podía que uno de los acompañantes caminaba inseguro y le costaba seguir una línea recta. Uno de los guardas suspiró; el trabajo no era difícil, pero sí bastante pesado y aburrido como para por encima tener que tratar con borrachos. Esperaba que ese acompañante se mantuviese al margen.&lt;br /&gt;Sin mirar a los guardas a la cara les increpó a dejar libre la mesa para que se pudiesen sentar.&lt;br /&gt;-A Lord Garrido no le gustaría que le hablases así –fue toda respuesta por parte de uno de los guardias.&lt;br /&gt;-¿Qué? –contestó la presa, sorprendida por escuchar el nombre del líder.&lt;br /&gt;-Nemorise, Lord Garrido solicita tu presencia en su hogar.&lt;br /&gt;“Nunca cambiará” –pensó Nemorise-, “siempre tenía que ser tan ostentoso. Podría simplemente haber mandado una nota.”&lt;br /&gt;-¿Qué quiere de mí?&lt;br /&gt;-Nos ha mandado para llevarte junto a él, tiene una propuesta para ti.&lt;br /&gt;-¿Cómo?&lt;br /&gt;-Acompáñanos hasta la salida, por favor. Nuestro tren sale en dos horas. Luego podrá él mismo contarte los detalles –el guarda pronto se cansaría de contestar a preguntas que no se suponía que él tenía que responder.&lt;br /&gt;“Por fin alguien mueve ficha” –sonrió para dentro Nemorise. Había estado esperando durante mucho tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-5185003390345707175?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/5185003390345707175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=5185003390345707175' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/5185003390345707175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/5185003390345707175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/05/la-guerra-de-las-pollas-extraordinarias.html' title='La Guerra de las Pollas Extraordinarias - Micro I'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4739174675177053803</id><published>2009-04-11T22:45:00.002+03:00</published><updated>2009-04-12T20:52:40.275+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><title type='text'>Una historia friki</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; -¿Y qué me dices de lo de Sarah Connor?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; -No puede ser verdad, me parece imposible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; -Sí, como mucho, habrá alguna disfrazada. Pero que aparezca ella, yo no me lo creo. Y mucho menos con el Chuache corriendo detrás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Estaba abarrotado. Cientos de personas bajo el mismo techo, y a cada cual más extravagante. Las voces procedían del interior de una capucha marrón, de una máscara negra, y de una cara pintada en rojo y negro. Como algunos cientos de personas más, habían pensado que pasar el día en la feria anual de ciencia ficción no estaría nada mal. Los rumores sobre la aparición de Sarah Connor destacaban entre las todas las conversaciones que mantenía la gente ese día, y el tema había salido a la hora de comer. Habían empezado comparando el estampado en el pan que tenía una hamburguesa con la caracterización de uno de ellos como Darth Maul, y el tema fue desviándose solo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Tras tres horas dentro del recinto, aún quedaban demasiadas cosas por ver y por hacer. Con la programación en la mano, había tres conferencias simultáneas: una sobre astronomía, otra sobre física, y apenas unos minutos después empezaría otra impartida por actores, sobre cómo se doblan las películas. Momentos más tarde encenderían la pantalla gigante para proyectar El planeta de los simios con un final alternativo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; La tarde podría ser frenética, aún después de la visita al puesto de recuerdos de Star Wars. Como buen Sith, Chewy llevaba su propia espada láser. Comparada con el resto de las expuestas en los estantes, la suya no era más que un juguete hecho por un niño pequeño. El responsable del puesto se había dado cuenta, y se había preocupado de que él también lo notase. Unos momentos después, los amigos de Chewy se alegraban de que las espadas láser no fuesen más que bombillas dentro de una funda de plástico, y ésa no fuese una feria medieval.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Más calmados los ánimos, se dieron una vuelta por la zona recreativa. Nadie se explicaba realmente cómo alguien había pensado que unas máquinas con juegos clásicos como el Tetris o el Street Fighter pegaban en una feria dedicada a la ciencia ficción, pero había acertado. Todas las máquinas no solo estaban ocupadas, sino que también tenían cola. Jugando en la Máquina de bailar, dos otakus solitarias, una Amane Misa y una Orihime Inoue reventaban los récords.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Después de comer, de camino a la conferencia de astronomía, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Bueno, y éste es el punto donde los protagonistas se encuentran con el cómic del japonés con los brazos en cruz. Como lo llamé en el resumen del argumento: “El cómic firmado por Isaac Méndez, el primer tomo de Las 9 Maravillas, estaba abandonado en aquella estantería”. Desde luego, éste no es un cómic real; no que yo sepa. No es un cómic legendario, ni una rareza, ni siquiera actual. Es un cómic que aparece y del que se habla en una serie que no sé si está traducida al español, pero que yo estoy viendo en inglés (mal) subtitulada al español. Me pareció un pequeño chiste sacarlo de la pantalla y meterlo en el “mundo real”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y ahora debería seguir con este lenguaje tan poco natural para una historia tan simple contando cómo Chewy y el otro Sith (los Sith son personajes de Star Wars, los que van vestidos con una especie de túnica de monje marrón, con una capucha, y una espada láser) querían los dos el mismo cómic y para conseguirlo luchaban con él con sus espadas láser. Como tenía que ponerle un final a la historia, y no sabía cómo hacerlo, me pareció lo más lógico que el personal de seguridad los echase. Y ya puestos, que Chewy ganase.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ala, me he cargado la historia. Pero, ¿por qué? Porque ya no es divertida. Yo no escribo ni para editores, ni para un gran público. Tengo un pequeño blog, y un pequeño grupo de amigos, e intercambiamos historias. Ni siquiera tenía pensado enseñarles esta, la Historia friki la empecé solo para divertirme yo, hacer algo solamente para mí. No por los resultados, sino por el proceso de creación. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Después de todo, esto es un Taller de Literatura, no una muestra de habilidades. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nunca he sabido llevar bien las narraciones, las evoluciones en la historia, y creí que haciendo esto podría practicar. Pero la historia me ha superado. Le he dado tantas vueltas, la he empezado tantas veces, de tantas maneras diferentes… que ya no es divertida. Y si escribo esto ahora es por obligación. Para dejarla cerrada, que se acabe de una vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4739174675177053803?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4739174675177053803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4739174675177053803' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4739174675177053803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4739174675177053803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/04/una-historia-friki.html' title='Una historia friki'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2223704931270995658</id><published>2009-04-02T14:07:00.000+03:00</published><updated>2009-04-02T14:09:24.765+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Publicado'/><title type='text'>La colmena</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Las ciudades de suelen describir como un entramado de calles, edificios, carreteras, aceras. En ellas, miles de personas recorren cada día todas las avenidas, todos los rincones. A cada de una de esas personas la ciudad la ha absorbido, imprimiéndole una rutina, y con ella, cierto aislamiento: es demasiada gente junta, tanta que parece que no se conoce a nadie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;    Las ciudades son lugares fríos. La gente no habla, porque va por la calle siempre con prisa, y sin mirar a los ojos a quienes se cruzan en los semáforos. No hay ruido humano fuera de las casas: coches, obras, ambulancias, o semáforos es lo único que rompe el silencio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;    A Coruña es una ciudad pequeña, como una gran familia. Somos poca gente en esta ciudad, y a base de coincidir en nuestras rutinas personales día a día (algunos noche a noche), se dice que acabas reconociendo (hasta saludando) a las personas que te encuentras cada mañana en la parada del autobús, desayunando en la cafetería de abajo, paseando el perro al anochecer, corriendo por la tarde en el paseo marítimo, o cada noche de fin de semana en el botellón. Pocas personas, pocas caras, y una misma rutina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;    Sin embargo, llevo cogiendo el mismo autobús para volver a casa cuatro meses. Y cada viaje es nuevo: a la misma hora, en el mismo sitio, soy incapaz de reconocer las caras del día anterior. Esa gente solo existe durante esos minutos que dura el trayecto. Luego, se dan la vuelta, salen, se pierden entre los edificios, y desaparecen. Que ellos sean eso para mí no es importante. El miedo viene cuando piensas en que tú eres eso también para ellos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;Publicado Inframundo Magazine, en el nº8, febrero 2009&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2223704931270995658?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2223704931270995658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2223704931270995658' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2223704931270995658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2223704931270995658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/04/la-colmena.html' title='La colmena'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-8198719595395997446</id><published>2009-03-24T11:01:00.003+02:00</published><updated>2009-03-24T12:19:17.346+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><title type='text'>Una historia friki (sinopsis)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;En una de las ciudades más importantes del país, como cada año, se celebra una feria dedicada a la ciencia ficción. En ella, además de conferencias sobre los temas más ligados a la realidad, habrá puestos de librerías promocionando nuevas y prometedoras sagas; compraventa de toda clase de artículos (desde llaveros con las naves de Battlestar Galactica o camisetas del Día del Orgullo Friki hasta disfraces de Chewbacca o cualquier otro personaje de Star Wars), y gente, mucha gente. Quizás hasta, como pasó en anteriores ediciones, algunos de los dobladores se alguna serie se deje caer. Cada año se ponen en marcha rumores sobre la presencia de guionistas, los más osados aseguran que incluso actores. Este año se apunta a que en algún momento de la tarde, Sarah Connor aparecerá corriendo con una mochila puesta y un niño de la mano, pero no hay fuentes fiables que lo sostengan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Quien no puede faltar a esa cita es nuestro protagonista, Chewy. Armado con su traje de Sith y su espada láser, acompañado de un Darth Vader con traje de cartón y de un Darth Maul bastante mal pintado, se dispondrá a pasar todo el día en un mundo donde la ciencia ya no tiene límites.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;&lt;br /&gt;La mañana pasa normalmente, sin imprevistos. Muchos disfraces y mucha gente, y muchas risas al descubrir el restaurante de comida rápida que imprime en sus hamburguesas las caras de los protagonistas de las series. Pero por la tarde, en uno de los puestos de las librerías, salta a la vista de Chewy un cómic: desde la portada se podía ver a un japonés mirando al cielo, con los brazos en cruz, exclamando “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Ya ta!&lt;/span&gt;”. El cómic firmado por Isaac Méndez, el primer tomo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las 9 Maravillas&lt;/span&gt;, estaba abandonado en aquella estantería. Cuando Chewy le preguntaba al tendero si estaba a la venta, otro Sith, con máscara, se lo arrebata de las manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Sin una palabra, los amigos de Chewy dan un par de pasos hacia atrás, Chewy desenvaina su espada láser, y se enfrenta al otro Sith. Tras una batalla que podría calificarse como épica, el personal de seguridad agarra tanto a Chewy como a su contrincante y los echan del recinto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Camino a casa de nuevo, cabizbajo, Darth Maul se acerca a Chewy y saca un libro de debajo de su capa: el cómic de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las 9 Maravillas&lt;/span&gt; era el trofeo, él había ganado la batalla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-8198719595395997446?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/8198719595395997446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=8198719595395997446' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8198719595395997446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8198719595395997446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/03/una-historia-friki-sinopsis.html' title='Una historia friki (sinopsis)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2253438172139037377</id><published>2009-03-14T18:40:00.004+02:00</published><updated>2009-03-14T18:43:48.531+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micro'/><title type='text'>Pasos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Una calle de una ciudad cualquiera. No abarrotada, pero tampoco solitaria. Pasos con un fin, con determinación. Coches, un molesto rayo de sol, y desconocidos por la acera. Algunas caras se paran un momento a ver los escaparates, otras entran y salen de los portales. Unos tacones altos, de un plástico rojo brillante siguen silenciosamente los pasos de unos mocasines sobrios y desgastados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Los pasos que iban delante se detienen, en medio de todas las caras que intentan cruzar antes de que se cierre el semáforo. Los tacones se acercan hasta soplarle a la nuca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Un sabor metálico en su espalda traspasa su chaqueta, haciendo avanzar unos centímetros a los mocasines. La piel se eriza, y el temor a ese sabor se hace realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; -Puedes matarme si quieres, pero no te ayudará a recuperarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; -¿Quién dice que lo quiera?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; &lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;B&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;a&lt;/span&gt;n&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);"&gt;g&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;13/03/09&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;1.54&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2253438172139037377?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2253438172139037377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2253438172139037377' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2253438172139037377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2253438172139037377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/03/pasos.html' title='Pasos'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-5631894666467931759</id><published>2009-02-25T12:09:00.003+02:00</published><updated>2009-03-14T18:45:52.117+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Publicado'/><title type='text'>Malas noticias</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El arte vive con nosotros. Vive en las paredes y en las vallas de la ciudad. El arte nos acompaña desde las estanterías de las librerías, desde los botes de pintura, diciéndonos con ojos cariñosos que le demos forma. El arte está en cada cuadro, detenido. El arte está en las pantallas de los cines, haciéndonos pensar o haciéndonos reír. El arte está en cada disco, en cada canción. El arte nos mira desde la televisión, con cada anuncio, con cada interpretación. Detrás, está con los guionistas, con los directores, y con los ilustradores. Arte es un grafiti ilegal en una valla, es la portada de un libro en un escaparate. Es una foto en una exposición, es un cartel publicitario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El arte es una sonrisa entre la niebla, es una carrera bajo la lluvia. Es una espera en una cola, es un charco más en la acera. El arte es un beso en una mañana fría, un abrazo en la soledad de las tardes de domingo, un cántico un sábado por la tarde, un estribillo una noche de viernes. El arte es aire que respirar, es libertad. Arte es provocar o crear, expresar o esconder. Arte es confundir y hablar. Arte es ver más allá. Arte es una comida caliente, arte son las estrellas por la noche. Arte es un vaso de agua en verano. Arte son unas pisadas solitarias en la nieve. Arte es una puesta de sol.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El arte es amable, nos hace reír, y nos hace llorar. Nos hace dormir y nos ayuda a pensar. El arte es alimento para el alma y el corazón, el arte provoca pero no daña.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; color: rgb(255, 0, 0); text-align: justify;" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Por qué quieren matar al arte?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; text-align: justify;" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2; color: rgb(192, 192, 192);" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Publicado en el nº7 del magazín Inframundo, enero 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-5631894666467931759?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/5631894666467931759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=5631894666467931759' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/5631894666467931759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/5631894666467931759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/02/malas-noticias.html' title='Malas noticias'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7686558385697146012</id><published>2009-02-11T12:09:00.001+02:00</published><updated>2009-02-11T12:11:56.955+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>06/02/2009</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm; page-break-before: always; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En mi cama, como cada noche, escucho cómo el viento da contra las ventanas. Como hacía cuando tenía 6 años, como cuando me mudé a los 10, o como cuando llegué a Coruña. El aire y la lluvia, además de las ilusiones de los truenos de fondo me relajan, me hacen cerrar los ojos y dormir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin embargo, pese a haber pasado El Examen (con mayúsculas) y sus consiguientes nervios, ni el viento ni la lluvia son capaces de hacerme dormir. Estoy incómoda, pienso en demasiadas cosas a la vez, no se me cierran los ojos… ¿Qué me pasa?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde hace dos meses y poco me has malacostumbrado a dormirme entre tus abrazos. Me has acostumbrado a tenerte a mi lado para calentar las sábanas en un tiempo récord, y cuando estoy sola me lleva casi media hora. Me has acostumbrado al ritmo de tu respiración, a seguirlo y a relajarme con él, cerrando los ojos casi a la vez que tú. A tu lado desconecto el torrente de pensamientos que las noches que estoy sola me despejan: contigo se para el tiempo, y lo que hay más allá de las cuatro paredes de mi habitación, simplemente, deja de existir. No hay exámenes, no hay notas, no hay frío, no hay vecinos ruidosos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Te he visto hace unas pocas horas, y que volveré a estar contigo en otras pocas, pero eso no quita que en este momento te eche de menos como solo lo hice durante las navidades. Que tenga que volver a encender el portátil, después de leer y de intentar dormir, para poder escribir una vez más y desahogarme un poquito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Postearé esto desde tu habitación probablemente, y también es posible que lo leas luego. Pero no me importa, porque son las 2 y 43 de la madrugada y no tengo sueño por estar pensando en ti.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Qué ganas de volver a abrazarte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;06/02/09&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;2.44&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7686558385697146012?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7686558385697146012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7686558385697146012' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7686558385697146012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7686558385697146012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/02/06022009.html' title='06/02/2009'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6777445793296236458</id><published>2009-01-26T15:01:00.002+02:00</published><updated>2009-01-26T15:02:43.689+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Mercenarios</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;Bajo un roble, la abrazaba tiernamente. Sabía que la tendría con él pocas horas más, y no quería desperdiciar ni un solo momento a su lado. Mientras, ella cerraba los ojos con placer, dejando que las sombras intermitentes que daban las hojas y las ramas de los árboles refrescasen el ambiente. Había sido una tarde intensa, de muchas charlas sinceras y muchas declaraciones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Fuera del robledal hacía un calor abochornante, el sol caía a plomo, y los propios animales se habían refugiado entre los árboles escapando de las temperaturas tan altas. Sin embargo, el paisaje estaba más bonito que nunca. Hacía un par de días había llovido, así que, al juntarse con el cielo despejado de esa tarde, la hierba estaba más verde que nunca, los pájaros cantaban más que ninguna otra tarde del verano, había más mariposas que en los primeros días de la primavera, y tantas flores de colores vivos habrían hecho sentirse inferiores a las plantaciones de amapolas. Al fondo, perdiéndose casi en el horizonte, las montañas también se ofrecían verdes al mundo, altas, inalcanzables e impenetrables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Ella se movió ligeramente, hasta abrazarse a él por la cintura. Las hojas bajo su cuerpo crujían felices por el encuentro, encantadas de ser testigos de tanta emoción reunida. Él la miraba descansar, mientras ella seguía abrazándolo con los ojos cerrados, respirando profundamente, disfrutando el olor a naturaleza, a hierba fresca, a roble, y a hoja seca. Parecía un sueño, era todo tan precioso, tan perfecto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; El sol bajaba lentamente camino de las montañas, y el calor fuera de la sombra de los árboles iba moderándose. Los polluelos en los nidos llamaban cada vez con más contundencia a sus padres, de vez en cuando se veía saltar un conejo entre la hierba. Él notó cómo se le erizaba a los dos la piel por una repentina brisa de aire frío, y quiso abrazarla un poco más fuerte, para protegerla. Sin embargo, ella hizo lo que él había estado temiendo durante toda la tarde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Se levantó, y miró al sol bajar. Una pequeña sonrisa torcida apareció en su cara, mientras él abría mucho los ojos, suplicando que no lo hiciese. Ella se agachó hacia donde él estaba sentado, y le agarró la cara suavemente con las dos manos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; -Muchas gracias por todo –le susurró con su voz tierna y delicada-. No lo olvidaré.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; -No.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Lo soltó, y se irguió de nuevo. Volvió a mirar al sol, con cara de resignación, y se estiró sin ganas. Él se levantó rápidamente, haciendo que las hojas crujieran inesperadamente. Quería decirle algo, pero no sabía qué. Tenía que convencerla de que tenía que quedarse, que no importaban las lunas, las estrellas ni el resto de la gente. No podía irse ahora que la había descubierto, no podía dejarlo solo ahora que sabía que una mujer como ella existía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Ella se acercó hacia él. Lo abrazó, sintiendo cómo su corazón latía a través de la camisa, cómo se le erizaba el vello bajo su cuerpo. Le habría gustado poder sentir ese calor corporal durante mucho más tiempo, tenerlo cerca día tras día, sin importar la posición de las estrellas, ni los dictados de un señor que no conocía. Se separó ligeramente de él, mientras buscaba su cara. Le dio un beso corto, el último.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Lo empujó lentamente hacia atrás, separándolo de ella, mientras no era capaz de mirarlo. Bajó la mirada al suelo, a todas las hojas secas que hasta hacía un momento los habían acogido; no podía mirarle a los ojos. Sabía que si lo miraba a los ojos, tendría que leer una súplica demasiado clara en ellos, y que sucumbiría. Sabía que él quería que se quedase; ella tampoco quería separarse de él. Pero no podía, tenía que irse, y si era antes de que desapareciera el sol totalmente en el horizonte, sería mucho mejor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Él apretó un poco más el abrazo, ofreciendo una cortés resistencia. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;i&gt;Si ella no quiere luchar contra mí, ésta es la excusa perfecta para rendirse sin remordimientos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;. Pero ella insistía; por mucho que su corazón dictase una cosa, la cabeza decía otra. Y era hora de irse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; -Volveremos a estar juntos, no te preocupes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; -Es mentira, y lo sabes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Él tenía razón: en cuanto ella echase a volar, en cuanto despegase del suelo, sería para hacer un viaje sin retorno. Un viaje donde él sería parte del enemigo, y tendrían que hacer todo lo que estuviese en su mano para impedir que el otro saliese victorioso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; -Déjame –le dijo seria y cortante, mirándole a la cara.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; De la impresión, aflojó el abrazo. Por un momento pensó que ella podía haber estado fingiendo toda la tarde, que únicamente había hablado con él para sacarle información que luego pudiese ser vital en el campo de batalla, pero una gota en su camisa le llevó a creer que sólo su conciencia la había empujado a apartarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Pero ella aprovechó el momento de duda, y se liberó de él. Cuando quiso abrazarla de nuevo, ella ya estaba subiendo por el roble, apoyando las manos y los pies en las ramas bajas, en los salientes de la corteza. Era demasiado rápida y hábil, en una lucha cuerpo a cuerpo ella habría salido ganando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Corrió bajo el árbol, y quiso atraparla. Sin embargo, ella ya se había subido, saltando, a las partes altas del roble, lejos de su alcance. Entonces se alejó corriendo del árbol, para verla una última vez. Mientras el sol caía por el horizonte volviendo el cielo y el aire rojos como la sangre, ella llegaba a la rama más alta. Sin mirar hacia abajo, extendió las alas, dejando ver su enorme envergadura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;i&gt;Es la figura más hermosa que he visto nunca&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;, pensó sinceramente él. Por naturaleza esa imagen tendría que darle miedo, tendría que hacerle correr y esconderse; el ataque de un ángel –aunque fuese un híbrido como ella- habría sido mortal para él. Sin embargo, un latir dentro de su pecho le decía que ella no lo atacaría, por lo menos no de momento. Dentro de un tiempo, cuando –con muy mala suerte- se encontrasen de nuevo cara a cara, armados y protegidos, tendrían que dar su vida y tragarse sus sentimientos a servicio de unos seres que estaban cómodamente sentados en sus castillos y palacios, protegidos de la lluvia, del viento y de la nieve, que no tendrían que intentar matar al mejor ser que haya visto la tierra, sólo por un capricho que había desatado una guerra que se anunciaba de dimensiones nunca vistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Sólo se dio cuenta de que ella intentaba despegar cuando notó en la cara y en los brazos desnudos una brisa descendente. Miró al cielo, y pudo observar el gran momento en el que un ángel despega, en el que coge impulso, y en su cara se ve tal concentración que pierde todo parecido con un humano; o quizás en ese momento son lo más parecido a un humano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; El cielo rojo empezaba a dar paso a un azul cada vez más oscuro, cambiando el calor de la tarde por el frío de la noche; cambiando el calor del amor por el frío de la soledad. Las primeras estrellas empezaban a aparecer, y la primera de las lunas saldría pronto por donde el sol acababa de desaparecer. Mientras todo eso no pasaba, una minúscula figura negra, en medio de todo el verde cada vez más oscuro de la llanura, veía como una gran figura blanca se perdía lentamente en la distancia, hasta que llegó a confundirla con una estrella; su estrella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; Él tendría que partir dentro de unos minutos, cuando todos los animales del robledal se hubieran dormido, cuando hasta la última estrella fuese visible. Mientras tanto, escuchaba el viento al devolverle el aletear de ella, su aletear, y le repetía su nombre una y otra vez…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt; -…Anxo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;06/09/08&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;00.06&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6777445793296236458?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6777445793296236458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6777445793296236458' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6777445793296236458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6777445793296236458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/01/mercenarios.html' title='Mercenarios'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2371711635311085801</id><published>2009-01-22T12:00:00.002+02:00</published><updated>2009-01-22T12:02:21.676+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Tributos</title><content type='html'>&lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;Pasa el tiempo y sigo escuchando la canción del tributo. Sí, gracias a la que te escuché cantar en directo por primera vez, la que tanto os costó grabar, y la que sonaba la última vez que me viste.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Han pasado casi quince años, sin embargo no la olvido, y tampoco te olvido. Sigo pensando en todo lo que pasó durante esos meses tan cerca de ti, y de la única parte de la que no me avergüenzo es en la que eres el protagonista. Aunque quizás ni me recuerdes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Era el verano de 2004, yo tenía 18 años recién cumplidos y demasiadas ganas de comerme el mundo. Con mi entrada en la Universidad se habían abierto muchas puertas, y la posibilidad de irme de casa para empezar a independizarme. El destino elegido fue Madrid, donde viviría con mi primo Sergio. Allí podría estudiar lo que quisiese, aunque yo ya tenía otros planes en mente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Como tanta otra gente de mi edad, yo tenía un sueño que mis padres jamás habían aceptado: la música. Desde que a los 15 años había descubierto la música menos comercial de todo el panorama, me había enamorado de ella. Mi sueño era vivir de hacer música, de hacer arte, de crear, cantar, o producir… no importaba realmente. Quería vivir desde dentro el nacimiento de la música que me llenaba día a día, y que, por supuesto, tenía su base en Madrid. Lo que me diferenciada de todos esos chicos que veían demasiado lejano este mismo sueño era un contacto con el que yo contaba en Madrid: Sergio, aunque tú ya lo conocías: mi primo era el productor de tus discos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Entré por primera vez en su estudio de grabación en la Gran Vía en agosto de 2004.Tú estabas allí dentro, con muchísima gente más, grabando un disco tributo a una de las leyendas del rock. Entré tímida, no había pensado que todos los referentes musicales del metal en España podían estar allí dentro, como esperándome para darme la bienvenida por sorpresa. Tardasteis un tiempo en daros cuenta de que una niña había entrado tras Sergio, pero eso me dio un momento para respirar e ir mirándoos de uno en uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Estabais todos sumergidos en la grabación de una canción conjunta (una locura: seis guitarras, tres baterías, dos teclados, dos bajos, y casi 20 voces), y en el primero de los descansos, alguien se fijó en que yo estaba sentada en un sofá en una esquina. Cuando quise darme cuenta, todos los músicos que habían provocado el nacimiento de mi sueño estaban desfilando delante de mí, presentándose como si fuésemos a ser grandes amigos, y como si yo no supiese ya sus nombres y sus grupos. Tú te comportabas como si fueses uno más, aunque creo que alguien notó que me puse todavía más colorada cuando te acercaste a darme dos besos, mientras me agarrabas ligeramente por la cintura y me dabas un pequeño abrazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Ese día, mi primer día en un estudio de grabación, aprendí en carnes que si se dice que hoy se graba esta canción al completo, hay que grabarla, no importa si se tardan los 5 minutos de la canción o las 24 horas del día. Pasamos muchas horas muertas tirados por el suelo, en los sofás, hasta sentados en el portal del edificio, esperando mientras otros grababan sus partes. Eso me dio tiempo a hablar con los músicos más accesibles (los que menos participación tenían en la canción, como los teclados o los coros), que me trataban como si ya fuese parte de la familia, y al final del día casi la mitad del estudio sabía que yo había llegado a Madrid para estudiar, pero que en realidad yo quería hacerme un hueco en la música. &lt;i style=""&gt;Mal sitio para una mujer&lt;/i&gt;, había dicho uno de los veteranos, refiriéndose a la soledad que experimentan en general las mujeres en esta escena. Un par de chicos, los más jóvenes (que no noveles, los miembros de Chrisis) ya intentaban hacerse amigos míos, y a intentar poner a prueba mi talento musical. &lt;i style=""&gt;Aunque con los genes de Sergio tienes medio camino hecho&lt;/i&gt;, me dijo uno al oído como si fuese un confidente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Rápidamente creé lazos con esos chicos. Mientras, tú seguías con el resto dentro, sin apenas acordarte de que yo estaba fuera, siendo &lt;i style=""&gt;cortejada&lt;/i&gt; de una manera sin precedentes. Ninguno os habíais creído en ningún momento que yo tenía 18 años, comentabais convencidos de que tendría 15 o 16, que me los sumaba para darme importancia y para que me prestarais más atención. Recuerdo que me dijiste, mientras me guiñabas un ojo, que dentro de unos años aprendería con la experiencia que siempre está bien que seamos jóvenes, sin necesidad de hacer correr el tiempo más rápido. Tal y como me habían enseñado tus canciones desde que (esta vez sí) tenía 15 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La grabación del disco duró bastante tiempo, y yo había llegado casi cuando acababais de empezar. Tan solo había tres canciones montadas, del total de catorce que saldrían a la venta. Cuando acabasteis con la canción colectiva, empezasteis de nuevo con las actuaciones individuales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Poco tuve que esperar para poder verte en acción. Por la cantidad de compromisos que teníais durante el verano tu grupo y tú teníais prisa por acabar cuando antes, y fuisteis los primeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Así tuve la oportunidad de veros trabajar con verdadero interés sin que sospecharais que no era por la canción en sí, sino por vosotros. Pude presenciar con total libertad cómo ensayabais, mejorabais, grababais y repetíais. Aunque no os disteis cuenta, en especial te mirar a ti, cómo cantabas, cómo vocalizabas, cómo calentabas las cuerdas vocales, cómo ensayabas junto a mi primo los enlaces y los tiempos. Nunca había pensado en la posibilidad de conocerte en persona, poder llegar a hablar contigo como lo había hecho los primeros días que estuve en Madrid, como para poder imaginar siquiera tener horas y horas para verte trabajar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;Los miembros de Chrisis me habían invitado a salir un fin de semana con ellos, a conocer el Madrid nocturno. Mi primo, que ejercía de tutor, me dejó, pensando que estaba en buenas manos. Ellos quisieron enseñarme los locales más representativos, o más conocidos e importantes, para que empezase a conocerlos, pero al final acabamos en un antro, su favorito. No había demasiada gente, la música nos gustaba a todos, y tuvimos sitio para sentarnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Intentaron ligar todavía más descaradamente que el primer día conmigo, pero me negué a hacerles caso. Seguí como cuando estabais todos delante, haciéndome pasar por una amiga, intentando hacer que viesen que conmigo no tenían nada que ganar. Eran músicos, ellos iban a ayudarme a realizar mi sueño (ya que en parte lo habían puesto en marcha), y no quería convertirme en un ligue más, otra chica más de la lista con el mismo sueño, que los conoce, de la que a la mañana siguiente se despiden y de la que nunca más se vuelven a acordar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Mi postura duró dos fines de semana más. Había bebido un poco más a lo que estoy acostumbrada, lo admito, pero de repente me fijé en los ojos del bajista, y me parecieron los más bellos que hubiese visto nunca, olvidándome así de los tuyos, de tu sonrisa cuando me guiñaste el ojo, de lo cerca que estuviste de mí cuando te presentaste con dos besos. Esos dos ojos me llamaban, me decían que el haber aguantado tanto tiempo la compostura ya me había convertido en diferente, y que, de todas maneras, por el estudio de mi primo pasaban muchos grupos importantes al año, y que si no me ayudaban Chrisis me ayudarían otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando desperté en su casa a la mañana siguiente me sentía bien, contenta. Me dolía un poco la cabeza y todo el cuerpo (cuando miré la hora me di cuenta de que apenas habíamos dormido), pero no temía por mi sueño o por mi futuro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El fin de semana siguiente me presentaron a unos amigos de otro grupo de música, incluso más guapos, más simpáticos, y con más amigos. Esa noche, el batería de Musarañas se acercó demasiado en otro local, y el resultado fue el mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;Hablando conmigo como aquel día en el estudio, como si me contase un secreto, otro miembro de Chrisis, cualquier otro fin de semana, entre vahos de alcohol, me confesó que no hay mujeres en el metal porque todas pensamos lo mismo: &lt;i style=""&gt;no voy a liarme con ninguno porque así no me toman en serio&lt;/i&gt;, cuando en realidad es al revés. Las pocas que hay encima de los escenarios están porque tienen sus contactos, y porque los saben tratar. Esa noche cayó él. Al fin de semana siguiente fue otro de otro grupo, no importa quién, y antes de haber empezado el curso, sin yo saberlo, mis actividades nocturnas eran comentadas en los locales de ensayo y en los estudios de grabación (excepto el de mi primo) de más de medio Madrid.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Poco a poco me fui olvidando de mis principios y de mi sueño. Me sentía demasiado bien cuando me arropaban brazos que habían tocado guitarras, que podían montar equipos de sonido y que realmente sabían de música, de componer, tocar, interpretar o versionar. No llevé la cuenta de los hombres que había llevado hasta mi cama, pero ahora, mirando hacia atrás, creo que fuese cual fuese la cifra, siempre me parecería demasiado elevada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Antes de que volviese la primavera, ya no me hacía falta salir para conocer músicos: mi fama se había extendido tanto que ya nos conocíamos en el estudio de grabación de la Gran Vía. Mientras yo esbozaba carátulas de discos y organizaba las grabaciones –un pequeño trabajo que me había delegado mi primo, y que me hacía estar en el estudio-, a ojos de Sergio esos hombres tan sólo eran simpáticos conmigo, intentaban enseñarme música, cómo era el mundo desde dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;Cuando salía por las noches yo no hacía distinciones en cuanto a edad, a estilo musical o a relevancia en la escena, sólo me interesaba que fuesen músicos. Aunque en realidad nunca llegué a preocuparme mucho por las credenciales. De todas maneras, yo no era una groupie, era mejor que las groupies: ellas tienen que ir a los conciertos para buscar a los músicos, cuando en mi caso eran ellos los que venían a mí. Pocas salas de directos pisé en el año que estuve en Madrid, pero tampoco me hizo falta. Miro hacia atrás, y veo lo que realmente era: una más, una chica fácil, que no oponía resistencia, y además, era guapa. No le importa con quién irse, ni cuándo, y además se sentía bien por ello. Siempre presumí de llevarlos a ellos a mi cama, pero era yo la que acudía a las suyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pero todo cambió contigo. Sé que mi primo dijo que me había ido porque se había acabado el curso, porque tenía que volverme a mi ciudad, con mis padres, con mis antiguas amigas (que nada sabían de la vida que yo llevaba en Madrid), pero ésa no es la verdad. Me fui porque, aunque no seas consciente de ello, tú me abriste los ojos. Al curso le quedaban aún unas semanas para que acabase, aunque de todas maneras yo ya había abandonado totalmente las clases desde hacía una temporada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Tú y yo nos volvimos a encontrar en abril, después de no saber casi nada de ti desde septiembre, cuando acabó la grabación del álbum tributo, en uno de esos pocos conciertos a los que fui, tuyo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Nunca llegué a confesártelo, pero no es realmente verdad que todos esos músicos por los que había pasado habían ido conformando mi sueño desde que era pequeña: es todo culpa tuya y de tu grupo. Vosotros fuisteis el primer grupo metal que escuché, hicisteis que me gustase la música que me gusta, vosotros me llevasteis a escuchar a más grupos, más canciones. Con cada letra me descubrías un pequeño aspecto de mi personalidad, y más de una vez llegué a preguntarme si yo pensaba de esa manera por mí misma y que fuese idéntico a lo que tú volcabas en tus canciones era solamente casualidad, y por eso me gustan tanto tus canciones; o era que ellas me habían conformado como persona. No lo sé, ni lo llegaré a saber.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;Todo lo especial que podía llegar a ser tu grupo para mí, yo lo personificaba en tu voz, en tu mente, en ti. Por eso me puse tan roja cuando me saludaste en el estudio ese primer día. Por eso estuve atenta cuando grababais vuestras canciones, por ti. Si alguna vez tuve un Dios, fuiste tú. Y por encima te portabas como una persona, eras una persona real: te habías presentado con dos besos, te habías bebido una cerveza para aliviar el calor de las paredes aislantes, habías fallado en la grabación, y me habías guiñado un ojo. Era muchísimo más de lo que podía esperar de alguien que había sido abstracto para mí desde la primera vez que escuché tu música.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;En ese concierto en el que nos volvimos a encontrar, sin duda ya conocías mi fama. Quisiste comprobarla por ti mismo. Me invitaste a unas copas, me sonreíste mucho, te preocupaste por mis estudios y por mi primo, y sin apenas haberme tocado una vez en toda la noche, me llevaste a tu apartamento. Por las letras de tus canciones creí haber desprendido que te habías casado, hasta que tenías una hija, pero ese piso estaba vacío (quizás ni siquiera era tu piso), y a cada palabra, cada vez que me sonreías, yo subía más y más a las nubes, pensando en que eso no estaba pasando más que en mi imaginación; me desconcertabas a cada momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No fui capaz. No fui capaz de arrancarte la camisa como había hecho con tantos antes, no fui capaz de mirarte a los ojos mientras me volvía a calzar y me colocaba la ropa, mientras entre sollozos de vergüenza me peinaba con las manos. Eres demasiado importante, mucho más que el resto que sí había dejado que me tocasen. Ellos no significaban nada, no eran parte de mi sueño, no había crecido escuchando sus letras. Ellos no me conocían porque pensaban como yo, ellos no me habían hecho madurar canción a canción, a cada riff, a cada compás. Tú eras y eres demasiado genial como para poder compararte con el resto, como para poder incluso imaginarte como a ellos. Eres… Dios, ya lo dije antes. Eres un ser etéreo, a pesar de ser un humano como el resto de músicos; tú eres toda la música que me acompañó en las noches frías y solitarias de mi habitación en mi ciudad, cuando me sentía abandonada por el mundo y por la humanidad. Con tus letras, tú me enseñaste a apreciarme a mí misma, a no dejar pasar el tiempo, a actuar, a hacerle caso a mi conciencia… que, sin embargo, se había silenciado desde que pisé Madrid por primera vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No esperé a que se hiciese el día de nuevo. Esa misma noche, al llegar al piso de mi primo, hice una maleta pequeña con lo necesario, y tras dejar una nota que decía “&lt;i style=""&gt;he hecho cosas terribles; me vuelvo a casa. Gracias por todo&lt;/i&gt;” me fui a la estación de tren.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Por supuesto, renuncié a mi sueño en el momento en el que puse el primer pie en el vagón. No podría volver nunca a ver a todos esos hombres e intentar ganarme su respeto, pretendiendo tomarme mi sueño como algo serio, y ser capaz de mirarlos a los ojos, como a iguales. Porque había perdido todo rastro de la poca dignidad que podía haber tenido algún día. No volví a Madrid ni siquiera a recoger el resto de mis cosas; fue mi primo quien me las acercó a mi casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;El resto es historia. Mientras, sigo escuchando tu canción. La misma que dice que le ladre a la luna, que no vuelva a llorar, que ya basta &lt;i style=""&gt;de sirenas que recuerdan una tempestad&lt;/i&gt;, la que me hace cantar que no soy una marioneta, la que me dice que piense por mí misma, la misma que me hace gritar, la misma que me hace preguntarme sobre el paso del tiempo. La misma que me puso la piel de gallina el primer día, y que lo seguirá haciendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:red;"   &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:gray;"   &gt;20/11/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:100%;color:gray;"   &gt;23.16&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2371711635311085801?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2371711635311085801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2371711635311085801' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2371711635311085801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2371711635311085801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/01/tributos.html' title='Tributos'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6933591673746380597</id><published>2009-01-11T22:35:00.001+02:00</published><updated>2009-01-11T22:37:04.289+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><title type='text'>Parques de lluvias</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Otra vez ese olor extraño golpeaba su nariz. Era un olor dulzón y a viejo, aunque no como el olor a polvo de las casas viejas, ni a limpiadores ni nada así. Además, no podía ser un olor a viejo porque las raras veces que aparecía era diferente. No tenía donde conservarse, por lo que cada vez que surgía era nuevo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Se sorprendió, allí, al aire libre, en mitad del parque, pensando de nuevo en ese olor. No sabía de dónde, pero tenía que venir de alguno de esos árboles, flores o plantas. Tenía que ser de eso, simplemente porque no había otra cosa de dónde pudiera surgir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;El parque se había convertido en un lugar para reflexionar, para dejarse llevar, para pasar las horas, o para alejar la mente de la rutina. Lo había descubierto un día de lluvia, y le había gustado por su encanto. Caminaba por la ciudad sin saber a dónde ir ni qué hacer. Se atrevió a ir por donde nunca había pasado, y acabó en él. Tenía un algo especial bajo la lluvia, sintió empatía hacia un lugar. Lo vio gris, triste, apagado y abandonado. Como ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Abrió una de las altas verjas de hierro entornadas y pasó hacia dentro. Cientos, miles de árboles solitarios lloraban lentamente sobre un suelo que formaba charcos, donde antes habían paseado parejas, caminado niños y por donde habían jugado perros con sus dueños. Pero en ese momento no había nadie. Sólo ella, con su gabardina apagada y mojada, su pelo lacio, oscuro, y sus ojos hundidos en las ojeras. El sonido de los coches por las grandes avenidas, a pocos metros, pero como en otro mundo, sonaba apagado. Le pareció que escuchaba tan sólo el sonido de las gotas caer, al gorjeo de algún pájaro oculto en los árboles, de sus pasos poco a poco sobre las piedras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Desde ese día había pasado bastante tiempo. Había visitado el parque de noche y de día, en días nublados y en días soleados. También había estado en él con viento, con bochorno y, sobretodo, en anocheceres. Sin embargo, nunca le había parecido más hermoso que aquel primer día, cuando había estado realmente sola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Con el paso de las semanas, los asiduos al parque se habían empezado a acostumbrar a ella. Al principio algunos se habían molestado, como si una persona nueva en aquel trocito de paraíso le fuese a hacer mal, como si lo fuese a robar. Pero ella, silenciosa y con una sonrisa amable, paseaba entre el resto de las personas, sin dirigirse a ninguna en concreto, sin molestar con preguntas o comentarios como otros sí hacían con ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Lo que ella no sabía es que se había hablado mucho de ella a sus espaldas. Cuando dos señoras se sentaban en un banco, o cuando los corredores se tomaban el pulso al llegar a las verjas, cuando dos niños echaban barquitos de papel a alguna de las fuentes a verlos naufragar, cuando los dueños de los perros se encontraban… comentaban su manera de vestir, su manera de andar, o su manera de mirar. No era normal que una veinteañera estuviese sola tanto tiempo, ni que mirase a cada hoja, cada árbol, flor o hierba como si fuese la última en el mundo. A las madres no les gustaba que sus hijos jugasen cerca de donde estaba ella, como si contagiase la peste. Las señoras protestaban por su forma de vestir, desaliñada y holgada, con un jersey viejo, unos pantalones varias tallas más grandes, y esa gabardina que tan bien la protegía de las noches de frío. Los dueños de los perros desconfiaban porque sus animales se acercaban demasiado alegres a ella, como si les fuese a dar comida y a envenenarlos; cuánto mejor persona pareces, más se desconfía de ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Ellos no sabían que, aunque el mundo había sido más que cruel con ella, dentro de ella, su corazón estaba limpio. Culpaba de todo a la suerte, y que a ella no le había tocado nada. No quería hacerle daño a nadie, porque ella sabía lo que era sufrir y temer, y no deseaba ningún mal a nadie. Ninguna persona en el mundo debería saber en carne propia cómo se siente una persona cuando descubre que la suerte no es su amiga, ni siquiera un elemento neutral. Nadie debe sentir qué es que el mundo te abandone y te de la espalda, o tener que crecer demasiado rápido para seguir sobreviviendo un día más, una noche más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Su mirada, como su corazón, está limpia. Y seguirá deambulando por las calles de la ciudad, por los pequeños senderos entre jardines y árboles del parque, admirando la indiferencia de los patos, de las palomas. Soñando con el poder de los árboles, con la sabiduría de las mariposas de la primavera. Con la majestuosidad de las pequeñas flores, que tras las lluvias aprovechan el descanso de la contaminación para hacer de ese lugar un puzle de olores, a cada cual más fascinante y único.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Entre ellos, dentro de dos días, de una semana, o de varios meses, volverá a encontrarse con ese olor, dulce, verdadero, sorprendente, viejo, pero nuevo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153); font-family: verdana;"&gt;27/12/08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153); font-family: verdana;"&gt;1.29&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6933591673746380597?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6933591673746380597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6933591673746380597' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6933591673746380597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6933591673746380597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/01/parques-de-lluvias.html' title='Parques de lluvias'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4329083606687730954</id><published>2009-01-09T12:54:00.002+02:00</published><updated>2009-03-14T18:45:18.028+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><title type='text'>Soy tus ojos</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; A veces soy un músculo que se dilata y se contrae. Soy una goma que se estira, soy el maquillaje que disfraza, soy las sombras que se deslizan por los callejones. Soy los ojos que brillan en la noche bajo las farolas, la cámara que graba tus movimientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Sé a qué hora te despiertas, dónde trabajas, qué te dice tu jefe todas las mañanas. Sé lo que dicen tus compañeros de ti, puesto que ellos mismos me lo han contado. Sé a qué hora vuelves a casa, los programas que ves en la televisión. Sé qué tabaco fumas, cómo te gustan las mujeres y cómo sueles vestir. Sé lo que bebes cuando sales, sé qué haces cuando no estás en casa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Soy tus ojos, soy tu sombra. No me has llegado a ver nunca, no me conoces. Sin embargo, lo sé todo sobre ti. Llevo siguiéndote mucho tiempo, más del que podrías creer. He visto muchas cosas, he visto a mucha gente pasar por tu vida, cómo han entrado y cómo han salido. Son demasiados días siguiendo tus pasos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Después de tanto tiempo de silencio, se me hace raro presentarme ante ti de esta manera y saludarte diciéndote quién soy en realidad. No me acabo de creer que te tenga frente a mí, y que esta vez no puedas escapar. Tantas veces creí que te había perdido la pista, porque habías cogido un camino inesperado, o porque me dejabas demasiado desprotegido. Pero no importa, porque ahora te tengo frente a mí, y no puedes escapar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; No me acuerdo ni de cómo empezó. Sé cómo acaba. Y acaba hoy. Después de ver mi cara, de saber todo esto, no puedo dejarte ir, espero que lo entiendas. Me eligieron para que hiciese esto. Que te conociese, les dijese cómo eras. Si les gustabas, se quedarían contigo. Si no cumplías el perfil, te ignorarían. Entonces, ¿cómo es que estoy aquí encerrado, escuchando una voz en la oscuridad, si no entraba en ninguna de las dos opciones?, te preguntarás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; La respuesta es obvia: eres demasiado bueno. Después de conocerte, tengo claro que no seguirás los movimientos que hace esa gente. Y ellos te ven como una amenaza muy fuerte, tanto que no puedes seguir intentando jugar. Tarde o temprano sabrías quiénes son, y qué hacen, y serías un grave problema.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Y hechas las presentaciones, espero que estés orgulloso de ti mismo, de ser tan bueno que no puedes ni vivir, y ahora, por favor, abre la boca un momento...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;09/0/09&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(153, 153, 153);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;11.53&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4329083606687730954?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4329083606687730954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4329083606687730954' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4329083606687730954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4329083606687730954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2009/01/soy-tus-ojos.html' title='Soy tus ojos'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2878513078871742246</id><published>2008-12-28T22:05:00.001+02:00</published><updated>2008-12-28T22:07:22.636+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Juna (El tren)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Pequeñas gotas resbalaban por el cristal de la ventana. El tren avanzada implacable, traviesa a traviesa, estación a estación. Sentada, con el dedo jugaba a escribir en el vaho del interior, mientras a mi alrededor gente totalmente desconocida deambulaba, cargaba maletas, se sentaba y se levantaba. A mí aún me quedaba casi una hora para estar de nuevo en la ciudad de paso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Cuando llegase, de nuevo con un suspiro de resignación cruzaría los andenes. Cambiaría de tren, camino a la grande y fría capital, para ir, de nuevo, al aeropuerto. Demasiadas estaciones, demasiadas horas de espera para poder hacer ese viaje y pretender no pensar. Estaba dejando demasiadas cosas atrás, demasiada gente y demasiadas oportunidades como para hacer como si no pasase nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Mientras dejaba que mi dedo dibujara inconsciente en el cristal, pensé en toda la gente a la que no volvería a ver. Iiro, Markko, Tuomas, Anikka, quien apareció de primera para darme la bienvenida; los vecinos, que a la hora de marchar todavía no me entendían; Turnes y sus intensas horas de clase de filosofía, y quien más se esforzó por integrarme… y, sobre todo, Snowman: Eirukur. Quien se atrevió a dejar que me fundiera con la nieve y me enseñó a no sentir frío. Por quien no me resistí a quedarme en mi casa de verdad cuando volví en el verano. Quien me demostró que todavía había esperanza para querer y para amar, quien me devolvió la sonrisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Con la mirada perdida en el fondo del paisaje, sentí que una mujer y una niña pequeña ocupaban los asientos de mi lado. Cantaban más que hablaban en una lengua melódica y rápida, bonita y romántica, que, sin embargo, me he negado a aprender. Más de doce meses sumergida entre esas palabras y sonidos, y continuaba negándome a hablar esa lengua. Sin embargo, cuando volví la vista a lo que había estado dibujando me encontré con que estaban escritas las tres palabras que primero pronuncié, y las únicas aún a día de hoy que tienen significado para mí. Minä rakastaa sinuä se volvían a hacer presentes para sacarme de mi aislamiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Pensando en todo a la vez, sin tiempo para reflexionar en nada, noté cómo la niña se daba cuenta de que estaba a su lado. Pude escuchar cómo leía en voz baja lo que había escrito, y cómo intentaba preguntarme algo. Seguramente a quién quería. Intenté mantener la cara lo más neutral que pude, no pude entender lo que me decía. Maldita sea, doce meses para explorar el idioma desde dentro y los había tirado a la basura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Por suerte, empecé a ver a lo lejos las siluetas de los primeros edificios de Tampere, y la nieve que había alrededor de las vías dejaba paso a pequeñas casitas unifamiliares con sus jardines. Intentando no mirar a la niña a la cara cogí mi mochila –mi único equipaje- de bajo mi asiento, me la colgué al hombro y fui caminando mientras miraba al suelo del tren hacia las puertas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Mientras arrastraba los pies desganada, choqué sin querer con un asiento, donde una chica de unos 20 años escribía en un cuaderno a rayas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;-Hyvästi –me despidió en un susurro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;-Hyvästi –respondí inconscientemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;28/12/08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;20.30&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2878513078871742246?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2878513078871742246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2878513078871742246' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2878513078871742246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2878513078871742246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/12/juna-el-tren.html' title='Juna (El tren)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-8858521555257299902</id><published>2008-12-26T17:36:00.003+02:00</published><updated>2008-12-26T18:00:57.061+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>We will rise</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;-We will… rise!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Un grito cortó el aire de la noche, fría de por sí. El rocío caía sobre nuestras cabezas, aunque ni nos dábamos cuenta ni nos importaba. Éramos cerca de mil personas, cantando lo mismo, gritando como si nunca hubiésemos gritado, saltando, coreando. A mi izquierda se acababa de formar un rondo, que tenía pinta de acabar con heridos, pero no le estaba prestando mucha atención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Realmente no importaba nada esa noche. Había conseguido mi sitio habitual en las vallas, y, subida, gritaba como la chica rubia que había encima del escenario. Éramos casi las únicas mujeres en todo el recinto, exceptuando un par de camareras en la barra improvisada y alguna más entre el público. Mientras ella hacía que me ignoraba y se fijaba en el resultado del rondo, yo no le quitaba los ojos de encima, mientras las guitarras, rápidas, rasgadas y agudas se hacían las dueñas de la noche. Solos interminables, acompañamientos increíbles, melodías imposibles, riffs a contratiempo, una base de batería realmente potente y su voz frente al escenario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Muchas noches había soñado con ese concierto. Quedarme canción tras canción sin voz, mientras la cabeza todavía me retumbaba y hombres mucho más corpulentos que yo intentaban mantenerse en pie, empujándome contra las barras de metal o contra el resto de los asistentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Al grito de “we will rise” nos volvimos realmente locos. Ésa sí era una canción realmente contundente. Los pocos que llegamos a poder cantar la letra era, no por nuestras facultades vocales, sino porque ésta se adueñaba de nuestro cuerpo y nos hacía expresar todo lo que llevábamos dentro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; En ese momento, en el que ella presentó la canción y empezó la introducción (una guitarra rápida y brillante) un momento se hizo presente en mi cabeza:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; No había pasado demasiado tiempo. Era una calle oscura, una noche cualquiera. Me había abrigado más de lo normal, y estaba evitando los charcos formados entre los adoquines con las botas estilo militar más gruesas y pesadas que tenía. Detrás, delante, y a mis lados, había mucha más gente. Todos íbamos vestidos de un negro inmaculado, quizás roto por alguna raya roja, o por unos calcetines blancos. La noche se presentaba fría, pero entre la multitud no se llegaba a notar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Caminábamos a paso lento, en total silencio. Yo era una excepción, de nuevo volvía a ser una mujer delgada y baja en medio de muchos hombres altos y fuertes (muchos de gimnasio). Sin embargo, no era la que menos ganas tenía de estar ahí, y mucho menos la que menos valor y coraje le echaba a la noche. Quizás sí la que más significado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Me asustó en un primer momento que muchos de mis acompañantes llevaban mochilas, aunque yo había dicho que esa noche en concreto no llevaría nada encima. Solo mi chaqueta de lana, mis pantalones piratas, y las botas. El problema no eran las mochilas, por supuesto, sino lo que había dentro. Al estar cerradas no podía saber qué había, aunque suponía que menos confeti, aquella gente podía llevar de todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; El recorrido era simple, lo habíamos hecho muchas veces, y yo en mi vida diaria lo hacía a menudo.  La gente con la que nos cruzábamos en nuestro camino nos miraba de una manera casi reverencial, la enorme mayoría cortaba la conversación que mantenía. Otros tantos cambiaban de rumbo, desviándose por calles alternativas, o renunciando a su destino hasta que no desapareciésemos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; En el fondo yo sabía cómo acabaría la noche: en apenas dos minutos, a ese paso, nos habríamos acercado demasiado al cuartel de la Guardia Civil como para que los primeros echasen a correr y lo alcanzasen antes de darnos cuenta. Entonces empezarían los gritos de verdad. Algunos incluso abriesen las mochilas y le prendiesen fuego a algo, una noche más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; No me equivoqué. Los policías estaban alertas, alguna persona con la que nos habíamos cruzado habría llamado para delatar nuestras intenciones. Cuando llegamos frente a la fachada del viejo, pero restaurado, edificio de piedra, un grupo de unos 20 antidisturbios se protegían tras sus escudos y tras sus cascos, dispuestos a lanzarse contra nosotros así que diésemos un paso de más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Nos quedamos mirando los unos a los otros durante un momento. De repente, un estruendo estalló detrás de nosotros. Me di la vuelta, y vi un contenedor de basura en llamas corriendo hacia la tierra de nadie que se había abierto entre nosotros. Había empezado el jaleo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Yo no soy nadie para decirle a ninguno de mis compañeros que esa noche no debíamos quemar ni romper nada. No soy nadie para mandar nada a nadie, aunque tampoco debería ser nadie para meter en follones a 30 personas por una estupidez como prenderle fuego a un contenedor de basura; dos idiotas habían pensado que sí. Soy dueña y ama de mi propio cuerpo, el único obligado a obedecerme, y si le digo que corra hacia donde apareció el cubo, debe hacerme caso. Pero mis piernas no respondían. El fuego y los gritos me habían dejado la mente en blanco. No fui capaz de dar un solo paso, hasta que noté que algo duro me golpeaba en la parte de atrás de las rodillas y me caía al suelo, sobre la piedra fría y húmeda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Intenté reptar para alejarme del madero mientras éste me gritaba y me golpeaba con una porra de goma. Intenté responderle con mi mejor voz gutural, pero el jaleo general hizo que no sonase tan alto como debería. Creí morir de dolor a cada golpe, hasta que un rostro anónimo, vestido de un negro inmaculado, arremetió contra el policía y éste se concentró en él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Eché a correr, esta vez sí. Dos calles más allá me quité el pasamontañas y por fin pude respirar aire frío. Seguí corriendo hasta llegar a la seguridad de mi cama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Mientras canto y salto encima de las vallas, a la derecha de un rondo, y dejándome la garganta a cada compás, noto todavía los moratones que me cruzan la espalda, y pienso que son “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;deformaciones profesionales&lt;/span&gt;”. Encima del escenario, y frente a él, en el foso, mil gargantas me vengan, gritándole al mundo lo que yo le había gritado al antidisturbios que quiso hacerse el listo conmigo: &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=xxD4Ruf68bU"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;no nos vencerán&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;22/12/08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;1.55&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-8858521555257299902?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/8858521555257299902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=8858521555257299902' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8858521555257299902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8858521555257299902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/12/we-will-rise.html' title='We will rise'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2649525254338010283</id><published>2008-12-25T00:01:00.002+02:00</published><updated>2008-12-25T00:01:00.509+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio XX (final)</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quiero que mi vida sea de esas que se inmortalizan en un libro. Nunca he hecho nada demasiado importante en mi vida, pero creo que sí tengo algunas cosas que contar. Quiero hablarle a la gente de todos mis errores, para que no se repitan nunca más. Debo hablarle a los niños, a los jóvenes, a los adultos y a los mayores, a hombres y mujeres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Tanto tiempo después, creo que todavía no me he presentado. Me llamo Luz, tengo 18 años y vivía en una pequeña ciudad costera. Mi vida no era demasiado complicada: iba a clase durante la semana, me esforzaba lo justo y sacaba buenas notas. En los fines de semana y en el tiempo libre que me quedaba me gustaba salir con mis amigas a dar paseos por la ciudad. Frecuentábamos un local alternativo, el Shamrock, donde ponían la &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;música que nos gustaba y la gente era amable. Mi vida no se diferenciaba demasiado de la de una chica normal de mi edad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin embargo, sin pretenderlo, sin buscarlo, me hayo flotando en un mundo de luz blanca. Todo lo que veo a mi alrededor es una luz blanca penetrante, tanto que si abro los ojos me duelen, pero si los cierro todav&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ía puedo verla a través de los párpados. No siento peso, ni calor, ni frío. Es como flotar en la nada, sin sentidos, sin peso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quisiera saber qué estoy haciendo aquí, o cómo llegué. Seguro que caí en otro de los errores de los que debo hablarle a la gente, pero no lo recuerdo. Por mucho que pasa el tiempo (aunque el tiempo es la noción de que las cosas cambian, pero ¿si no hay cosas que cambiar, como esta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; luz blanca, el tiempo sigue corriendo?) y sigo pensando en mis errores, apenas recuerdo nada. Sólo se repiten en mi mente pensamientos que me dicen que he cometido muchos errores, que todo es mentira, que debo hablarle al mundo, que tengo que decirle a las chicas que el amor es mentira, y a la gente en general que la amistad no existe. Una palabra, soledad, se me viene a la mente, y siento que me da miedo. ¿Qué ha pasado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Creo que poco a poco puedo empezar a distinguir formas en el horizonte. Parecen edificios, frente a mí, por los lados… muchos ed&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ificios grises e impasibles. Creo que existe un suelo bajo mis botas, que también está formado por la luz blanca, pero no puedo afirmarlo. En caso de que las formas borrosas que veo al fondo sean edificios, y esté sobre un suelo, podría afirmar que estoy de pie, vertical sobre el suelo. Pero, como ya he dicho antes, no siento el suelo, es como si estuviese flotando en la nada, sin sentir gravedad siquiera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Las formas borrosas de los edificios se van definiendo. No son totalmente grises, aunque sí son de colores apagados. Hay unos más altos que otros, y parece que se acercan más y más a mí. Una ligera brisa so&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;pla bajo mis pies, y cuando cesa puedo notarme aterrizando suavemente, sin ruido, sobre un suelo blanco. También desprende esa luz, pero puedo adivinar su existencia, sé que estoy de pie sobre él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, voy distinguiendo más detalles de los edificios. Me doy cuenta que en realidad no son edificios; son personas, cerradas en un corro conmigo como centro. Cuando empiezan a definírsele los rasgos faciales puedo ver cómo me miran inexpresivos, quizás hasta amables, sin moverse. Como pensaba, van todos vestidos con prendas de colores apagad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;os. Se encuentran todos de pie, en silencio, mirando hacia el centro de la rueda que dibujan: yo. No parecen ser conscientes de ser tantas personas, es como si para ellos, en el mundo de luz blanca, sólo existiesen ellos mismos y yo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Creo que conozco algunas caras, pero no estoy segura de quiénes son. Frente a mí hay una chica alta, morena, bastante delgada y demacrada. A su lado, un hombre sudado, con un chándal gris, con cara de aca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;bar de correr durante mucho tiempo. También hay dos chicos jóvenes con mochila, uno con una típica de instituto, y el otro con una de deporte. A su lado hay también una señora vestida con un chándal, con la misma cara y postura que el hombre, como si hubieran salido a correr durante bastante tiempo. A su lado hay un niño de unos cinco años, rubio, pálido y de ojos azules, como un angelito. Casi todas las personas que hay frente a mí en el corro llevan puesto un chándal, en cambio el niño sólo viste un pijama verde. Reparo en que hay otro hombre en el grupo: un hombre de traje y corbata, pero desaliñado. Lleva la ropa arrugada, hasta podría decir que la camisa un poco manc&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;hada. La lista de personas que había allí congregadas era demasiado extensa para poder fijarme en todos, aunque había muchos estilos diferentes de vestir, muchas posturas, demasiadas caras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Entonces reparé en ella. Una chica baja, delgada, con una larga coleta y unos ojos grandes y vivos. No era excepcionalmente guapa, pero tenía un algo que me hacía picar la memoria. A esa chica tenía que conocerla de algo… quise olerla, por si acaso servía de algo. Pero, al igual que no había viento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, ni apenas gravedad, no había olores en ese mundo de luz blanca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;En un solo instante, ubiqué todas las caras. La filóloga desaparecida. El hombre que había atacado cuando corría cerca del Refugio. Los dos estudiantes que me había encontrado: uno era el chico que me había cruzado la noche que me escapé (mi primera víctima) y el otro me había visto atacando al hombre de traje. A la señora la había mordido saliendo del parque donde está el Refugio, dentro de su coche. El niño lo conocía porque había estado en su habitación hacía no demasiado tiempo. Todas las caras restantes se habían cruzado conmigo alguna noche, cuando iba sola o cuando acompañaba a Seph. Estaban todos. Pero si sólo estaban mis víctimas, ese niño… yo no había atacado a ese niño. ¿O sí había sido yo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Sigo paseando la vista por el corro de gente. Cuando más me alejo de la zona de esa gente, menos conocidas se me hacen las caras. A mis espaldas se encuentran mi hermana y mi madre, las personas a las que alguna vez llamé amigas, los camareros del Shamrock, clientes habituales del Shamrock. También puedo distinguir a clientes de otros locales, personas que también había visto alguna vez en mi vida, incluso quizás me habían invitado a algo. También está allí en medio, me parece que un poco más osado que el resto, un chico alto, de rizos morenos. No detuve mi mirada en él. Me parece distinguir a mis antiguos compañeros de clase, hasta a algunos profesores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Todo el mundo está aquí menos una persona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;De repente, noto cómo una mano se posa en mi hombro izquierdo. Deseé que fuese su mano, sin embargo no está fría, es una mano humana. Cuando me doy la vuelta para ver quién se había adelantado, descubro que quien está detrás de mí, en el centro del corro, es un desconocido. Es un chico de rasgos afilados, pálido, alto y rubio. Es guapo, pero tiene los ojos verdes. No podía ser Seph… o sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Entonces me miro a mí misma: mi cuerpo ya no estaba duro como una roca, había recuperado parte del color de la vida (y supongo que la luz blanca aún me hacía más pálida), y el pelo se me había enredado de nuevo. No puedo saber si vuelvo a tener los ojos marrones, pero los dientes han dejado de ser cortantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El chico que tengo frente a mí ha leído mis gestos, y me sonríe abiertamente. Es Seph. Seph como había sido hacía años; un Seph humano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Así como habían vuelto a mi memoria todas las caras, recordé cómo llegué hasta aquí. El puente, la gente, el indigente, mi hijo… no hay ningún bebé entre toda la gente del corro, y Seph y yo estamos solos en el centro. Mi hijo nunca existió, y nunca existirá. Fue todo producto de mi imaginación, de la soledad, de la impotencia y de la desesperación. Al final acabé por perder el jucio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Me doy vergüenza ajena. He hecho demasiadas tonterías todo este tiempo. Quizás ésos son todos mis errores, los errores de los que no podía parar de pensar antes de llegar a ver a toda esta gente. Sin embargo, ellos no me miran como si me hubiese equivocado. Todos, incluso Seph, me miran inexpresivos pero no amenazantes. Son miradas cálidas. Cada vez que miro a uno, a cada remordimiento que hace que se me retuerza el estómago una cara se pone a sonreír. No son sonrisas falsas ni burlonas, simplemente sonríen inocentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Miro a Seph, y él también me sonríe. Sabe lo que estoy pensando (siempre lo sabe), y que tengo que hacerle muchas preguntas. Sabe que lo he echado mucho de menos, y todas y cada una de esas personas saben que me arrepiento de lo que les he hecho. Que si pudiese volver atrás lo haría, y rectificaría. Cargo demasiados errores a mi espalda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;La mano sobre mi hombro se aprieta ligeramente, y puedo ver cómo las personas que tengo frente a mí abren el corro. Mientras sonríen y me miran sin juzgarme se mueven en silencio hasta formar un pasillo. Seph y yo estamos en el centro. Entonces Seph se separa de mí, pero no tengo miedo de que me abandone otra vez. Se adelanta unos pasos, y en silencio, como hasta ahora, me tiende una mano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo he podido recordar a todas esas personas de repente. No sé cómo he entendido todo yo sola, no sé cómo he recobrado la cordura. No sé cómo he llegado hasta aquí, ni sé por qué todas las personas que conozco me miran desde el corro, sin juzgarme, cuando he hecho tantas cosas malas. No sé qué es esta luz blanca, no sé qué es este lugar. No sé por qué nadie hasta ahora no ha dicho una sola palabra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;No sabía nada en ese momento. Sólo sabía que tenía que coger de la mano a Seph y caminar, caminar mucho, hasta fundirnos con la luz blanca que todo lo rodeaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SVEsWnt_RzI/AAAAAAAAAG4/IZi8V_oQoAE/s1600-h/Fin+El+Refugio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 88px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SVEsWnt_RzI/AAAAAAAAAG4/IZi8V_oQoAE/s320/Fin+El+Refugio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5283052605012920114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;A Coruña, 11 de diciembre de 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2649525254338010283?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2649525254338010283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2649525254338010283' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2649525254338010283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2649525254338010283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/12/el-refugio-xx-final.html' title='El Refugio XX (final)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SVEsWnt_RzI/AAAAAAAAAG4/IZi8V_oQoAE/s72-c/Fin+El+Refugio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1524182852708834799</id><published>2008-12-19T13:10:00.002+02:00</published><updated>2008-12-19T13:13:44.516+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio XIX</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-El pastel ya estaba en el horno. Cuando estuviese medio hecho, a la bruja sólo le quedaba rellenarlo con Hansel y con Gretel, un ratito más en el horno, y estaría listo y rico para comer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se había dormido. Por suerte, éste no es un cuento muy apropiado para un niño pequeño. Además, no estaba segura de cómo acababa el cuento. Nunca tuve claro si ganaba la bruja o los niños. A mí me hubiese gustado que ganase la bruja, de todas maneras a Hansel y Gretel los habían abandonado sus padres en el bosque, no tenían otro sitio al que ir. Y la pobre bruja estaba sola, seguro que hacía mucho tiempo que no cocinaba nada fresco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No puedo entender a los padres de Hansel y Gretel para dejarlos abandonados en el bosque. Con lo que me costó tener un hijo, y lo bueno y guapo que es, nunca se me ocurriría abandonarlo en un bosque, para que se lo coma una bruja. Mi niño es rubio, pequeñito y blanco. Y tiene la piel fría, pero él sí crece: ya está empezando a gatear. No sé si crecerá como los humanos, o llegará un momento en el que pueda comer por sí mismo y entonces parará. Es el niño más guapo del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llevo una eternidad bajo este puente. Luce el sol desde hace mucho tiempo, y hace tiempo que se disolvieron los atascos de primera hora en las ciudades. Por suerte; creí que nos asfixiábamos los dos, con tanto humo, tantos olores y tantos humanos. Pero al pequeñín no le importó, estaba jugando con una hierba. Qué fácil es ser feliz cuando eres así de joven. Y mientras, yo intentaba no hacer caso a todo lo que ocurría a nuestro alrededor mirando también feliz, a él. Me ha costado, sí, pero ha valido la pena.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Qué haces?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Un nuevo inquilino acababa de aparecer bajo el puente, sentado al otro lado del riachuelo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Es mi hijo. Y si no le importa, baje la voz, va a despertarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No se va a despertar, tranquila. ¿No eres muy joven?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Tengo más edad de la que aparento. Baje la voz, por favor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No se va a despertar porque las ramas no pueden dormir –afirmó el indigente totalmente convencido de lo que decía, como si yo fuese tonta o estuviese loca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Perdón?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Lo que estás abrazando no es un niño.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Vaya, topé con un loco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Entonces qué es?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Una rama.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Déjeme en paz, por favor. Váyase a molestar a otro lado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No había levantado la voz, lo juro. Ni siquiera él había hablado más alto que yo, por mucho que yo le mandara callar, pero una señora se había parado en mitad de su paseo y miraba hacia nosotros. No me hizo gracia, ninguna. Hasta ahora había pasado perfectamente desapercibida escondida entre las sombras, sin dejar que los rayos de sol me diesen, y nadie se había fijado en mí. Hasta que este individuo andrajoso había venido a molestar. Ahora una señora (y por su cara, pronto su amiga) se había fijado en mi niño y en mí, y tenía pinta de cotilla. Como se acercase más de la cuenta tendría que morderle, y no quería. Hacía mucho que no comía, por cierto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-La rama va a ensuciarte, sácatela de encima.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Váyase a la mierda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Niña, anda con ojo con lo que dices.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Que qué?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No me obligues a levantarme, no estoy teniendo un buen día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ahora sí habíamos levantando la voz. La señora cotilla y su amiga se habían acercado, y más gente empezaba a congregarse. Apenas eran seis, pero eran gente igualmente. No me gustaba nada cómo estaban yendo las cosas. Y sólo por culpa del cotroso. Hasta que había aparecido él todo había ido más o menos bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El niño se despertó (tengo que ponerle un nombre). Bostezó ajeno a todo lo que estaba pasando, y me sonrió. Me hizo un gesto diciéndome que quería irse a gatear él solo, y lo dejé ir. Intenté decirle que no se fuese lejos, pero no me estaba escuchando. Mientras, el indigente se había levantado, y hablaba con las señoras y con alguna de la gente que estaba allí. No quise prestar caso a lo que les estaba diciendo, seguro que eran mentiras sobre mi hijo (no sé por qué estaba empeñado en que el guapo de mi niño era una rama).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mientras yo jugaba con el pequeño, se iba acercando más y más gente. Calculo que a esas alturas ya habría unas veinte personas mirando, incluidos colegiales y más madres. Esperé que ellas me entendiesen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi niño, jugando, tiró una piedra algo lejos. Riéndose, fue a buscarla a gatas, alejándose demasiado de mí. Pensé en ir a buscarlo para que no saliese de la zona de sombra, pero para cuando me había levantado era demasiado tarde. Me dejó bajo el puente a la sombra, mientras él se hacía paso entre las piernas de la gente que estaba mirando curiosa hacia mí y hacia el indigente, y se fue calle abajo, tirando la piedra más y más lejos de mí. Me puse nerviosa, le estaba dando la luz solar directamente. Pero parecía que no le pasaba nada. Es más, se reía mientras jugaba con la piedra, sin hacer caso de todos los curiosos que me estaban cercando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De repente y casi a la vez, dos hombres de los que estaban mirando entre la otra gente se separaron del grupo. Uno era joven, rubio y alto, muy guapo y muy pálido, y el otro moreno, de unos sesenta años y con gafas de pasta. El segundo tenía el aspecto típico de profesor de secundaria. El primero… creí que jamás volvería a verlo. Pero cuando lo necesitaba, había venido a mí: Seph había dejado de mirar entre el grupo de curiosos y se acercaba a mi niño, a recogerlo para que no le pasase nada. Dejé de temer por él, no podría estar con nadie mejor que con Seph.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El profesor de instituto se adelantó para hablar con el indigente. Pero a mí toda esa gente ya no me interesaba: ¡Seph había vuelto! Y mientras yo no podía, él estaba cuidando al travieso de mi hijo. Ya no tuve miedo de toda esa gente que me miraba desde una &lt;i&gt;distancia prudencial&lt;/i&gt;, si Seph estaba tan cerca nada malo podría pasarme. Además, estaba bajo los rayos del sol, y no parecía que le pasase nada. ¿Tampoco me pasaría a mí?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me olvidé de toda la gente que me estaba mirando. Me sacudí la tierra que tenía pegada a la falda, choqué las botas levantando polvo, y di unos pasos para salir de la sombra. El profesor estaba demasiado ocupado hablando con el indigente, y el resto de las personas ya no me importaban. Avancé unos pasos, cuando vi, a lo lejos, que Seph me hablaba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No salgas. No deberías haber salido, así que deja de salir. Si sales no podrás entrar, ni aquí, ni allá, ni donde quieras. Si entras no podrás salir –entendí qué quería decirme, con su voz tranquila y grave de siempre, aunque estuviese tan lejos-. Yo salí, y no puedo salir, ni puedo entrar. Entré y no puedo salir. Saliste de noche, pero no puedes salir de día. Para entrar, tienes que entrar allí de noche, sino irás directa de día allá. Hazme caso, aunque cada vez que salíamos lo hacías.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Seph, ¿por qué te fuiste?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Salí demasiado, y estuve intentando salir hasta ahora. Es decir, entrar de nuevo. Llegar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Te he echado mucho de menos. No vuelvas a dejarme sola, he hecho cosas terribles.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No salgas. Si sales vas a entrar, y yo voy a entrar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¡Si vamos juntos no me importa!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Pero no puedes entrar tú también.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿No cabemos los dos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No salgas, es más fácil.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Quise seguir hablando con Seph, pero el profesor había acabado de hablar con el cotroso y se acercaba a mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No se acerque.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No voy a hacerte daño –me dijo con una sonrisa hipócrita y mentirosa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No se acerque.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No te preocupes, no voy a hacerte año.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Es un mentiroso, ¡no se acerque!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No me hacía caso. Seguía avanzando hacia mí, con la mano estirada, como si yo fuese un perro rabioso. Por un momento me gustaría serlo, y poder lanzarme a él y morderlo. …podía morderlo. Pero no iba a hacerlo. Seph había vuelto y ahora nos íbamos a ir los tres muy lejos de esta ciudad, muy lejos de todo, donde mi niño pudiese crecer feliz, alejado de todos estos apestosos humanos y donde Seph me enseñase cómo aparecer y desaparecer, y me dijese dónde había estado, y todas esas cosas que nunca había llegado a decirme.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Chica, no voy a hacerte daño.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¡Déjeme!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tras las cabezas, pude ver perfectamente cómo Seph, con mi niño en brazos, que todavía jugaba con la piedra, se alejaba calle abajo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¡Seph! –lo llamé-. ¡Vuelve! ¡No me dejes aquí!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El hombre miró hacia atrás, intentando ver a Seph, pero no se molestó. Siguió acercándose a mí, y cuando me tenía a unos pocos centímetros, sin que se lo esperase, eché a correr. Yo tampoco me lo esperaba, a decir verdad, pero no podía dejar que Seph se volviese a ir, y mucho menos con mi hijo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pasé corriendo por el medio de toda la gente que había allí disfrutando del espectáculo, apartándolos a empujones, antes de que ellos siquiera se hubiesen dado cuenta de que intentaba irme. Cuando me di cuenta, estaba en mitad de la calle, a la luz del sol, y no pasaba nada. Seph seguía allí delante, con mi niño, mientras me miraban los dos. Respiré aliviada. Me estaba dando el sol y no pasaba nada, ¿por qué había tenido tanto miedo? No pasaba nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fui a adelantar un paso, cuando la intensidad de la luz aumentó considerablemente. Me dolían los ojos de la claridad, y cuando fui a llevar el brazo a la cara para protegerme los ojos, me dolieron todavía más: yo misma estaba brillando, era una fuente de luz blanca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El mundo se fue volviendo borroso a la vez que desaparecía la sensación de gravedad y de peso de mi cuerpo, hasta que me vi flotando en medio de una luz blanca, sola.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1524182852708834799?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1524182852708834799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1524182852708834799' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1524182852708834799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1524182852708834799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/12/el-refugio-xix.html' title='El Refugio XIX'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2380199369897551428</id><published>2008-12-15T11:08:00.000+02:00</published><updated>2008-12-15T11:10:20.889+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio XVIII</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si de mí dependiera, rebobinaría, como poco hasta esta mañana, y volvería con algunas flores. Unas cuantas flores de colores, que oliesen muy fuerte y muy bien, tapando todo rastro de humedad, de humanidad. Que hiciesen que me dejase de picar todo el cuerpo, que me permitiesen relajarme durante unos minutos, alejándome de los seres vivos, alejándome del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Siempre me gustaron las flores. Sobre todo las rosas. No las de color rosa –ésas creo que no me gusta ninguna-, pero sí las que crecen en los rosales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Él me regaló un ramo de rosas negras. De madera, que olían muy bien y muy fuerte, pero rosas negras. Esas rosas taparon el olor a humedad –y humanidad- de mi habitación por dos noches.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Por qué no está a mi lado, trayéndome rosas todas las noches, para, al despertar por la mañana, no oler a humedad, a humanidad, nunca más?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De pequeña me regalaron un perfume que supuestamente olía a rosas. Era mentira, sólo la tapa era de color rosa. El líquido simplemente olía a alcohol de colonia que se regala por un cumpleaños para quedar bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me gustaría poder tener ahora unas flores para poder hundir la cara. No es que huela muy mal –sí, vale, apesta-, sino sólo porque tuve mucho tiempo para probar todos los olores posibles con mi nuevo cuerpo y mis nuevos instintos, y estuve buscando los más inútiles, en vez de el de las flores. Siempre me gustaron las flores, no sé cómo ahora no tengo un pequeño ramo para poder olerlo todo lo que quiera. Busqué el olor de la pintura, el de las piedras, el del petróleo, el de la legía, el de las algas muertas, el del tabaco, el de las colonias baratas… y los considerados mejores olores me los he perdido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Estuve demasiado concentrada intentando ignorar al olor humano, y ¿de qué me ha servido? De nada. Estoy atrapada dentro y fuera de mí, y no hay remedio posible. Es el fin. Sólo he conseguido maltratarme física y mentalmente, hasta acabar bajo un puente cotroso, horrible, solitario, humanizado y húmedo, sin flores, sin rosas, sin nadie ni nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Qué más dan los humanos ahora. Qué más da el mundo. ¿Cuánto tiempo me queda? Apuesto a que no llego a esta noche. En algún momento pasará algo, cualquier cosa, y &lt;i&gt;pum&lt;/i&gt;, adiós. O vuelve el camarero resacoso, o los energúmenos de los otros antros, o el hombre al que ataqué y sobrevivió, o cualquiera. Cualquier chalado, que en esta ciudad hay muchos, vendrá, me verá, y me llevará a su casa. Me pondrá en una jaula, y me estudiará como en las películas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y yo sólo seré capaz de hablar de flores. De rosas de rosal, de rosas rosas y rosas de madera. De él, de que lo olvidé pero era mentira. De él, de la chica a la que gustaba, de la filóloga acabada, del camarero, de mil y más estupideces. No he hecho nada coherente en mi vida, ni siquiera soy capaz de pensar en nada, sólo en rosas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Rosas que huelan muy fuerte y muy bien, que tapen el olor a humedad y a humanidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2380199369897551428?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2380199369897551428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2380199369897551428' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2380199369897551428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2380199369897551428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/12/el-refugio-xviii.html' title='El Refugio XVIII'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7418685919728873347</id><published>2008-12-12T12:25:00.000+02:00</published><updated>2008-12-12T12:26:47.353+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio XVII</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La felicidad no sólo se halla en la dicha, sino también en aprender a aceptar. Siempre fui terca, y, como predijo Seph que pasaría, mi personalidad se reforzó con el nuevo cuerpo y los nuevos instintos. Si algo no me gusta, no lo acepto. Intento cambiarlo, muchas veces sin resultado, y no consigo otra cosa que enfadarme. Me dijeron una vez que si no aceptaba las partes irremediables de la vida, nunca sería feliz, puesto que esas partes chocarían constantemente contra mi propia terquedad, sin dejarme respirar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero si esas partes que no me gustan son tercas, yo lo soy más. Y, después de lo pasado la noche anterior, me negaba a pasar sola el resto de mis días, fuesen cuantos fuesen. Seph no iba a volver, ¿verdad? Pues no me daba la gana de quedarme sola para siempre. Mis opciones eran pocas: o encontrar a alguien ya convertido –Seph me había hablando de más seres como nosotros, pero no dónde encontrarlos-, convertir a alguien o… o matar dos pájaros de un tiro y ser madre de quien sería mi propia compañía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No sabía qué día era, ni qué mes. Podía ser Fin de Año o San Juan de nuevo, o un miércoles sin más emoción. Pero estaba segura de que cuando amaneciese estaría en el Refugio, acompañada. Fuese el día que fuese, pasase lo que pasase esa noche, no estaría sola nunca más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así que pasé parte del día pensando en qué hacer para atraer a un humano. Nunca se me había dado demasiado bien, la verdad, aunque con mi nuevo aspecto esa parte debería ser más sencilla. Después, no sabía qué pasaría cuando ese humano se me acercase lo suficiente como para poder quedarme embarazada. La última persona que me había tocado íntimamente la había desangrado en apenas un minuto. Confiaba en que esta noche me controlaría pensando en que valdría la pena. Cuando el sol empezó a caer, empecé a preparar mi aspecto físico. Saldría vestida como siempre, y con el peinado de siempre, dejando el flequillo recto sobre los ojos, sin más complicaciones. Me pintaría como solía hacer Seph –confiaba en ser capaz de hacerlo tan bien como él-, y saldría a buscar un amigo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi primer problema vino a la hora de elegir dónde escoger al chico. No quería que mi hijo llevase en los genes la música electrónica barata, ni siquiera el pachangueo. Si los genes de mi hijo fuesen a salir de un habitual del Shamrock, vería a esa persona –seguro que conocida desde hacía varios años- en vez de a mi hijo cada vez que lo mirase, y eso tampoco lo quería. Había un par de locales similares al Shamrock en mi ciudad, pero no me gustaba demasiado el ambiente decadente y sucio que me daba la sensación de que tenían.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin embargo, cuando salí del Refugio caminé directa a esos lugares. Como caí en la cuenta nada más llegar, era demasiado temprano para que hubiese alguien. Sin embargo, pedí mi cerveza habitual y me fui a una esquina de la barra, viendo pasar a los hombres que entraban y salían esporádicamente como fuente de genes. Uno es muy alto, otro muy bruto, otro muy sucio, el otro seguro que es gay… Empecé a desviar mi atención de los genes, y empecé a analizar su comportamiento y sus conversaciones. Fue una de las noches más divertidas que recuerdo, no sólo desde que conozco a Seph, sino de toda mi vida. Tanto que cuando me di cuenta ya habían pasado bastantes horas y ni siquiera tenía un objetivo claro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Alarmada, salí de ese local. Por supuesto, no deseaba los genes de ninguno de los humanos que había allí dentro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Empecé a pensar en otra posible presa. Pensé en que tenía que dejar de pensar en presas, &lt;i&gt;presas son los humanos que cazo, no los padres de los hijos&lt;/i&gt;. Así como con la emoción y la diversión de las conversaciones bajo el influjo del alcohol, el ambiente cerrado y el humo a tabaco podían distraer mi atención física sobre los olores de los humanos y del picor de mi garganta, no podían hacer lo mismo con la mente, que seguía igual de activa que siempre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Decidí que se me estaba acabando el tiempo, y que tenía que elegir un hombre &lt;i&gt;ya&lt;/i&gt;. Cerré los ojos y pensé en un chico que me gustase. Sorprendentemente, la primera imagen que se me vino a la mente no fue una melena rizada, sino otra cara, redonda, amable, guapa y simpática: el camarero del Shamrock. El mismo que cuando yo había aparecido por primera vez con mi nuevo cuerpo me había sonreído en todo momento, invitado a un whiskey y prestado toda su atención. Tenía que ser él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El Shamrock no cierra demasiado tarde, y hacia allí fui directa. Estaba lleno de gente, pero conseguí hacerme paso hasta llegar a mi esquina de la barra, que estaba vacía. Tardó unos momentos en descubrirme entre el resto de cabezas, y vino, sonriente y manso, a hablar conmigo. Sonriendo falsamente le dije que me pusiera lo que él quisiera, que esta noche me dejaba aconsejar. No me acuerdo de lo que me sirvió, porque ni siquiera lo probé. No tenía muchos momentos libres, pero los pocos que podía arañar se acercaba y me daba conversación. Hablamos de trivialidades, sobre todo. Yo me dedicaba a contestar sonriente y amable a todo lo que me preguntaba, mientras intentaba aparentar que me lo comía con los ojos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Con el paso del tiempo la gente se fue yendo, y él se fue acercando a mi esquina cada vez con más frecuencia. Hasta que encendieron las luces, pararon la música y dejaron de servir bebidas, y quedamos prácticamente solos en el local. Entonces me dijo que conocía un sitio donde nos dejarían pasar, y que si quería podía ir con él. Con una sonrisa de triunfo que él debió malinterpretar acepté.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entre unas cosas y otras entrábamos en el local en cuestión alrededor de las 5 y media de la mañana. Me quedaban tres horas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cada vez se acercaba más y más para hablar conmigo, y de cada una me costaba un poco más aguantarme las ganas de convertirlo a él, o de buscarle un futuro tan parecido al de tantos otros que se me habían acercado antes. Pero me contenía pensando en que valdría la pena aguantar un poco más. Pero él no quería colaborar. Se acercaba, se iba emborrachando poco a poco, pero no daba ningún paso más. A las 6 y cuarto, calculo, perdí la paciencia. Le dije que iba al baño, y le guiñé un ojo. Debía estar tan borracho que no se dio cuenta de que se lo había guiñado, o no lo interpretó como yo esperaba. El caso es que a los cinco minutos volví a donde estaba él antes y me lo encontré mirando una partida de futbolín.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Decidí pasar al contacto físico. Lo abracé, como si estuviese cansada, por la espalda –olvidándome de que su cuerpo estaba considerablemente más caliente que él mío-, mientras apoyaba la cabeza en su hombro. Y así estuvimos los dos, por otros cinco minutos al menos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A cada momento que pasaba yo miraba más a menudo el reloj, a cada vez que veía las agujas avanzar se me agotaba un poco más la paciencia y me entraba más prisa. Hasta que le dije que estaba cansada y que quería irme a casa. Como no reaccionaba, lo agarré de una mano y lo saqué al frío de la calle. Genial, como me había pasado no hacía tanto tiempo, el sol estaba empezando a iluminar el cielo. Faltaba un rato para que saliesen sus rayos, esperaba que el suficiente, aunque no podría decir cuánto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se podría decir que lo arrastré calles abajo, y se dejó ir, divertido. De vez en cuando contaba algún chiste malo, yo hacía que me reía, pero cada vez iba cansándome más y más de él. Tras la estación de trenes hay un pequeño parque, con árboles y hierba, y me dirigí firmemente hacia allí. Pensé que al tumbarlo, al dejar que se relajase, hasta era posible que se quedase dormido; no facilitaría las cosas, pero sí me dejaría hacerlas a mi manera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando llegamos me senté en la hierba húmeda, y él me imitó. Me abalancé sobre él. Empecé a besarlo sin dudar, y él se dejó hacer. Minutos más tarde ya había demasiada claridad en el ambiente; me di cuenta cuando, apurada, le estaba sacando la camiseta. Con una mano le empujé el pecho, y eché a correr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Justo antes de que saliese el primer rayo de sol, encontré una especie de “refugio” donde poder esconderme de los rayos solares –esperaba que por todo el día. Estaba a orillas de un pequeño río que no sabía que existía, bajo un puente de piedra, sentada, de nuevo, en la hierba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7418685919728873347?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7418685919728873347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7418685919728873347' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7418685919728873347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7418685919728873347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/12/el-refugio-xvii.html' title='El Refugio XVII'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2654157115707880246</id><published>2008-11-30T19:34:00.002+02:00</published><updated>2008-11-30T19:52:37.212+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio XVI</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;-Tú duérmete, a ver si te despiertas –susurró una voz tranquila, suave en la oscuridad del cuarto a un niño ya dormido. Se me pusieron los pelos de punta, y eso que era yo misma la fuente de la voz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Me acerqué un momento al niño, para verlo mejor, para sentir su sangre corriendo feliz bajo su piel, cuando se revolvió en sueños y desapareció su media sonrisa. Sabía que los humanos podían sentir que emanaba un algo de peligro, pero no que lo percibiesen hasta estando dormidos y sin haberlo tocado siquiera. Estaba intentando mirarlo más de cerca cuando una brisa fría entró por la ventana, que había dejado abierta cuando entré. Las cortinas se movieron, y presentí que tenía que esconderme. De un salto que nunca pensé que podría haber calculado me subí al armario, y me acurruqué como pude.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Me revolví un poco sobre el armario –que no hizo ruido ninguno- para acomodarme y esconderme un poco más, cuando lo que vi me dejó congelada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Por la ventana, tal y como había hecho yo hacía unos minutos, estaba entrando otra figura. Silenciosa como yo, con los mismos movimientos precisos y rápidos. Cuando hubo traspasado la ventana, en vez de irse a una zona oscura de la habitación, se dejó iluminar perfectamente por el rayo de luna que entraba entre las cortinas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Era la figura de una chica, de unos dieciséis años de edad. Tenía la piel blanca como la nieve, hasta creo que relucía un poco, contrastando con las sombras de la habitación, y solidarizándose con la luz lunar que le alumbraba tenuemente. Iba vestida con una camisa de botones negra, y una falda también negra, como yo solía ir vestida, aunque a ella le quedaba la ropa mejor que a mí. El pelo suelto estaba perfectamente peinado, a pesar de la brisa que corría en la calle, y ella perfectamente maquillada, como yo no lo estaría nunca. No se le veía excesivamente delgada, y, a juzgar por sus movimientos al entrar por la ventana, en forma. Además, era guapísima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Deambuló un poco por el centro de la habitación, mirando todo lo que había a su alrededor, como si estuviese esperando algo. No se dio cuenta de que dos ojos brillantes la miraban desde encima del armario. Pese a esa pose de espera, derrochaba determinación: parecía como si cada movimiento que hiciese estuviese perfectamente determinado, provocando pequeñas reacciones que yo no podía ver, pero que al final causarían algo en concreto. Busqué sus ojos bajo el flequillo recto y perfectamente cortado que le caía sobre las cejas, y me quedé todavía más impresionada al descubrir dos iris rojos como la sangre, brillantes como nunca los había visto –quizás a Seph cuando tenía mucha sed-, enmarcados en dos ojos redondos, puede que hasta parecidos a los míos, aunque seguro que ésos eran mucho más bonitos y expresivos. Miraba seria a toda la habitación, sin reparar de manera especial en el niño que dormía, ya sin estar demasiado cómodo, bajo las sábanas de la cama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Pasados unos minutos ojeando la habitación en general, hizo algo. Se dirigió silenciosa y elegantemente a la cama, y se sentó al lado del niño. Alargó una mano blanca y delicada, y le rozó la cara. El niño abrió un poco los ojos, desvelado por el frío que supongo que desprendía esa mano. Sin embargo, no gritó, no se alarmó, sino que se limitó a mirarla con extrañeza. Ella lo abrazó contra su pecho, pero él no dijo una sola palabra. Murmuró algo que no llegué a escuchar, le inclinó la cabeza sobre un hombro, y hundió sus dientes en el cuello del niño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Sentí algo caliente corriendo por mi boca, y cuando alargué la mano para ver qué era descubrí un pequeño reguero de un líquido rojo saliendo de mis labios, y corriendo por la barbilla. Olía como nunca había olido nada, y estaba caliente y denso. Si no fuese porque, que yo supiese, no tenía, ni porque estaba lejos del niño, habría jurado que era sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Mientras me preocupada por cómo había llegado eso a mi boca, independientemente de lo que fuera, se me escapó cómo la chica dejaba al niño y a su mirada tranquila y perdida de nuevo sobre la almohada, y lo arropaba con las mantas. Recolocó todo lo que había tocado de la habitación, le pasó una mano de nuevo por la cara al niño mientras suspiraba y salió de la ventana en silencio, tal y como había entrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Sintiéndome a salvo del peligro y la vista de quienquiera que pudiese verme –humano o no- bajé, de nuevo, de un salto del armario. Me acerqué al niño, y olí su cuello. Mi olfato se había desarrollado considerablemente desde hacía unos meses, y no tenía duda de que la sangre que había en mis manos y en mi camisa era la misma que había estado dentro del niño, impregnando sus órganos y su piel. Extrañada, me senté a su lado, mirándolo curiosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Hasta ese momento no me había fijado en el niño como si fuese una persona, con cara, con personalidad, con una vida. Miré dentro de sus ojos perdidos, y vi a un niño rubio, joven, que estaría empezando el colegio. Vi a un niño alegre, de ojos azules y pijama verde. No pude ver más, no le habíamos dado tiempo a ser nada más. A mí por lo menos me habían dejado 18 años para descubrir el mundo, para conocer sus partes buenas y sus partes malas. Me habían dejado enamorarme y desenamorarme, por mucho que costase hacer cualquiera de las dos cosas. Había ido a clase y había trabajo, y había vuelto a los estudios. Viví lo suficiente para ver crecer y aprender a mi hermana, aunque sí que no me habían dejado tener un hijo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Llegados a ese punto, me puse a pensar en cómo habría sido mi vida de no haberse cruzado Seph en ella. ¿Seguiría esperando en la barra del Shamrock esperando ver aparecer a unos rizos morenos? No creo. O hubiéramos llegado a algún acuerdo o me habría cansado. Pero Seph dijo que había visto en mí algo que le hizo convertirme, acabar con esa espera antes de que fuese demasiado tarde. ¿Qué sería?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;En la alegría e inocencia implícitas en la cara de los niños quise adivinar cómo habrían sido mis hijos. Jamás sería madre –nunca me había parado a pensarlo-, y nunca me había preocupado esa parte de mi vida, a pesar de que daba por hecho que algún día algún hombre me querría, nos casaríamos como las parejas normales y tendríamos hijos como las parejas normales –o todo lo normales que podrían ser los hijos de alguien que me quisiera y míos. Nunca intenté adivinarlos bajo la piel de un niño desconocido, y mucho menos desear que mis hijos hubiesen sido tan guapos como lo fue un día el niño que tenía a mi lado, tumbado en su cama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Me olvidé de la chica que había hecho aquello –si no lo hubiese hecho ella hubiese sido yo-, y pensé en todo lo que me estaba perdiendo. Demasiadas cosas que ni siquiera me había imaginado, había perdido a todas las personas a las que había llamado amigas, a unos rizos que un día me hicieron reír, a futuros conocidos, a trabajos decentes, a jefes histéricos, exámenes imposibles, veranos interminables… e hijos propios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Seph no sólo había cambiado mi vida: la había destrozado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Miré para el niño y, no sé cómo, vi a mis hijos bajo su piel. Unos niños pálidos y escuálidos como lo era yo en ese momento, de ojos rojos amenazantes, de sonrisas falsas y peligrosas. Unos niños que jugarían a cazar humanos, unos niños que jugarían a matar. Para bien o para mal, esos niños era mejor que no naciesen nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Olvidándome del tiempo que corría fuera, del mundo, cogí los restos que descansaban bajo las sábanas, y los apreté contra mi pecho, mientras le murmuraba que sentía ser un monstruo, y que lamentaba que no hubiera podido crecer. Suspiré mientras abrazaba un cuerpo que apenas conservaba calor, y lo dejé de nuevo descansar en su cama, en su almohada. Me levanté de su lado, y salí por la ventana sin mirar atrás; no podía imaginarme que otros dos ojos brillantes y rojos quedaban dentro de la habitación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: verdana;"&gt;11/11/08&lt;br /&gt;23.30&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2654157115707880246?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2654157115707880246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2654157115707880246' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2654157115707880246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2654157115707880246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/11/el-refugio-xvi.html' title='El Refugio XVI'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6893526333986389404</id><published>2008-11-19T12:36:00.001+02:00</published><updated>2008-11-19T12:37:16.584+02:00</updated><title type='text'>El Refugio XV</title><content type='html'>&lt;p style="margin-left: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Y si… ¿secuestramos al sol?&lt;br /&gt;- Tú haz lo que quieras. Yo me voy a mi casa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Esa tarde estaba más guapo que nunca. No tenía los rizos tan largos, y estaba más oscuro de lo normal. Llevaba unos vaqueros desgastados, y una sudadera verde.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -No seas rancio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; El sol nos estaba robando los pocos minutos que quedaban de día, y de noche él tenía que trabajar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Le sonreí de verdad, con los ojos iluminados por algo más que el atardecer. Felicidad, creo que le llaman,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -Venga, levántate.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Todavía podía sentir el calor de su último abrazo, la huella que sus brazos habían dejado en mi espalda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; También él sonreía pícaramente, con esa sonrisa torcida y pequeña que tanto me gustaba. Tenía los ojos marrones, pero nunca dejaban de brillar, ni siquiera de día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -No seas rancio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -Si te repites ya no tiene gracia, tienes que pensar un poco. Es lo tuyo, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Se abalanzó sobre mí, abrazándome de nuevo, antes de acabar de perder todo el calor del anterior. Sonreía y reía mientras hacía bromas. Es un chico genial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -No me apetece pensar, me apetece quedarme aquí contigo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -No mientras no haya sol.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; El ambiente olía a hierba, a mar y a flores. Había sido una tarde cálida, luminosa, y feliz a su lado. Toda la tarde para pasear nosotros dos. El Monte de San Pedro, siempre me había gustado, con sus vistas al mar y a la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -Entonces, si hace falta, te esperaré aquí &lt;i&gt;toda la noche&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6893526333986389404?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6893526333986389404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6893526333986389404' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6893526333986389404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6893526333986389404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/11/el-refugio-xv.html' title='El Refugio XV'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-4741787869910097285</id><published>2008-11-10T12:10:00.000+02:00</published><updated>2008-11-10T12:11:39.322+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio XIV</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No quería repetir, pero un hilo de sangre ya le caía por la comisura. Una vez empezado el ataque, no podía volverme atrás. Había escogido, sorprendida por su corpulencia, a ese hombre pensando en que sería fácil derribarlo, pero era él quien me estaba ganando la batalla a mí. Y se me estaba agotando el tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Había salido del Refugio quizás algo tarde. No sabía si acababa de caer la noche –hace días que dejé de contar el tiempo-, pero no creí que el sol fuese a salir tan temprano. O quizás era que había pasado mucho tiempo sentada en el paseo marítimo viendo chocar las olas contra la playa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Había visto pasar el tiempo lentamente paseando sola, despacio, cabizbaja por las calles que más conocía de la ciudad. Estaba tan desanimada que las pocas personas con las que me crucé no les presté atención, y bastantes tampoco me la prestaron a mí. Era una noche silenciosa pero cálida (¿en qué mes estábamos? Contaba con que hubiese frío), y, aunque las calles no estaban repletas de gente, tampoco estaban totalmente vacías, incluso cuando, hacia el final de la noche, me encontré con este hombre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al salir del Refugio bajé directamente a la playa. No había nadie, por supuesto, y pude demorarme todo el tiempo que quise mirando el mar, oliendo las algas, la sal, todo lo que él me traía, separándolo del resto de olores de la ciudad, que cada vez se me hacían más molestos. Cuando hube saciado las ganas que tenía de volver a mirar la inmensidad y poder del agua, me levanté y me fui a dar un paseo por la ciudad, a ver cómo dormía. Quise hacer una parada por el Shamrock, pero estaba cerrado (no sé si por la hora o por el día), y seguí de largo. Me cruzaba con gente por el camino, pero, incluso se hacía raro para mí, no sentí ganas de acabar con ellos. Me picaba la garganta, sí, pero también tenía demasiadas cosas bullendo en la cabeza y en el pecho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ha pasado tanto tiempo que he perdido la cuenta de los días, de las semanas y de los meses, pero Seph no ha vuelto. Me dijo que nunca me abandonaría, que siempre estaría para apoyarme, para ayudarme a mejorar, a liberarme de la sombra del de los rizos morenos, y a crecer como &lt;i&gt;persona&lt;/i&gt;, pero una noche se fue, y no ha vuelto. Llevo mucho tiempo sola y ésta es la primera de las noches desde que cambié mi vida en veo personas y no potenciales presas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando decidí que esta noche saldría a dar un paseo fue porque sentí que, si me quedaba media hora más allí dentro, acabaría por explotar del todo. Me mordería de verdad a mí misma (¿en qué clase de monstruo podría convertirme entonces?, destrozaría todo lo que estuviese a mi alcance, o acabaría de perder el juicio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Algunas personas con las que me cruzaba me miraban extrañadas. Hacía tiempo, cuando salía del Refugio con Seph, nos admiraban por nuestra –aparente- belleza, por el poder que desprendíamos, pero esa noche no era esa clase de miradas las que me dirigían. Aunque fuese por unas horas, había perdido toda la capacidad de acabar con un humano que había tenido semanas atrás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y pude comprobarlo cuando, paseando en silencio, lenta, y creo que hasta dando bandazos, me crucé con este hombre. Iba vestido de traje, pero no llevaba maletín. Apestaba a alcohol, y tenía los ojos enrojecidos. Desde que me vio aparecer por el fondo de la calle me había estado llamando, y cuando se cruzaron nuestros caminos hizo ademán de agarrarme por una muñeca. Lo miré cansada, derrotada por el mundo. Dijo algo de “&lt;i&gt;vaya, una chica muy guapa no puede estar triste. Ven conmigo, yo te puedo dar… alegría&lt;/i&gt;”, y me tocó. No le extrañó que bajo las finas mangas de mi camisa no hubiese calor humano, ni que cuando me resistí, sin decir una palabra ni cambiar la expresión de la cara, casi fuese más fuerte que él. Sí, casi. Nunca un humano había sido más fuerte que yo, ni que Seph, pero éste en concreto me supuso un esfuerzo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me alarmé al darme cuenta de que yo estaba débil. Hacía tiempo que no tenía una lucha de verdad con un humano, y no tenía ánimos para intentarlo. Sin embargo, ese hombre se estaba acercando demasiado a mí, ya me estaba echando el aliento en la cara, y me estaba dando demasiado asco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desganada, me solté de su mano, y di un salto hacia atrás. No conseguí ser tan rápida como lo habría sido otro día, pero cuando se dio cuenta él estaba derribado en el suelo, y yo estaba encima. No sé cómo ni por qué, pero en vez de morderle, como habría hecho normalmente para acabar con alguien rápidamente, empecé a darle puñetazos. Cuando me di cuenta estaba descargando toda la ira que sentía contra el mundo en la cara de ese hombre, llorando como no había hecho en mucho tiempo –de hecho, creo que no había llorado desde que cambié de vida, no sabía ni que podía hacerlo-, gritándole como una histérica como si él fuese Seph. Reaccioné mal cuando fui consciente de lo que estaba haciendo, pues paré. En ese momento, el hombre reaccionó, y me derribó él a mí. Consiguió llevarme contra una pared y apresarme. Yo no quería levantar la mirada, no quería mirarlo a la cara, sentía vergüenza de mi propia debilidad, pero él me cogió por el mentón y me levantó la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Vi que estaba sangrando por la boca. Un olor a animal en estado puro, mezclado con el alcohol y el azúcar me golpearon, dejándome atontada por un momento, en vez de encenderme. Me acercó su boca –con su hilo de sangre- a la mía, y me agarró la cara hasta que logró besarme. El sabor de la sangre –más a alcohol que a persona- me hizo decidir en un momento que, si lo mordía, yo moriría de intoxicación etílica. Tenía dos opciones: o acabar con él como acabaría cualquier otro humano, o escaparme y dejarlo ir. No había nuevos instintos para esta situación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero él me había visto, me había tocado, y había comprobado mi fuerza, aunque estuviese mermada. No podía dejarle ir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo empujé para que se alejase de mí, y volvió a caer sobre el suelo. Me tiré encima del él, y le di la vuelta para subirme a su espalda. Dado la vuelta, con los brazos sujetos en la espalda, tendría menos opciones de golpearme de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entonces fue cuando apareció la segunda persona. Un chico joven, con una mochila al hombro, bajaba por la calle por la que había aparecido quien estaba bajo de mí. El muy cobarde, en vez de ayudarme a mí (supuestamente era la parta débil de la pelea) o a él (quien estaba en el suelo), como quien no quería la cosa, cambió de dirección tomando otra calle.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me hizo perder unos segundos que podrían haber sido demasiado valiosos, pero me sirvió para reflexionar un momento: no era normal que un chico estuviese por la calle a altas horas de la noche con una mochila al hombro. O estaba loco o iba para clase, con lo que estaríamos cerca del amanecer. Si estuviese loco habría disfrutado con el espectáculo. Miré al cielo, y noté que no estaba tan oscuro como de costumbre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Seph nunca me había dicho qué pasaba exactamente si nos exponíamos al sol, pero tampoco había dejado nunca que lo hiciese. Pero un instinto, débil como yo lo estaba, me decía que era el momento de echar a correr, y dejar al borracho tirado en la calle.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Salté de su espalda, y quise correr. Pero se me había quedado una pierna enganchada, o eso creía. Cuando me di la vuelta, vi que el hombre me había agarrado, y que no me soltaba. Quizás fue sensación mía, pero estaba amaneciendo demasiado rápido. Y la calle no tardaría en llenarse de gente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Le di una patada en la cara, y eché a correr tan rápido como podía. Pero era demasiado tarde, no me daría tiempo a llegar al Refugio antes de que saliesen los primeros rayos. Tuve que decidir en segundos dónde pasar escondida el resto del día. No podía dar el sol en ningún momento del día, y tenía que estar vacío de gente –así como ahora estaba débil y mis instintos estaban apagados, no sabía cuando podían volver a encenderse-. Corriendo de calle en calle, llegué a un portal donde estaba la puerta abierta. No sé qué esperaba encontrar dentro, pero me metí. Vi una pequeña puerta al final del rellano, y me metí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y allí pasé el día, acurrucada entre un cubo de una fregona, escobas y material de limpieza, agachando la cabeza para no abrirme una brecha contra los contadores del agua. Tuve suerte de que nadie abrió la puerta ni fue a buscar nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Allá por el mediodía empezó a hacer un calor agobiante, que fue remitiendo con el paso de las horas, hasta que, si fuese humano, había empezado a tiritar. Consideré que el sol se había ido, que ya era de noche, y asomé la cabeza. No había nadie en el portal, y las farolas eran lo único que daban luz a las calles.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Salí como un suspiro, y no paré de correr hasta tumbarme en mi cama en el Refugio. Si hubiese tenido corazón estaría a punto de estallarme de adrenalina. Y me había derrumbado de impotencia como una niña pequeña.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(255, 0, 0);" align="left" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(192, 192, 192);" align="right" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;09/11/08&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; color: rgb(192, 192, 192);" align="right" lang="es-ES"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;22.39&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="right" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-4741787869910097285?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/4741787869910097285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=4741787869910097285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4741787869910097285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/4741787869910097285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/11/el-refugio-xiv.html' title='El Refugio XIV'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-996841396818027336</id><published>2008-10-17T19:27:00.003+03:00</published><updated>2008-10-17T19:36:35.675+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (XIII)</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Quizás si hubiera sabido aquello no me levantaba. Últimamente opto por tirarme en mi cama a mirar al techo; no tengo nada más que hacer. Todos los libros que había en el Refugio ya los acabé, la pequeña televisión que puso Seph no hace nada más que repetir una y otra vez los mismos programas sin sentido y las mismas películas baratas. Y me prohibí volver a salir a la calle, aunque fuese solamente sacar la cabeza al exterior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Pero los humanos parece que están empeñados en acercarse demasiado al Refugio, especialmente por las noches. Antes se acercaban al agua que lo separa del “mundo” y que me protege normalmente de su olor, y que hasta ahora había sido una distancia suficiente, pero nunca llegaban a tocarla. Pero ayer por la mañana el olor se acercó demasiado, hasta que escuché que unas mujeres llamaban a los niños para que salieran del agua. Perros y animales sí se habían metido en el agua, pero nunca una persona se había acercado tanto a la entrada. Sentí de nuevo, después de un tiempo sin estar cerca de humanos, ese picor en la garganta, los ojos llorosos, y las ganas irrefrenables de dejarme llevar por mis instintos e ignorar a la razón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Ese día no volvió nadie a meterse en el agua –afortunadamente-, pero tampoco hizo falta: yo ya estaba alterada, el picor de la garganta estaba empezando a volverse insoportable, y a cada nuevo paseante tenía que morderme a mí misma, enterrar la cabeza entre las manos y pensar en demasiadas cosas a la vez para poder ignorar fácilmente que el turista de turno estaba poniendo en peligro su vida sólo para sacarle unas fotos a las piedras y al laguito que forman la entrada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Durante el día, la luz solar me protegió. Nunca me dijeron por qué exactamente tenía que esconderme de los rayos solares, pero uno de mis nuevos instintos me hacía evitarla. Las cosas se complicaron, entonces, a la caída de la noche:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Parecía que se había puesto de moda hacer ejercicio por las noches en este parque. A cada dos o tres minutos pasaba una fuente de olor diferente, a cada cual más apetecible, dulce, y oxigenada. Dejé pasar los minutos intentando concentrarme en un libro que había intentado leerme pero que no había sido capaz de acabar, mientras en la televisión no hacían otra cosa que emitir anuncios, y más anuncios. Pude respirar tranquila cuando hubo un pequeño parón de unos cuatro o cinco minutos, pero no debí hacerlo: bajé la guardia. A la siguiente persona que atravesó el parque corriendo, sudada, desprendiendo un calor corporal que yo había perdido, no tuve tiempo –ni ganas- de volver a mirar a las páginas del libro, a los anuncios estereotipados de la televisión, y salí a la calle. Escalé como tantas otras veces por las piedras, y, cuando hubo recorrido unos metros más, salí a la luz artificial de unas pocas farolas. La mujer que corría delante de mí miró por encima del hombro –debió notar el leve movimiento, o presintió la amenaza, no sé-, viendo perfectamente que una figura quieta, oscura y silenciosa se había hecho presente donde, hacía apenas unos momentos, había estado ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Pude saltar unos metros, esconderla entre los arbustos y allí acabar con ella rápida y silenciosamente, pero llevaba demasiado tiempo escondida, alejada de ese olor a mar y a ciudad costera que siempre me encantó, y quise jugar un poco. Pensé en que Seph había hecho esto él sólo muchas veces, pero que yo estaba algo falta de práctica. Me habría venido muy bien que él me acompañase, dictándome pautas a seguir, y, en caso de que yo fallase, estar él para poder ayudarme a solucionarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; La seguí en silencio. Cuando ella pasaba de una zona en sombras a una iluminada, la seguía hasta la sombría, para luego avanzar unos pasos bajo las farolas. Ella, en ningún momento, se olvidó de lo que había visto, y, con una sonrisa, pude comprobar cómo, cada vez más frecuentemente, miraba por encima de su hombro para ver si yo seguía ahí. Y claro que seguía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Después de cinco minutos, contenta y divertida yo como no estaba desde hacía mucho tiempo, empecé a aprender a anticiparme a sus reacciones. Podía intuir por pequeños gestos, apenas imperceptibles, lo que iba a hacer en cada momento: si iba a aumentar el ritmo, si iba a coger la desviación de la derecha, si tenía intención de mirar hacia atrás. Cada vez notaba su respiración más rápida, el corazón cada vez más acelerado, a la vez que las piernas más cansadas: sabía que si se detenía llegaría rápidamente a ella, y no quería parar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Entonces fue cuando vi en mi mente el recorrido que iba a hacer: bajaría la cuesta que hay desde el refugio al laberinto de setos, y de allí, siguiendo hacia abajo, llegaría al coche, y sin cambiarse, sin pararse a más que a lo necesario, conduciría hasta la seguridad de su casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Eso fue quizás lo más divertido: la cuesta que desciende desde el Refugio hasta el laberinto apenas tiene sombras en las que guarecerme, y el tramo que sigue hasta el aparcamiento está totalmente iluminado. Crucé un jardín, salté por encima de unas piedras, y en seguida me encontraba en el aparcamiento. Había un único coche allí, tenía que ser el suyo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Sopesé la idea de sentarme en el capó a esperarla, pero me vería desde lejos y tomaría otro camino para evitarme. Sería mucho más divertido meterme dentro del coche y estar dentro hasta que llegase. Sólo esperaba no matarla del susto. Y digo que la idea de meterme en el coche antes que ella fue lo más divertido porque había tenido el cuidado de cerrar todas las puertas, menos el maletero. En un abrir y cerrar de ojos, estaba dentro, y me las había apañado para cerrarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Apenas dos minutos más tarde, sentía el sonido amortiguado de sus zapatillas de marca golpeando el asfalto, y, sobre todo, su olor, que había mejorado: había que sumarle la adrenalina que el miedo le había provocado. Abrió sin dudar la puerta del conductor, y se metió dentro. En el asiento del copiloto tenía la bolsa de deporte y el bolso. Y a una loca en el maletero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Arrancó. Rápidamente, todavía –me imaginé- miraba de vez en cuando por los espejos, por si me acercaba de nuevo. Condujo decidida el coche hacia la salida del aparcamiento, camino de una pequeña carretera que la llevaría en un medio quilómetro de nuevo a la ciudad. No daba tiempo a sacar el morro del coche hacia la carretera, cuando, yo, con un golpe seco, bajaba el asiento trasero y me presentaba a ella como una pesadilla: el picor de la garganta era más insoportable que nunca que yo recordase, me lloraban los ojos, sentía los restos de mi corazón latiendo desbocados dentro de mí, lo que hizo que, juntando la emoción y el susto que quería darle, saltase hacia ella dando un alarido que, por si le quedaba alguna duda, no podía ser humano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Su reacción fue responderme, con otro grito, a la vez que giraba el volante bruscamente hacia la izquierda y pisaba a fondo el acelerador, como si quisiera dejarme atrás. Mientras, miraba hacia mí, que me ponía en posición para saltarle encima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; El coche acabó dado la vuelta en mitad del aparcamiento –se las ingenió para que diese una vuelta de campana-, y la familia llamando a la policía informando de la desaparición. Y yo, esperaba que saciada por lo menos, hasta dos semanas después.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt; Esperaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;28/09/08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;01.20&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-996841396818027336?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/996841396818027336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=996841396818027336' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/996841396818027336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/996841396818027336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/10/el-refugio-xiii.html' title='El Refugio (XIII)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7141727823707583077</id><published>2008-10-12T20:56:00.002+03:00</published><updated>2008-10-12T21:02:34.391+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Pánico</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Una pequeña guarida, con cuadros del Bosco por las paredes, imitando al Jardín de las Delicias. Un sueño, como el que estaba viviendo yo; mi vampiro me miraba desde detrás de una jarra que contenía un líquido color sangre y me sonreía con la mirada perdida. Pasaba gente y gente a nuestro alrededor queriendo ir hasta el fondo del local, sin darse cuenta de que habíamos completado el aforo hacía tiempo. Me empujaban, pero no me enfadaban; al contrario, cada vez que alguien se apoyaba en mi espalda yo me apretaba un poco más contra su pecho, algo que no había pensado que pudiese llegar a hacer nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Los minutos pasaban, y tanto mi cerveza como su jarra se iban consumiendo, entre bromas y risas. A medida que mi botella pesaba menos, tenía más ganas de agarrarlo allí mismo, decirle todo y más, sin preocuparme de lo que pudiera pasar después. Pero una voz en mi cabeza todavía tenía el control sobre mis manos, y me repetía una y otra vez, tan alto que ya no escuchaba lo que él me decía –ni siquiera lo veía a él, sólo sus ojos, sus ojos y su pierçing en la lengua-, tan alto que no escuchaba las canciones de Iron Maiden que los habituales del local pedían al camarero encargado de la música.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Durante un buen tiempo mi mundo estuvo ocupado por sus ojos, su pierçing, y la voz que me decía que no hiciese nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Salimos al frío de la calle, para acabar, pocos minutos después, en un antro todavía peor. El ambiente estaba más decaído, pero había algunos conocidos, y nos quedamos a hablar con ellos. El cansancio empezó a cerrarme los ojos, el alcohol no me dejaba hablar ni mantenerme quieta, y me fui a una esquina vacía a mirar a la puerta, a ver cómo caras que conocía –pero que creía que no- entraban y salían. No me había olvidado de él, me estaba dando un descanso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Un pequeño jaleo en la zona de mis amigos my hizo abrir los ojos y mirarlos, con el tiempo suficiente para notar cómo la música y todas las voces que cantaban, chillaban, hablaban o balbuceaban se apagaban lentamente, hasta escuchar una voz demasiado conocida sobre todos los ruidos que pudiese haber en el Pánico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana; font-style: italic;"&gt;-¡Deja de rayarme la cabeza, no tengo novia y nunca la tendré!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;12/10/08&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153); font-family: verdana;"&gt;14.30&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7141727823707583077?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7141727823707583077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7141727823707583077' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7141727823707583077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7141727823707583077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/10/pnico.html' title='Pánico'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3263894743972055953</id><published>2008-10-03T18:03:00.002+03:00</published><updated>2008-10-03T18:05:38.844+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Sigo buscando</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;De noche, cuando no puedo dormir, me asomo a mi ventana, y miro a los edificios desde arriba. Las ventanas que se encienden por la noche son siempre las mismas, con la misma luz, hasta con los mismos parpadeos. No conozco ni llego a ver a la gente que hay dentro, pero eso no importa, porque sé que cada noche son las mismas personas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt; La misma ama de casa, que está viendo su programa favorito antes de irse a dormir para cerrar un día como cualquier otro. El mismo adolescente que apura las noches en vela antes de los exámenes. El mismo funcionario tranquilón que acaba de arropar a sus hijos en la seguridad de sus camas. La misma persona mayor que baja cada mañana al banco que hay frente a su portal y mira a la gente pasar hasta que se esconde el sol de nuevo. El mismo estudiante agobiado por el ritmo de las clases.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt; Siempre es la misma gente, las mismas ventanas, los mismos edificios, las mismas luces, la misma ciudad. Y la misma solitaria cada noche esa ventana tan alta, desde donde todo lo ve.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt; Lo que toda esa gente no sabe, es que no lo veo todo. No te veo a ti. Sé que estás ahí abajo, y que quizás estás esperándome. Quizás, como yo sueño contigo, tú sueñas conmigo. Cada noche, cuando me asomo a la ventana porque no puedo dormir de impaciencia, intento adivinarte tras unas cortinas, frente a una pantalla titilante, o cruzando la calle. Intento verte en cada paseante diurno, en cada ama de casa, en cada niño, en cada funcionario, en cada señora, en cada conductor de autobús, en cada taxista. Todos los sábados salgo por la noche, esperando encontrarte de nuevo bajo unas melenas rubias y rizadas, dentro de una sudadera verde, con un escudo que apenas recuerdo en el pecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt; Intento descubrirte cada noche en una nueva cerveza, en un nuevo bar. En cada concierto, en cada estrella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt; Sé que estás ahí. Porque, aunque yo te mentí, tú no me mentiste a mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt; Te espero, aunque posiblemente ni me recuerdes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;02.10.08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;1.58&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-3263894743972055953?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/3263894743972055953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=3263894743972055953' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3263894743972055953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3263894743972055953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/10/sigo-buscando.html' title='Sigo buscando'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-7835664158571980080</id><published>2008-09-29T12:06:00.002+03:00</published><updated>2009-03-14T18:46:40.411+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>¿Cambios?</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Cada día lo recuerdo más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Cada día quiero todavía más volver a verlo, cada día –creo que- lo echo aún más de menos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Las horas pasan rápido, y cada una que se agota, es una menos para estar a su lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" &gt;Cantan Slipknot de fondo: “…I never deserved to have you.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;27/09/08&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;01.31&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);font-family:verdana;" &gt;Suena: Snuff-Slipknot.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-7835664158571980080?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/7835664158571980080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=7835664158571980080' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7835664158571980080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/7835664158571980080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/cambios.html' title='¿Cambios?'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-111624854959117193</id><published>2008-09-19T20:48:00.000+03:00</published><updated>2008-09-19T20:59:29.910+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (XII)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: Verdana; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Cuando al día siguiente subí a cubierta, el aspecto de la isla había cambiado por completo. Quise respirar profundamente, pero la salitre me quemaba desde dentro de mi cabeza. La cerveza, el silencio, el vino, la inmovilidad y la carne seca me habían machacado; sólo quería dormir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El verde cada día es menos verde y más gris; los colores van perdiendo su potencial. Ya no me hace gracia el violeta, veo a las mujeres pasar y van todas vestidas de blanco y negro. Los colores eran, desde hacía tiempo, oscuros de por sí, pero el negro se ha ido aclarando, y el blanco se ha ido oscureciendo. Yo misma tengo la piel blanca como nunca antes, he adelgazado demasiado, las ojeras me llegan hasta la barbilla, y mis ropas se han vuelto grises, como las telas de araña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El aire cada vez es más denso, estoy convencida de que dentro de un tiempo –mucho o poco, da igual, no noto el paso del tiempo ya- se convertirá en… masa para pan. Una masa compacta, formada por harina y agua, pero que ya no tiene agua. Una masa para pan gris, insulsa y correosa. Por supuesto, irrespirable. Creo que a veces puedo ver el tiempo, pasando delante de mí. Me siento en el sofá rescatado del contenedor –el sofá nuevo es de Seph- y me quedo mirando a las paredes de piedra que tengo en frente. Me he quedado mirándolas durante tanto tiempo, tantas veces, que podría dibujarlas sin problemas. Me quedo mirando las piedras unidas con barro y cal, y veo pasar por delante, como humo, algo gris –¡novedad!- que sube y baja, y forma remolinos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Quiero atrapar el tiempo. Congelarlo y así no tener que moverme, o hacerlo pasar más deprisa, para que Seph vuelva dentro de unos años, pero en realidad en segundos. O darle marcha atrás. Volver al día que Seph se fue. Volver al día que conocí a Seph. Volver al día en el que sonaba Master of Puppets en el Shamrock y taparme las orejas. Volver al día en que me quedé encerrada en casa por dentro, y sola, e intentar salir por el desagüe de la bañera, quiero saber qué habría pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Quiero poder… algo. Lo que sea. Algo más que quedarme encerrada, viendo como el humo sube y baja por el Refugio, riéndose de mí. Quise atacarlo, con una tabla que encontré detrás de un armario, pero el desgraciado se escapó. No me pillará nunca más desprevenida, ahora llevo siempre la tabla conmigo. Cuando menos se lo espere… &lt;i style=""&gt;pam&lt;/i&gt;. Adiós tiempo, adiós mundo, adiós espera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Quiero hablar con todas las chicas enamoradas de la ciudad, del mundo. Tengo que decirles que es todo mentira, que el amor no existe, que no finjan estar enganchadas a nadie, porque en realidad no es así. Si quieren pensar en &lt;i style=""&gt;él&lt;/i&gt; pueden pensar, pero será voluntariamente. Porque si de verdad creen que están enganchadas, o que dependen de alguien, acabarán como yo. Quiero hablar con todos los niños y niñas del mundo. Tengo que decirles que no se esfuercen en conversar a sus amigos, porque éstos, tarde o temprano, desaparecerán, se irán, como el tiempo que se me escapa. Nadie nunca no te defraudará. Todos mienten cuando dicen &lt;i style=""&gt;estaré siempre aquí&lt;/i&gt;, es mentira. Quieran o no, lo hayan pensado o no, se acaban yendo, te acaban dejando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Si tuviéramos relojes en el Refugio me habría vuelto loca de escucharlos tic tac tic tac. Segundo tras segundo, hora tras hora. Me duele el cuerpo de estar sentada, de estar de pie, de &lt;i style=""&gt;no hacer nada&lt;/i&gt;. Me he leído todos los libros que hay en el Refugio, las hojas de la libreta se me están acabando, mi única amiga se está muriendo, no podré desahogarme más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Tic tac tic tac, un segundo más o un segundo menos, no se nota la diferencia. El tiempo es la noción de que las cosas cambian: crecen, se mueven, desaparecen, cambian. Pero, ¿qué pasa cuando no pasa nada? ¿Cuando un segundo es idéntico al anterior, y, a la vez, al siguiente? ¿Se detiene el tiempo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Mientras intento dejar de pensar –demasiadas y pocas cosas me dan vueltas a la vez en la cabeza- camino por cubierta, mirando cómo las gaviotas vuelvan, suben, bajan, y avanzan. Cómo ellas sí cambian. Miro a las olas, rompiendo contra el casco, lentamente, rítmicamente. De vez en cuando atravesamos un banco de peces, que se disuelven y vuelven a juntarse en cuanto pasamos de largo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Mira, ¡una ballena! Antes, en esa isla, o por lo menos ayer, la arena era suave y fina, hoy está llena de piedras. Ayer, había una montaña llena de árboles en el centro. Hoy, un volcán escupe fuego. Mira cómo resbala la lava…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;11/09/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;18.07&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-111624854959117193?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/111624854959117193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=111624854959117193' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/111624854959117193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/111624854959117193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/el-refugio-xii.html' title='El Refugio (XII)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6637685695870435734</id><published>2008-09-17T19:34:00.001+03:00</published><updated>2008-09-17T19:36:38.370+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (XI)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La historia que les voy a contar tiene un principio -como todas -, pero aún no tiene un final. Trata sobre una chica normal de una ciudad costera, tirando a pequeña, familiar. Las calles eran anchas y a veces lucía el sol. Ella, sin embargo, nunca la apreció en su perfección hasta que le fue privada la luz solar. Decía que el día era para los niños y los viejos, y ella estaba en una edad intermedia, una edad de vivir la noche y dormir el día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Tenía una hermana y vivía con ella y con su madre, que casi nunca estaba en casa. Le gustaba estudiar, y no se le daba demasiado mal. Le gustaba escuchar una canción y diferenciar las influencias que había recibido de otros compositores, de otras canciones; le gustaba leer un libro e identificar el verdadero estado de ánimo del autor. A veces hasta había intentado imitar a los grandes de la poesía con unos pequeños poemas que creyó que no valdría la pena conservar. Le gustaba ir a los museos y ver las exposiciones temporales, probar los experimentos interactivos y aprender.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pero, sobre todo, le gustaba salir por las noches con un grupo de amigas. Frecuentaban varios pubs y bares, pero en el que realmente lo pasaban bien, no se sabe exactamente la razón, era el Shamrock. Quizás eran sus paredes moradas, su ambiente multicultural, el reparto de los espacios (uno más tranquilo y otro más ruidoso) la tranquilidad del ambiente, la elección de la música, o los recuerdos que guardaban esos cuatro muros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;En esos locales en los que pasaba las noches había conocido a toda clase de gente. Desde gente con dos dedos de frente a licenciados, a las chicas más graciosas y estilizadas de la ciudad y alrededores hasta a los señores más decrépitos. También había conocido a gente que se había acabado por convertir en amigos, o en algo más. De entre esa gente sobresale un chico de rizos morenos, con sonrisa de pillo y un talento especial para la música. La había enganchado desde la primera vez que lo había visto, escogiendo una canción en la gramola del local. Unos segundos más tarde, empezaban a sonar por los altavoces Metallica con su Master of Puppets. Casualidades de la vida, ella, semanas más tarde, se convertía en una marioneta para él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Él le devolvió la sonrisa, le hizo creer, por unos meses, que el género humano no estaba perdido del todo, que todavía quedaba gente buena en el mundo. Pero sólo durante unos pocos meses, como se vería más tarde, él le había mentido desde casi el primer momento. Le había dicho que era la única mientras se lo decía a, por lo menos, tres más. Le dijo que no tenía secretos para ella, cuando en realidad se había creado un mundo paralelo para ella. Le había dicho demasiadas cosas que no eran verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pero cuando ella se dio cuenta, era demasiado tarde: ya la había enganchado, ya era parte de su corazón, de su mente. Quiso engañarse a sí misma, se dijo que todo había sido un malentendido, que las fuentes que le habían contado todo eso no eran fiables y sí envidiosas, y quiso recuperarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Esperó días y días en la barra del Shamrock, esperando verlo aparecer por la puerta, junto con su sonrisa torcida y sus rizos largos y morenos. Pero pasaban las noches y él no aparecía. Sin embargo, en una de esas noches de resignación, de esperar a volver a encontrarse con él, entró por la puerta del Shamrock el hombre más atractivo que había visto en su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Quiso hablar con ella, pero ella lo rechazó. Entonces, la engañó para que lo siguiera a las sombras de la calle, donde nadie podía protegerla. En un momento que ella bajó la guardia, él la atacó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Tres días más tarde, ella despertaba en una pequeña cueva acondicionada como hogar en un monte protegido cerca de la ciudad, que funcionaba también de parque, conocido como el Refugio. Estaba dolorida y agotada; pese a haber estado durmiendo, había sufrido unos dolores indescriptibles durante el tiempo que había pasado desde que perdió la consciencia aquella noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Seph, su captor, fue dándose a conocer con el paso del tiempo. Con ella se mostraba duro y disciplinario, le tenía que enseñar a convivir con su nuevo cuerpo y sus nuevos instintos, y, en el menor tiempo posible. Ella quería aprender, especialmente después de una noche en la que se escapó del Refugio, enfadada con Seph, y acabó con una víctima inocente. Seph, en una de las largas charlas que tenían, le había contado que la había estado observando pacientemente desde las sombras desde que ella era muy pequeña, que había vivido su vida a su lado, desde la primera vez que había bajado al parque infantil, a la vez que se quedó encerrada en casa, su primer día de colegio, su primer día de instituto, la noche que había conocido al de rizos morenos…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Empezaban a llevarse bien, a entenderse el uno al otro, ella incluso empezaba a acostumbrarse a su nueva vida (hasta se había encontrado por la noche con el de rizos morenos y no había hecho nada que no debiera), cuando, sin despedirse, sin esperarlo, Seph desapareció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pensando en que volvería con el paso del tiempo, ella esperaba noches y noches, pero él seguía sin aparecer. Se atrevió a salir varias veces sola por la noche a la ciudad, pero todas las noches acababan fatídicamente. Entonces, decidió encerrarse en el Refugio. Hasta que apareciese Seph, o hasta que pasase algo, cualquier cosa que le dijera que, si salía a la calle, no había más víctimas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pero el tiempo pasaba y ella iba sintiéndose más y más sola. No se atrevía a salir a la calle, pero las paredes la apretaban, le cortaban la respiración, y la soledad empezaba a hacerse imaginar cosas, personas, a su lado, que en realidad no estaban. Iba perdiendo el juicio poco a poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Y mientras escribe su propia vida en un papel que nadie nunca leerá, saborea todavía la sangre de un inocente más. Un pobre incauto que quiso salir a correr por la noche al parque donde está situado el Refugio. Y me siento un monstruo de nuevo. Porque el pobre hombre no tuvo oportunidad, No me hizo falta hacerle correr, ya venía bien entrenado de serie. Salté encima de él desde las sombras; si me llegó a ver, fue durante medio segundo, porque al momento siguiente ya estaba en el suelo, mirando al infinito con cara de esfuerzo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;No sé qué voy a hacer conmigo. No sé nada de Seph desde hace… demasiado tiempo, he perdido la cuenta de las semanas. Posiblemente querría que intentase salir yo sola, controlarme. Pero, me siento incapaz. Ya no sólo no me da tiempo a bajar al centro de la ciudad, sino que es asomar la cabeza por la rendija que da al Refugio y… haber más muertos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;¿Cómo acabará la historia? ¿Volverá Seph y las cosas empezarán a ser como deberían ser? ¿No regresará y acabaré matando a toda la ciudad? ¿Me cogerán los humanos antes de haga una desgracia realmente impresionante? ¿Acabaré perdiendo el juicio definitivamente, de impotencia y de soledad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;09/09/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;23.42&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6637685695870435734?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6637685695870435734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6637685695870435734' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6637685695870435734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6637685695870435734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/el-refugio-xi.html' title='El Refugio (XI)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2514902644737206229</id><published>2008-09-12T19:04:00.001+03:00</published><updated>2008-09-12T19:05:29.755+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (X)</title><content type='html'>&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El buzón está vacío. No hay noticias del exterior. Llevo 11 días y noches encerrada en el Refugio, aislada del mundo, de la realidad y del paso del tiempo. Mi único entretenimiento es escribir cartas a “amigas” (de quienes no he sabido nada en dos meses) para no volverme loca. Pero no me responden.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El silencio me pone nerviosa, y las pareces me oprimen. Nunca se me había hecho pequeño el Refugio, pero últimamente me parece que el techo está demasiado bajo y los muebles mal colocados. Las habitaciones se me hacen pequeñas y os asientos incómodos. Cuando me tiro en mi cama, estirada, intentando expandirme todo cuanto deja mi cuerpo recuerdo las grandes avenidas se la ciudad que hay bajo el Refugio, tan cerca pero tan inalcanzables. Recuerdo la playa y el mar que la abraza, que se llega a perder en el horizonte. Pienso en los parques cerca del mar, en los jardines en los que los niños pequeños corren.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Hace 11 noches que no veo las estrellas, ni &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Luna"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;la Luna&lt;/span&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt; me alumbra pálidamente, ni respiro aire fresco con olor a salitre, gasóleo y humanidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Quisiera, cuanto menos, poder dormir, acortar 7 horas a los días, poder cerrar los ojos y soñar con libertad y aire puro, con grandes campos, mares y montañas. Con largas carreras bajo las estrellas y bajo los árboles. Sueño con tormentas y gotas de lluvia calientes, con la niebla y con el viento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pero recuerdo demasiado claramente cómo mis instintos me vencen sin esfuerzo, y cómo acaban pagando inocentes. Algunas noches todavía pienso en la chica de mi última noche de libertad, en cómo no tuvo escapatoria, y en cómo la darán por desaparecida, y nunca tendrán ni el cuerpo ni pistas que les digan dónde está.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No quiero que nadie más desaparezca nunca, no quiero más familias desesperadas, no quiero más persecuciones a la luz de las farolas y en absoluto silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Quiero volver a ver el sol, quiero poder dormir, quiero comer carne de nuevo, quiero dejar de ser un monstruo y poder volver a ser una persona normal. Seph, pedazo desgraciado, ¿estás contento? ¿ves cómo yo era tan mala como decía? Devuélveme a mi cuerpo, a mi mente, a mi vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Y por encima te has ido y no tengo a nadie que cuide de mí…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;31/08/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;1.45&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2514902644737206229?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2514902644737206229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2514902644737206229' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2514902644737206229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2514902644737206229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/el-refugio-x.html' title='El Refugio (X)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-694105336850204249</id><published>2008-09-09T13:42:00.002+03:00</published><updated>2008-09-09T13:46:53.302+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rincón de la expresión'/><title type='text'>Mi tío</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Mi tío siempre fue un personaje excéntrico. Recuerdo que siempre vestía unos pantalones oscuros formales, una camisa de botones blanca, chaleco, chaqueta, y, de sombrero, un bombín, al más puro estilo Charles Chaplin. Hubo una época que hizo la gracia de dejarse bigote, pero su hermana, es decir, mi tía, le mandó afeitárselo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Era conocido en el pueblo por conocer toda clase de chistes e historias, que contaba como un maestro. Era tan simpático, y la vez educado, que, a quien le caía mal, era por envidia. Siempre era el alma de las fiestas, y en las verbenas era el primero en echarse a bailar, y el último en abandonar la pista de baile cuando la orquesta había acabado su actuación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Sin embargo, nunca tuvo novia formal, ni, por supuesto, estuvo casado. Se sabe el nombre de un par de chicas que merecieron su atención en su temprana juventud, pero con los años perdió el interés; quizás porque estaba demasiado entusiasmado y entregado a su trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Estudió la licenciatura de química, pero nunca dio encontrado un trabajo acorde con sus estudios. Desde poco después de acabar la carrera empezó a elaborar una enciclopedia de seres y animales fantásticos. No sé realmente cómo empezó, creo haberle oído decir alguna vez que tuvo la idea al observar una salamandra que adoptaba el color de la sensación de quien la observaba. Es decir, yo estoy con mi novio y miro a la salamandra. Como me siento enamorada de mi novio, la veo roja. Pero él, que está cogiendo frío porque estamos en un lugar húmedo, la ve azul. No estoy segura de si funcionaba así, pero creo que más o menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Luego siguió con una piedra-calendario. Sí, una piedra aparentemente normal, pero que tenía gravado el día en el que nos encontrábamos, y al pasar de la medianoche, se cambiaba sólo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando la noticia de estas observaciones de corrió, llegaron unos extranjeros con un burro, traído desde Portugal. Lo curioso del burro era que, quien lo montaba, se volvía invisible. Más tarde apareció otra gente con un remo de madera indestructible, un pez de colores que memorizaba cifras y las transmitía en forma de burbujas, una lechuga que saltaba, un limonero que daba frutas que a cada estación eran diferentes, una ostra que tenía patas y corría y muchas cosas más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Hasta que llegaron los alemanes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Era una noche de invierno, y había temporal. Con el viento y la lluvia apenas escuchamos cómo llamaban a la puerta. Bajé yo misma a abrir, que de aquella debía tener unos 10 años. Después de abrir la puerta sólo recuerdo la imagen de un hombre –aunque sé que eran tres- alto y rubio. Y muy pálido para lo que yo estaba acostumbrada. Me dijo con un acento extraño si vivía en esa casa Rivelino Cambeiro –mi tío- y que, por favor, fuera a avisarlo. Una vez que hube despertado a mi tío no me dejó bajar a ver a los alemanes, pero pude asomarme a una ventana del piso de arriba a mirar. Llegué a tiempo de ver cómo otro hombre rubio –no tan alto y con un chaquetón gruesísimo- empujaba una enorme caja de madera, como las que se usan para llevar gallinas, pero tan grande que podría haber cabido un hombre dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando metieron la caja dentro de la casa, no volví a ver a ningún hombre fuera. Pude escuchar susurros que venían desde la cocina, pero sin poder entender lo que decían. Pensando en que a la mañana siguiente mi tío me explicaría qué había dentro de la caja, como solía hacer, me fui a dormir tranquila.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Me equivoqué. A la mañana siguiente, cuando desperté, mi tío ya no estaba en casa. Bajé al garaje, donde solía trabajar con sus animales y sus cosas, pero tampoco estaba; ni la caja. A la hora de la comida le preguntamos qué había pasado la noche anterior, pero no quiso contestar. Se quedó callado, mirando fijamente el plato, muy serio, como si estuviese enfadado, o muy concentrado, porque mi tío nunca se había enfadado con nada ni con nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Después de esa noche, el carácter de mi tío cambió radicalmente. Ya no contaba chistes, ni salía a la calle contento queriendo hacer sonreír a la gente. Se encerraba en el garaje con una libreta y con muchos libros, y se pasaba horas y horas sin salir de allí. Los de casa no fuimos los únicos que nos dimos cuenta de que no era el mismo, y pronto en el resto del pueblo se empezó a hablar. Se dijeron muchas cosas, pero la que más sentido tenía sostenía que dentro de la caja que habían traído esos hombres había &lt;i style=""&gt;alguien&lt;/i&gt;. Sí, una persona, o un ser semihumano, y que mi tío estaba estudiando todos esos libros que se había llevado al garaje. Pero, si había un ser medio humano en el pueblo, cerca de mi casa, para que mi tío pudiese estudiarlo, ¿dónde estaba? Después de esa noche, los alemanes no habían aparecido de nuevo, y era poco probable que se hubiesen llevado la caja. Es decir, ¿habían traído la caja desde sabe Dios dónde para que mi tío la viese durante una noche, y luego volver a llevársela?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;También se dijo que la caja, y su habitante, estaban alojados en la posada del pueblo, aunque la dueña siempre lo negó. Pero la verdad es que un par de semanas después de haber visto yo la caja por primera vez, mi tío empezó a frecuentar esa posada, quedándose días y días dentro. Los cotillas y curiosos del pueblo hicieron lo imposible por subir a las habitaciones de la posada, pero la dueña, cada vez menos amable y con menos paciencia, impedía que nadie tuviese acceso al pasillo de arriba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Intentaron espiar las sombras que había tras las cortinas de las habitaciones, pensando que quizás sabrían lo que había dentro. La dueña ya había previsto el interés que la criatura despertaría, y se preocupó de alojarla, desde el primer día, en las habitaciones que daban a la parte trasera de la posada, que sólo se podían ver bien desde el patio de la posada, o desde las huertas cercanas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Tanto secretismo hizo saltar, de nuevo, toda clase de teorías sobre qué era esa criatura. Las más devotas decían que era el demonio en persona, que lo habían encontrado en un camino comido por sus propios seguidores: cuervos, lobos, zorros y culebras; y que esos extranjeros, malditos herejes, habían conocido el interés de mi tío –junto con su poca fe, decían en susurros- por las criaturas fantásticas, y entre los cuatro estaban intentando curarlo. Los aficionados a la literatura decían que, como en el relato de Cunqueiro, lo que había dentro de la caja, y dentro de la habitación de la posada, era una sirena. Los más aventureros decían que habían conseguido acorralar a un miembro de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Santa Compa￱a"&gt;&lt;st1:personname productid="la Santa"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;la Santa&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt; Compaña&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;, a una Estadea, y que estaban obligándole a dejar pasar a todas las almas que tenía encerrada en los montes del pueblo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pero yo me había creado una teoría propia. No por ello más real, pero quizás más acertada; había sido la única que había visto la caja –además de mi tío, claro está-, y vivía con él, teniendo acceso a detalles que nadie más podía imaginar. Una tarde que mi tío no estaba en casa bajé al garaje. Tenía tanta o más curiosidad que el resto del pueblo, añadiendo que quería saber qué había hecho cambiar de carácter tan radicalmente a mi tío. Busqué los libros que había estado usando, y quise mirar a ver sobre qué hablaban. Nunca lo supe saber; eran todo letras, no tenían dibujos, ni ilustraciones. Letras y letras, que yo no sabía descifrar. Los libros no me sirvieron de nada, pero más de un día tuve que llevarle un recado a mi tío a la posada. Por supuesto, la dueña no me dejó subir a la habitación; así que le transmití el mensaje y ella fue a decírselo. Cuando bajó, se trajo consigo una bolsa de basura, probablemente de la habitación de mi tío. Cuando creyó que me había ido –en realidad estaba escondida en un portal de una casa- sacó la bolsa a la calle, al contenedor. Me acerqué a ver qué había en la bolsa. Podía haber aparecido cualquier cosa, pero la bolsa, además de un par de papeles garabateados y arrugados, tenía plumas. Muchas plumas, suaves y ligeras, pequeñas y blancas como la nieve, blancas como las sábanas después de llevarlas al campo del clareo a dejarlas al sol.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Días más tarde, me tocó hacer la colada a mí. Con el barreño lleno de ropa de toda la casa, me fui al lavadero. Y mi sorpresa cuando, dentro de los bolsillos de unos pantalones de mi tío, me encuentro un par de plumas como las que había en la bolsa de la posada. Eran un poco más grandes, pero igualmente blancas y suaves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pensé en todo lo que podía tener plumas: palomas, gallinas, gaviotas, patos, ocas… pero comparando sus plumas con las que había en los pantalones de mi tío, todas eran correosas y ásperas. Estas plumas tenían que pertenecer a otro ser, mucho más delicado que cualquier ave, por el tamaño de la caja, del tamaño de una persona, y, por el secretismo con el que llevaba mi tío a esa criatura, algo realmente importante. Atando cabos, atando cabos… un ángel. Sí, lo que tenía que haber dentro de esa habitación, lo que había dentro de la caja, tenía que ser un ángel. Cómo lo habían encontrado, y conseguido meter en una caja, hasta traerlo junto a mi tío, no lo sabía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Acabé de lavar la ropa, y cuando regresé a casa fui directa al garaje. No sabía leer, ni sabía escribir, pero, como pude, transcribí el título de uno de los libros que tenía mi tío (el más grande y más viejo) en un papel. Antes de que se hiciera de noche, corrí a casa del cura, y, pidiéndole por favor que me leyera lo que ponía el papel, me sonrió amablemente. Me dijo que en ese papel estaba escrito el título del libro de los libros, el tomo que contenía toda nuestra fe, el saber cristiano: &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Biblia."&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;la Biblia.&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Ese ser tenía que ser un ángel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Desgraciadamente, nunca llegué a poder comprobarlo. Al día siguiente, por la mañana, mi tío bajó de su habitación con una maleta, salió por la puerta, y nunca volvimos a verlo. El ser que se alojaba en la posada desapareció con él… ¿Dios me habría visto adivinar su naturaleza, y les habría mandado irse?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;08.09.2008&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;23.01&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:Verdana;font-size:12;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-694105336850204249?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/694105336850204249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=694105336850204249' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/694105336850204249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/694105336850204249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/mi-to.html' title='Mi tío'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-8115472510445970659</id><published>2008-09-04T14:19:00.002+03:00</published><updated>2008-09-04T14:20:09.733+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Libre</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Hace hoy una semana que, con guitarras eléctricas y mucho metal de sonido ambiente, comprobaba que había acabado un trabajo pendiente, que había empezado dos meses atrás, también frente a guitarras y metal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Hoy digo, sin temor ninguno a equivocarme, que soy libre. Me he liberado totalmente de ti, ya no me tienes presa mentalmente. Me ha llevado cerca de un año, sí, y ha costado. Pero, así como con Aitor Velázquez cantándome desamores como si fuesen propios, decidía que no podía ir más lejos, que tenía que enfrentarme a tu recuerdo, a ese “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;creo que estoy empezando a olvidarte, pero tengo miedo de acabar&lt;/span&gt;”; con Carlos Escobedo celebrando la libertad pude comprobar (y más de una vez) que, si quedan rastros de ti en mi mente, son inofensivos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Intento recordarte, pero ya no sonrío cuando pienso en nuestras –escasas- charlas, en las indirectas, en las dedicatorias, en todo lo poco que llegó a unirnos. Escucho la música que me pasaste, la que te marca como único, y no me dice nada más que lo que contienen las canciones, aunque algunas veces ciertas frases piense que me las estés recitando al oído de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Y contigo se ha ido toda esa gente que me llevó a ti (con dos excepciones, por supuesto), las noches de sentirme estúpida amando a una sombra, a quedarme mirando el techo con la mente en blanco, a la impotencia de no poder apartarte de mi mente, a la desesperación de no poder recordar tu voz (doce meses después, ¿qué podía esperar?), a los enfados injustificados conmigo mismas, contigo y con el mundo; a pensar en un demasiado hipotético e irreal futuro lejos de mi tierra, de mi familia y de mis amigos; a preguntarme en silencio “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;qué habría pasado si…&lt;/span&gt;”, y de meter en medio a terceras personas para aparentar ser valiente y poder soportar tu recuerdo. No, no volveré a despertarme de madrugada en brazos de un desconocido, sólo porque se llamaba como tú, o sólo porque lo intentó cuando más débil me sentía; o porque me calienta un poco el corazón y lo hace latir débilmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Puede que suene a mentira, o a un nuevo enfado, quizás a ironía. Pero lo digo totalmente en serio y más segura que nunca: lo he conseguido, soy libre. Las páginas de mi diario no se volverán negras de nuevo al escribir tu nombre, ni al transcribir canciones que nos pertenecieron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me gustaría poder despedirme melancólicamente, a mi estilo, pero no soy capaz. Sólo diré que, en toda mi vida, fuiste la primera persona que me demostró que me amaba, y que eso no lo olvidaré. Muchas gracias por ayudarme a sonreír de nuevo, por enseñarme que, por muy negras que se vean las cosas, en cualquier momento aparece una luz que las ilumina; y que si quieres algo, por mucho que lo desees, si no luchas por ello, nunca lo alcanzarás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Sólo nos faltó luchar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Gracias por ser una de esas luces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;04/09/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;12.29&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-8115472510445970659?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/8115472510445970659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=8115472510445970659' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8115472510445970659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/8115472510445970659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/libre.html' title='Libre'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3326823163425602393</id><published>2008-09-02T20:00:00.006+03:00</published><updated>2008-09-02T20:10:03.713+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Luces Boreales</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y todas las noches bajo la Vía Láctea&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;parecen eternas si tú no estás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y todas las noches desde mi ventana&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;conjuro tu nombre, inmortal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed style="color: rgb(255, 0, 0);" src="http://static.boomp3.com/player.swf?song=f1qcyl5_p" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" allowscriptaccess="always" align="middle" height="20" width="200"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;a style="font-size: 9px; color: rgb(255, 0, 0); letter-spacing: -1px; text-decoration: none;" target="_blank" href="http://boomp3.com/listen/f1qcyl5_p/zoe-via-lactea"&gt;Boomp3.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Sí. Todavía me gusta apartarme de la luz artificial por las noches y mirar al cielo. Después de un c&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;oncierto, dando un paseo, volviendo a casa… sigo buscando a las Osas, a Casiopea, a Orión (aunque en verano no aparece), y, mucho más difíciles de ver (aunque salieron tras el concierto de Talesien y Eco), el camino de la Vía Láctea, de cual formamos parte; y las siempre preciosas Pléyades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Y sí. Sigo pensando en que una personita al otro lado del mundo también las busca y quizás hasta se acuerde de mí en esos momentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Casi 6 meses más tarde, Zoé y su intro de bajo vuelven a decirme que cuando me quedo callada y miro al cielo intentando ver algo nuevo (Andrómeda, el Dragón, los Perros, el Delfín) no estoy loca. Que cuando me quedo con la mente en blanco viendo cómo sale la Luna no soy un caso perdido, ni tengo genes de lobishome ni de lobo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Sin embargo, Zoé me traen pocos recuerdos. Sé que por su cumpleaños le regalé el Skymap que usaba de pequeña, y que antes de que todo se torciera pasábamos tardes y tardes hablando… y que llegamos a ser amigos. Pero no recuerdo por qué exactamente dejé de hablarle y no quise volver a saber de él. Pero sé que tiene un alma negra y cruel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;En fin. Seguiré mirando al cielo, en silencio y en las sombras. Y seguiré viendo las mismas estrellas, constelaciones y planetas. Y con un mapa del cielo en la mano llegaré a ver todo lo que no he visto hasta ahora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Con él, rompí muchas promesas, salvo una: algún día, iré al lago Inari, y pensaré en él. Algún día, cuando vaya o (quién sabe) esté pasando una temporada en Finlandia, haré una parada en Ooulu, y seguiré hacia el norte, a esperar a que la oscuridad se rompa con las Luces del Norte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SL1xp3xOJWI/AAAAAAAAAGI/NYIj6e9uc_o/s1600-h/aurora-boreal.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SL1xp3xOJWI/AAAAAAAAAGI/NYIj6e9uc_o/s320/aurora-boreal.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241470505488098658" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SL1xp3xOJWI/AAAAAAAAAGI/NYIj6e9uc_o/s1600-h/aurora-boreal.jpg"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Fragmento de mi diario&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SL1xp3xOJWI/AAAAAAAAAGI/NYIj6e9uc_o/s1600-h/aurora-boreal.jpg"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-3326823163425602393?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/3326823163425602393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=3326823163425602393' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3326823163425602393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3326823163425602393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/09/luces-boreales.html' title='Luces Boreales'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SL1xp3xOJWI/AAAAAAAAAGI/NYIj6e9uc_o/s72-c/aurora-boreal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1133702515088605530</id><published>2008-08-25T20:37:00.003+03:00</published><updated>2008-08-27T13:24:32.937+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (IX)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me gusta contar las palabras y hacerlas bailar para ti. Me gusta pensar que en algún lugar del mundo vuelves a conectar tu mente con la mía, y que escuchas todo lo que te tengo que decir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Me gusta creer que no estoy sola, aunque en realidad lo parezca. Me gusta volver a ver tu sombra entre las frías paredes del Refugio, como cuando todavía estabas aquí. Me gusta hablar para mí, sabiendo que si quieres, me puedes escuchar. Me gusta ver todo lo que pasa a mi alrededor y que tú lo veas a través de mis ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Me gusta saber que sigues ahí, oculto pero presente, como siempre, acechando, como hiciste desde la primera vez que salí a jugar al parque infantil. Me gusta pasear a solas por el Refugio, recordando que hace apenas unos días todavía estabas entre estas paredes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Me gusta escuchar el sonido del mar golpeando las rocas ahí fuera, me recuerda a las primeras noches de insomnio que pasaste a mi lado, distrayéndome. Me gusta suspirar sin corromper el silencio perpetuo de las habitaciones, silencio innato a ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Me gustaría poder contarte todo lo que te echo de menos. Me gustaría pensar que en cualquier momento aparecerás por la puerta, cubierto de escarcha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me gustaría creer que tienes una buena razón para haber desaparecido, que no me has abandonado sin razón. Me gustaría volver a verte apareciendo por la puerta del Shamrock, haciendo que todas las miradas se vuelvan hacia ti. Me gustaría hablarte del miedo que tengo de mí misma, del mundo, de todo lo desprotegida que me siento. Me gustaría verte de nuevo atento a un libro, a una película insulsa, con esa cara tan tuya que me hacía sonreír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me gustaría saber dónde estás, por qué no has vuelto ya. Me gustaría pasear de nuevo contigo por las noches, no de caza, sino simplemente paseando. Me gustaría volver a escuchar partes de mi vida contadas de tus labios, de cuando me vigilabas desde las sombras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me gustaría sentir el frío que desprendes una vez más. Me gustaría suspirar de desesperación al volver a no ganar una pelea…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;…estoy demasiado sola. Te echo muchísimo de menos, Seph.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;12.08.08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;01.04&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1133702515088605530?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1133702515088605530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1133702515088605530' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1133702515088605530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1133702515088605530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/08/sombras_25.html' title='El Refugio (IX)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3508277939527669010</id><published>2008-08-23T13:20:00.001+03:00</published><updated>2008-11-18T12:51:56.865+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (VIII)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;En mi vida me han llamado de muchas maneras, pero ninguna es lo suficiente vulgar, despectiva, insultante a lo que soy. Ninguna. Esta noche, llamarme &lt;i style=""&gt;monstruo&lt;/i&gt; sería quedarse corto, sería casi una bendición; llamarme &lt;i style=""&gt;desalmada&lt;/i&gt;, &lt;i style=""&gt;sanguinaria&lt;/i&gt;, también serían calificativos demasiado suaves para lo que soy, aunque podrían ser los que más se acercasen a la realidad:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Cuando salí del Refugio al ponerse el sol parecía que ésa iba a ser una noche normal, una noche más. Cada vez conseguía ignorar más el picor de la garganta, no había tanta gente como las primeras noches en las que salía (estaban casi todos de vacaciones), y posiblemente no tendría que hablar con esa gente a la que solía llamar &lt;i style=""&gt;amigas&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Salí tan pronto de casa porque me había enterado de que un grupo de amigos iban a hacer una pintada en uno de todos los muros vacíos que había en la ciudad. Por el fragmento de conversación que conseguí escuchar, el dibujo podía prometer, ellos podían dar un buen espectáculo, y quería verlo. Además, quería oler la pintura reciente, el gas propulsor y la emoción de los pintores con mi nuevo olfato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Había escuchado que el muro elegido estaba cerca de una zona en la que abundaban los policías, y el espectáculo podría dar comienzo cuando uno de ellos se asomase por la zona. Quería ver en cuánto tiempo eran capaces de recoger todo lo que habían llevado y darse a la fuga dispersándose.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;En realidad no fue tan emocionante. Sí, ver salir de la nada todos los colores y formas, al principio incoherentes, pero que al acabar formaban una gran escena, fue bonito. Pero no hubo ni policías, ni vecinos amenazantes, ni siquiera peatones intentando defender el comportamiento &lt;i style=""&gt;cívico&lt;/i&gt;. Pero había conseguido pasar el tiempo hasta que diese la hora de entrar un rato en el Shamrock, y evadirme un poco de la opresión de las paredes de piedra húmedas, y vacías, del Refugio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Era una noche normal, no tenía pensado hacer mucho más que dejar que el camarero me invitase a un par de cervezas (ahora sabían demasiado fuertes para mí, además de la gran resaca que sentía al día siguiente con apenas un par de sorbos) y que charlase conmigo, permitiéndome rechazarlo como si fuese una chica difícil. Él no me gustaba, nunca me había gustado. Y menos ahora que estaba sola, que Seph me había abandonado, que bajaba a la calle por alejarme un poco de todo lo que me recordaba que no tenía a nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La gente de siempre iba llegando en el horario habitual. La música no variaba de lo que solían poner, y los estúpidos de siempre estaban haciendo las mismas estupideces. Yo miraba, como siempre, sentada en la que ya era mi esquina de la barra. Había una partida de dardos bastante emocionante (el juego varió de a ver quién conseguía más puntos a quién era capaz de, simplemente, clavar los dardos en la diana), y después de un rato mirándolos con una sonrisa, empezó un pique con la música. Puedes elegir tú mismo la música que suena en una gramola, y dos amigos estaban compitiendo a ver quién era capaz de poner la canción más carente de melodía, más ruidosa y con menos estructura y sentido. No sabía cuándo se rendirían, pero por mí les habría dado un premio a los dos, se lo merecían; me empezaba a doler la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Se les acabaron las monedas, y alguien, haciendo de portavoz del resto del local, eligió una línea un poco más suave, melódica y acústica para la banda sonora de esa noche. Volví a concentrarme en la gente que transitaba el local, cuando una piel sumamente clara me llamó la atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Una chica acababa de pasar por delante de mí, dejando un resplandor parecido al polvo de hada de los cuentos tras de sí. Tenía cara de ser la primera vez que entraba en aquel local, e iba acompañada por un grupo de amigos que me sonaban ligeramente. Me recordó a mí cuando entré por primera vez en este sitio: las paredes oscuras, las mesas de madera, con el barnizado desgastado de haber sido fregado tantas veces, todos los carteles de conciertos enmarcados, la pantalla de la entrada con el vídeo de la canción que estaba sonando en ese momento, las camisetas, las ofertas de chupitos, y la “pared de las entradas”, donde el dueño y los camareros fijos iban dejando las entradas a los conciertos a los que iban desde que tuvieron edad para entrar. Tenían desde clásicos como The Doors o Led Zeppelin, hasta grupos tan actuales como Avenged Sevenfold o los inmortales Iron Maiden. Todas las entradas ocupaban la pared del fondo, y tendiendo a ocupar las colindantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Ella las miraba con asombro, viendo entradas de todos los grupos que posiblemente querría ver en directo algún día. Y yo la miraba a ella. No era sólo su piel clara, eran sus gestos, su cara de asombro, de inocencia. Sus grandes ojos oscuros, y su pelo tan… de anuncio de televisión, recogido en una coleta alta, dejando un cuello inmaculado, donde se notaban ligeramente las venas, que nadie nunca había tocado. Ese pequeño ángel no encajaba en ese lugar donde metaleros acabados pasaban sus noches.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Yo no podía apartar los ojos de ella. La garganta me picaba como nunca antes en el Shamrock, o en cualquier local cerrado. No tenía un olor resultón, como el de rizos morenos, no era increíblemente guapa, como me había parecido Seph la primera vez que lo vi. Pasaba desapercibida, era perfecta para una bonita noche de diversión. Sin Seph no sería lo mismo, pero tenía que intentarlo sola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Empecé por acercarme a ella cuando fue a ver la gramola. Era justamente de mi altura, aunque algo más delgada. Miraba la máquina intrigada, y suavemente le expliqué cómo iba: cómo estaban ordenadas las canciones, las más propensas a estar, las que sí que no estarían, y que luego la canción se vería en la pantalla. Entonces aproveché para presentarme. Me dijo su nombre (que no escuché), y me dio dos besos. Cuando me acerqué a ella pude distinguir una pequeña cantidad de una esencia de unas flores que no había olido nunca, encantador, que me atrapaba. Esa chica era genial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Con todo el descaro del mundo, le dije que mis amigas me habían fallado esa noche y que me había quedado sola, y que, si no le importaba, podría quedarme con su grupo esa noche. Como esperaba, dijo que no tenía problema. Estaba empezando a pensar que mi efecto inhumano hipnotizante también funcionaba con las mujeres, y me alegraba sinceramente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Se guió hasta su mesa, y me presentó a sus amigas. Ellas eran unas más del montón, mentes simples detrás de mucho maquillaje barato y rechamante. Hablaban de cotilleos, sin más. En cambio, ella intentaba meterme en la conversación, la mayor parte de las veces inútilmente. Después de quizás dos horas, hice que me llegaba un mensaje a un móvil que no llevaba de parte de mis amigas. Supuestamente ellas me estaban esperando en un parque infantil cerca del Shamrock, y que querían que saliese. Le pedí que me acompañase hasta allí, y en seguida me estaba siguiendo hacia la calle. Saliendo del Shamrock había mucha gente, y me aproveché: la cogí suavemente por el antebrazo, para no perderla entre toda la gente. Mis manos estaban extrañamente demasiado frías, pero no dijo nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Salimos a la calle, ya no había tanta gente, pero no la solté. Así nos alejamos del barullo de la gente que estaba frente al Shamrock, con su brazo libre, me rodeó la cintura. Sonreí para mis adentros: sí, causaba el mismo efecto en las mujeres que en los hombres, sólo que ellas eran más discretas a la hora de mirarme. La llevé hasta unas calles más arriba, y cruzamos la carretera, para encontrarnos con el parque infantil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Por supuesto, mis &lt;i style=""&gt;amigas&lt;/i&gt; no estaban allí. No había nadie, y una noche más, las luces de las ventanas de los edificios próximos estaban apagadas. No pasaba ningún coche, ni había gente caminando en nuestro campo de visión. La llevé hasta el tobogán, y escalamos hasta la caseta. Allí, cerca de mí, comparándola conmigo, ella desprendía muchísimo calor. Me miraba con ojos grandes y sedientos, aunque no con la misma sed que yo tenía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Levantó una mano, y me tocó la cara. Estaba fría, lógicamente, pero pareció no darse cuenta, o no importarle. Nos miramos a los ojos durante un momento, y nos fuimos acercando lentamente la una a la otra. Ya podía sentir su aliento caliente en mi cara, y cambié de opinión. No jugaría demasiado con ella, no la arrinconaría en un portal haciendo que su sangre se oxigenara con el terror; le daría un buen rato, un poco de adrenalina para, con el mismo resultado, pero más placentero para ella, oxigenar la sangre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Cuando por fin nos besamos, una imagen se me vino a la mente: Seph. Yo había estado allí con Seph hacía un tiempo, allí había acabado mi antigua vida. También él me había llevado hasta allí manipulándome, y porque estaba solo. ¿Significaba que no tenía que acabar del todo con ella, sino que tenía que convertirla en algo como yo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;También tuve otro pensamiento: no podría acabar con ella. Seph se había ido de repente, justo como me había prometido que no haría. Casi desde que nací, él me había estado espiando desde las sombras, sin que yo lo hubiera visto hasta aquella noche en el Shamrock, que acabó cerca de este parque infantil. Seph podía estar espiándome de nuevo, poniéndome a prueba, intentando descubrir si yo había crecido mentalmente y podía resistirme a un cuerpo vivo. Si pudiese resistirme, él bajaría a felicitarme y a darme un poco más de libertad cuando saliese por las noches, y si no estaba preparada para resistirme… él impediría que le hiciese daño a nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Esa chica no iba a morir esa noche. Pasase lo que pasase, iba a volver en un rato al Shamrock con sus amigas y con mi sabor en su boca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Mientras su respiración se iba acelerando poco a poco, tuve un arranque de pasión. Fue una mezcla entre el calor corporal que ella me estaba dando, y el enfado que me provocaba que Seph no confiase en mí y tuviese que espiarme cada noche que yo salía del Refugio. Pensar que él a lo mejor estaba mirando desde las sombras no ayudó demasiado, pensando en que le estaba dando un buen espectáculo para sus noches solitarias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me separé ligeramente de ella, y le tomé las manos. Suavemente, levanté una pierna y la pasé por encima de ella, sentándome en su regazo a horcajadas. Las manos se las puse en el suelo de la caseta, apretándolas con las mías por encima. Cuando volví a besarla fui más firme, más seria, con más ímpetu. Quería ver a dónde estaba dispuesta a llegar ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pero los minutos pasaban y ella seguía adelante. Su cara de inocencia me había confundido, de inocente creo que tenía poco. La intensidad de su respiración iba subiendo a medida que iba pasando el tiempo, y yo estaba empezando a perder el control. Ella se separó de mi boca, y fue dándome besos pequeños desde la cara hasta el cuello, y seguía bajando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me descontrolé. Me había vuelto loca desde que la había visto entrando en el Shamrock, y que me tocase el cuello me accionó. Pensando en ese momento horas más tarde, incluso días más tarde, creo que ella me gustaba realmente, no sólo por su parecido conmigo, sino de verdad. Que si hubiera seguido con mi vida anterior y me la hubiera encontrado en el Shamrock, me habría gustado igual. Mis nuevos instintos poco tenían que ver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Todavía tenía sus manos debajo de las mías. Las cogí firmemente y se las llevé a los lados de los hombros, dejándolas inmovilizadas contra las maderas de la caseta. Ella me miró desafiante, lujuriosa; creía que era un juego sádico. Se rió ligeramente, y yo me acerqué a su pecho, empezando a acariciarlo con la nariz suavemente. Me detuve un momento, y cuando levantó la cabeza al cielo para ver la contaminación lumínica –habría sido más romántico que hubiera estrellas-, me dejó el cuello a mi altura y totalmente descubierto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Sin pensarlo, le mordí. Detrás de su piel clara y fina vi una gran fuente de sangre, oxigenada y cargada de adrenalina. Me cegué y le mordí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Momentos más tarde me levantada de encima de ella, me alisaba la falda, me ataba bien las botas, me cerraba la chaqueta y emprendía una rápida y silenciosa huída hacia el Refugio. A ella quizás la encontrarían, o no: dentro de una media hora no habría ni rastro de ella. Quizás huellas dactilares, pero ni cuerpo, ni ropa, ni nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Soy un monstruo. Como me di cuenta más tarde, Seph no había aparecido para frenarme, Seph me había dejado totalmente sola, y yo había hecho de nuevo la estupidez de mi vida. No he crecido nada en todo este tiempo que llevo intentando controlarme, nada me diferencia de mi primera noche en la ciudad, cuando me escapé del Refugio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;No sé qué voy a hacer conmigo misma. No tengo a nadie que me proteja, no tengo quien me ponga límites –y está demostrado que yo no sé ponérmelos. No hay nadie que me frene cuando pierdo el control. Seph, ¿por qué te has ido? No han pasado 48 horas desde que te vi por última vez y ya hay una víctima. Soy un monstruo, no como tú decías, y soy incorregible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;De momento, como en la calle soy una amenaza sin control, me voy a encarcelar. No me pillarán ni por este asesinato, ni por ninguno otro que haya hecho o vaya a hacer. Así que me voy a quedar a partir de hoy y hasta que llegue Seph en el Refugio, protegiéndome del mundo, protegiendo al mundo de mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;03/08/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;00.26&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-3508277939527669010?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/3508277939527669010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=3508277939527669010' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3508277939527669010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/3508277939527669010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/08/el-refugio-viii.html' title='El Refugio (VIII)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-1944065785288833293</id><published>2008-08-19T20:24:00.000+03:00</published><updated>2008-11-18T12:51:56.866+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><title type='text'>Sombras</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Llegó la oscuridad, y con ella, una lágrima corriendo por su mejilla. Las sombras se hacían más y más grandes cuanto más corrían las agujas del reloj. De fondo, un silencio fantasmal, roto por una respiración jadeante. En la habitación, solo un bulto que se estremecía, apenas iluminado por el resplandor de la luna que entraba por las cortinas entreabiertas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Una noche más, ella se convertía en un bulto indefenso, acurrucada en una esquina de su habitación, que cerraba los ojos fuertemente y metía la cara entre las rodillas. Así que las sombras empezaban a alargarse, se encerraba en su habitación: cerraba a conciencia las ventanas, echaba la llave a la puerta, y se sentaba en la esquina en la que mejor se veía la calle. Siempre tenía la esperanza de que esa noche el sol no se pusiera, que la luz no se fuera, pero siempre, noche tras noche, la oscuridad se hacía casi total. Cuando las estrellas aparecían claras, se abrazaba las rodillas, agachaba la cabeza y se preparaba para pasar otra noche en vela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;A cada ruido que venía de la calle, levantaba la cara, con los ojos desorbitados, asustada, y empezaba a temblar. Podía pasar varias veces el mismo coche, que a cada vez que lo escuchaba, todavía girando para entrar en su calle, la amenaza se hacía presente. Las motos eran lo peor. Con el estruendo que hacían las motos cualquiera podía colarse en casa, aprovecharse del ruido y subir sigilosamente hasta su habitación, sin que nadie se diese cuenta. A veces los perros ladraban, y ella se imaginaba que era porque alguien desconocido paseaba por la calle. ¿Qué podía querer un desconocido por la noche en una calle residencial? Nada bueno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Las noches que sus padres no estaban en casa eran la peores. Estando sola en casa podía gritar todo lo que pudiese, porque nadie se enteraría. Podía pasar cualquier cosa, que sus vecinos, jubilados la mayoría, no se despertarían. Odiaba que la dejasen sola. Ninguna de sus amigas se quedaba sola nunca en casa, ¿por qué ella sí? La primera vez había sido cuando tenía 5 años; ahora que era mucho más mayor, con 6 años, pasaba casi todas las semanas. Sus padres le decían que esa noche se quedaba sola en casa, como la chica mayor que era, y que ellos volverían para llevarla a tiempo al colegio. Siempre había sido verdad, ningún día tuvo que llegar tarde a clase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Al principio estrechaba a Teddy contra su pecho, él podía consolarla con sus orejitas suaves, y sus brazos demasiado largos. Pero Teddy se hizo demasiado viejo, y ningún otro habitante de su cuarto podía protegerla mejor que él. Entonces decidió protegerse ella misma. El primer día dudó mucho, pero después de pensarlo, creyó que era lo mejor. Cuando sus padres cerraron la puerta y se fueron en el coche, ella bajó –temblando- las escaleras hacia el piso de abajo. Subiéndose a una silla se acercó a uno de los cajones, y tanteando encontró un cuchillo demasiado grande: bastaría. Subió rápidamente las escaleras de nuevo hacia su habitación, sentándose en la esquina de siempre, con el viejo Teddy al lado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Por muy protegida que estuviese, las noches no eran más tranquilas. Había demasiados peligros de los que no podía protegerse con un cuchillo, ni siquiera Teddy podría protegerla: una tormenta, un cortocircuito, una plancha olvidada enchufada, una bandada de gaviotas, un enjambre de abejas locas, el Hombre del Saco…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Para protegerse de los monstruos que podían vivir dentro de casa, momentos antes de que se pusiese el sol, revisaba concienzudamente todos los armarios de la casa, miraba debajo de las camas, dentro de los cajones, y detrás de las puertas. Cuando llegaba la hora de estar sola, caminaba hacia su habitación, con ojos en la nuca, teniendo cuidado de que no la siguiera nadie. Cuando entraba, cerraba rápidamente la puerta, echaba la llave, que guardaba en el bolsillo de la camisa de su pijama, y se arrinconaba contra esa esquina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Cada noche esperaba impacientemente a que saliese el sol de nuevo, a que las sombras se deshicieran en la luz. Cada noche esperaba que el reloj diese las 7 de la mañana, a veces las 8, para poder dejar de temblar, de mirar compulsivamente a un lado y a otro en su habitación, y volver a clase, junto a sus compañeros, bajo la protección de los alógenos que decoraban las aulas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pero últimamente el colegio no le gustaba tanto como antes. Ya no lo pasaba bien, tenía que esforzarse mucho en aprender y en estudiar, y aún así suspendía. Mamá le reñía siempre, porque suspendía y porque hacía mal los deberes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La verdad es que no podía dormir por las noches. Cuando se acurrucaba en la esquina no era capaz de dormir, cada ruido, incluso los que hacía ella misma con su respiración, con el latir de su corazón, con rozar a Teddy, la despertaba, la sobresaltaba. Por el día tenía pocos momentos para descansar: al acabar las clases de la tarde, se metía en las actividades extraescolares de manualidades, hasta hora y media más tarde. Papá la recogería y la llevaría a clase de piano; al salir en invierno ya sería de noche, y en verano quedaría poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Cada noche era una agonía, un terror continuo, que acababa cuando el sol iluminaba completamente su cuarto y ella podía levantarse del suelo, todavía temblando y agarrotada, y vestirse y desayunar para ir un día más a clase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Mamá no sabía nada, por supuesto. Nadie lo sabía. Sólo Teddy, y todos los que la acosaban cada noche, dentro de su cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;13.08.08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;01.01&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-1944065785288833293?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/1944065785288833293/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=1944065785288833293' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1944065785288833293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/1944065785288833293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/08/sombras.html' title='Sombras'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-2864289476111120577</id><published>2008-08-12T19:46:00.000+03:00</published><updated>2008-11-18T12:51:56.866+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (VII)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Íbamos caminando la muerte, tú y yo. La noche nos pertenecía, la ciudad se rendiría a nuestros pies. Podíamos ir a dónde quisiéramos, no teníamos límites, ni horarios, ni dependencias. Éramos dos seres elegantes, graciosos, atractivos y demasiado inteligentes. Los humanos por instinto sabían que teníamos algo corriendo por nuestra &lt;i style=""&gt;sangre&lt;/i&gt; que nos hacía potencialmente peligrosos (aunque mis ojos grandes y mi cara redonda dijesen lo contrario), pero éramos tan sumamente atractivos que no podían dejar de mirarnos y acercarse a nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Elegíamos las noches de entre semana para descubrir un poco más la ciudad. Durante mucho tiempo vagábamos los dos solos entre callejones y avenidas, siempre escapando de la luz, procurando a seres más débiles de nosotros, que no pudiesen escapar a nuestra danza mortal, a nuestro ritual de sangre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Las noches se repetían, con calor o con lluvia, con gente o solitarias. Solíamos ir al parque a tumbarnos en la hierba a esperar a que alguien a quien nadie echaría de menos se atreviese a pasar cerca de nosotros. Instintivamente actuábamos a la vez: yo sabía lo que tú harías sin que me dijeses nada, simplemente con una mirada, con un ínfimo gesto. A veces todavía recuerdo cómo nos brillaban los ojos cuando nuestra presa echaba a correr, con el miedo reflejado en la cara, hacia una calle que, irremediablemente, no tenía salida. Los más incautos gritaban, pero sabíamos cómo hacerlos callar en seguida. Otros simplemente, como me pasó a mí, no eran capaces de producir ningún sonido. Ésos eran los mejores: podíamos jugar con ellos durante un buen rato, esperando a que con su agitada respiración oxigenasen bien su sangre, nuestro alimento. Que la renovasen, que le diesen vida de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Recuerdo especialmente la primera de esas noches, cuando me enseñaste a ser inhumano cuando yo todavía lo era. Me engañaste, me manipulaste para que viera lo que era una buena caza sin aspavientos. También recuerdo que cuando te vi por primera vez (cuando te dejaste ver por primera vez) me quedé impresionada por tu belleza, por tu presencia, por emanar inteligencia. Sabía que eras especial, y todavía no sé cómo conseguiste convertirme en un ser tan magnífico como tú.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Tú me enseñaste todo lo que sé; fuiste el único que estuvo a mi lado desde que era muy pequeña. Con la gran historia de tu vida me enseñaste que la soledad es mala compañera, pero que, junto con la paciencia, son la vida. Pasaste muchos años solo hasta que aparecí yo, con mi falda demasiado corta y mis botas demasiado pesadas. Ahora que estoy sola, no sé qué voy a hacer. ¿Sigo tus pasos y me busco un compañero de vida? ¿Cómo busco, cómo me encontraste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Seph, ¿por qué te has ido? ¿Ella ha vuelto? Sé que llevabas mucho tiempo esperándola, sé que la quieres de verdad, quizás la ames. Pero yo te necesito. No conozco mi vida sin estar tú cerca, no sé qué puede ser de mí ahora que no estás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Llevabas toda mi vida a mi lado, viendo mis aciertos y mis errores, conociéndome para luego enseñarme a mejorar. Me protegiste desde que aprendí a andar, me acompañaste durante mis primeras salidas nocturnas. Me vigilaste por mi bien desde siempre, y me rescataste en mi gran error, ayudándome a salir de él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Lo estoy consiguiendo, Seph, estoy empezando a olvidarlo. Dices que mis sentimientos iban a estar magnificados, que podría llevarme años olvidarlo, pero la verdad es que ahora pienso mucho más en ti, y no tanto en él. No quiero volver a verlo, sé que es un mentiroso y que no puede hacerme nada más que daño. ¿Ves? Lo conseguiste, estoy empezando a cambiar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Y ahora que no estás… no sé qué voy a hacer. No sé si podré seguir adelante sola, o si volveré a caer. No sé si podré andar sola por las noches, no sé qué puedo llegar a hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Te necesito.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt; Seph, dondequiera que estés, no me olvides.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;02/08/08&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-2864289476111120577?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/2864289476111120577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=2864289476111120577' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2864289476111120577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/2864289476111120577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/08/el-refugio-vii.html' title='El Refugio (VII)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6799618203720222808</id><published>2008-08-06T20:39:00.000+03:00</published><updated>2008-08-06T20:40:26.282+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ElCuentacuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Secuelas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Refugio'/><title type='text'>El Refugio (VI)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Todos levantaron la cabeza y escucharon.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;-¡Chist! ¡Ahí está otra vez!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;No estaba acostumbrada a ser el centro de atención, pero desde que había salido del Refugio por primera vez, por donde pasaba la gente giraba la cabeza, el volumen de las conversaciones bajaba notablemente, los más descarados incluso me decían algo, a lo que nunca presté atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La última vez que había salido del Refugio me había molestado mucho que la gente reaccionase así conmigo: nunca había sido demasiado agraciada, y, como queriendo compensar, inconscientemente, me había creado una formación cultural con la que la gente se diese cuenta de no era invisible. Alguna que otra noche me había ganado algún ligue después de un rato de charla, cuando ellos se daban cuenta de que conmigo se podía pasar un rato ameno y con mis amigas y con la gran parte de las habituales de las noches era más… impersonal. También es cierto que alguno que otro pasaba tan buen rato que luego se convertía en amigo, saltándose el paso del ligue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Además del problema de intentar no salir con sol directo a la calle, cada vez me apetecía menos salir del Refugio a dar un paseo, aunque el día estuviese cubierto (sí, aún en verano, en mi ciudad hay días nublados, incluso lluviosos). Me quedaba sentada en el sofá, o tumbada en la cama, con un libro entre las manos, con un cuaderno de pasatiempos, un periódico, o incluso alguna manualidad (las flores de tela siempre me gustaron, aunque hasta que empecé a vivir en el Refugio nunca había intentado hacer ninguna). Sólo contadas veces salía por la noche, al Shamrock, a intentar encontrarme con mis “amigas”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;No lo había conseguido: o ellas no estaban, o estaban ocupadas, o “&lt;i style=""&gt;qué pena, se acaban de ir&lt;/i&gt;”. De vez en cuando, apenas una vez por mes, pasaba por casa. No era la primera vez que faltaba durante algunos días, sobre todo al empezar el verano, pero nunca me había ido durante tanto tiempo. Cuando desperté agarrotada en el Refugio les mandé una carta. Les dije que me había quedado un par de días en casa de unos amigos, y que luego, casi sin planificar (a nuestro estilo, la verdad), habíamos vuelto a coger un tren hacia Euskadi, a un festival de música. Esperé que se lo hubieran creído; el año pasado había pasado de verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Durante unas semanas mandé cartas cada dos o tres días, contándoles más o menos que seguía viva, que lo estaba pasando muy bien y que ya volvería. Como de cada vez me inventaba una dirección remitente diferente, nunca obtuve respuesta. Y las pocas veces que pasé por casa desde que decidí dejar de enviar cartas, apenas había nadie. Mi hermana, jugando o haciendo otras cosas, en único caso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El caso es que entré en el Shamrock un sábado por la noche, y todas las cabezas se volvieron a girar hacia a mí. En el cambio de canción, escuché algunos murmullos masculinos, mientras me miraban. Ellas me miraban con una mezcla de desprecio y envidia. El camarero rápidamente se dio cuenta de que estaba allí, y sin decirle nada, me trajo mi cerveza habitual. Seph no había querido venir conmigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;En caso de salir del Refugio prefería el Shamrock, o cualquier local, a la calle, donde los olores flotan libremente, y no oprimidos por el ambiente cargado de alcohol, perfumes, detergentes y humo de los bares. Desde que salía del Refugio, y del parque donde estaba el Refugio, un poco alejado de la ciudad, siempre sentía el mismo ardor en la garganta, la misma clase de sed que me hacía calificar los cuellos y el aspecto saludable de toda cuanta persona se me cruzaba en el camino. Sin embargo, en esos ambientes cerrados, el humo y los detergentes me repugnaban tanto que acaparaban toda mi atención, pudiendo relajarme un poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Pero esa noche en el Shamrock fue diferente. Había el mismo humo habitual, el suelo todavía desprendía olor a lejía, ellas seguían oliendo a colonia barata, pero había &lt;i style=""&gt;algo&lt;/i&gt; especial en el ambiente. Algo que me hizo concentrarme, bucear entre todos los olores del local y tratar de identificar ese olor individualmente. Me separé de la barra, y me pareció que el rastro del olor venía desde el fondo. Fui haciéndome paso entre la gente, hasta llegar hasta casi el fondo del estrecho local. Allí había estado el portador del olor, pero se había ido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Una mano me tocó en el hombro, y al darme la vuelta me encontré con un amigo del chico de rizos morenos. No me lo esperaba, aunque debería haberlo hecho, pero se mostró más amable de lo habitual, me miraba fijamente cuando me hablaba, y hacía que escuchaba cuando yo le respondía. Sonreía abiertamente, y quiso invitarme a una bebida. Le di las gracias y le dije que no, que en realidad ya tenía una cerveza esperándome.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Como pude, me deshice de él, y volví a mi lugar en la barra. Cuando llegué, me di cuenta de que el olor era más fuerte que antes. Volví a intentarlo, y lo seguí, esta vez hacia los baños. Al acercarme a la puerta, me di cuenta de que el portador estaba detrás de la puerta del baño de hombres. Me apoyé en la pared, esperando a que saliera. Quería saber quién olía de una manera tan especial, quería saber qué es lo que le hacía tan especial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Así como se abrió la puerta deseé no haber descubierto el olor, haberme quedado en la barra, incluso no haber salido del Refugio. Durante los primeros días de mi nueva vida le eché la culpa a Seph de no poder seguir con cómo era yo antes, pero la realidad es que el verdadero culpable de que yo ya no sea como era antes no era él, sino la persona que ahora mismo tenía delante, la persona que tantas alegrías y disgustos me había dado. La persona que prefiero no recordar su nombre, &lt;i style=""&gt;el de rizos morenos&lt;/i&gt;. Quise taparme la cara con las manos, taparme los ojos, no verlo; pero no pude protegerme de su olor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Me refugié en la sombra que hacía la esquina de la pared, y esperé a que se fuera. Intentaba no respirar demasiado, esperar a que su olor se disipara un poco en el ambiente para poder salir de allí cuanto antes. Quise esperar unos minutos, pero el olor no se iba, o es que se había metido dentro de mi cuerpo ya. No sé cuánto tiempo pasó en realidad, pudieron ser cinco como dos minutos, pero cuando no lo pude soportar más me fui.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Salí del local sin hacer caso de todas las cabezas que se volvían a girar para mí, sin darme cuenta de si chocaba o no con la gente, con un solo pensamiento en la cabeza: salir de allí cuanto antes, volver al Refugio, esconderme lejos, antes de que él se diese cuenta de que yo estaba allí y pretendiese volver a hablar conmigo (no lo resistiría), pero sobre todo, antes de que me arrepintiese y volviese a buscarlo yo misma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;31/07/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;23.57&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6799618203720222808?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6799618203720222808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6799618203720222808' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6799618203720222808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6799618203720222808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/08/el-refugio-vi.html' title='El Refugio (VI)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6079037475662701470</id><published>2008-08-04T14:14:00.003+03:00</published><updated>2008-08-04T14:27:37.776+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Premiado'/><title type='text'>Mariquita (traducción)</title><content type='html'>&lt;img src="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Mis%20im%C3%A1genes/img196.jpg" alt="" /&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;SIPNASIS: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Un chico tiene un peluche con forma de mariquita que vibra cuando cerca de ella se hace algo que perjudica a &lt;st1:personname productid="la Naturaleza." st="on"&gt;la Naturaleza.&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Escena 1&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Lugar-ambiente:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt; Delante de un cromo, un chico de unos 20 años, sentado en una silla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Acción&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;: El chico habla, mirando hacia la cámara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Diálogo:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;CHICO: Buenos días. Me llamo Miguel y ésta es mi historia. En diciembre de 1997, el día que cumplí 10 años, mi madrina me regaló un peluche de una mariquita, muy bonita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;De aquella, a mí no me gustaban los peluches, y cuando esa se fue de mi casa lo cogí y lo llevé a mi habitación para esconderlo. Pero cuando lo puse en el fondo de una caja le brillaron los ojos de una manera un tanto extraña, como si estuviese triste. En seguida lo recogí y lo abracé. Me disculpé y lo llevé de paseo por la casa, para enseñársela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Estaba en la cocina bebiendo un vaso de agua cuando empezó a vibrar. No sabía que podía hacer eso. Cuando cerré la puerta de la nevera para dejar dentro la botella de agua, paró.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Extrañado, me fui a mi habitación de nuevo, y por el camino volvió a ponerse a vibrar. Lo toqué por si tenía algún botón para apagarlo, pero no tenía nada; dentro era sólo espuma. Vibraba y vibraba, no daba parado, hasta que volví a la cocina y apagué la luz que me había olvidado encendida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Al día siguiente por la tarde lo bajé al parque conmigo, y en el coche empezó a vibrar de nuevo. Al llegar a la hierva del parque se puso como un loco cuando vi a una señora tirando un papel al suelo, a una niña arrancando las ramas de un árbol, o cuando dejaron un coche parado, con el motor encendido, mientras el conductor salía a un recado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Entonces, se me ocurrió que esa mariquita me avisaba de que algo raro pasaba vibraban. Lo comprobé al llegar a casa, yéndome a la cocina de nuevo y dejando el grifo abierto. Cuando me puse de espaldas al agua que corría empezó a vibrar de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Lo que pasaba era que esa mariquita, de alguna manera, quería avisarme de que estaba haciéndole daño a ella y a &lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;la Naturaleza&lt;/st1:PersonName&gt; con cada una de esas cosas. Y me avisaba como ella podía, vibrando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Desde que comprobé que no me equivocaba y que realmente el peluche se comunicaba conmigo, me di cuenta de que poco a poco se iba desgastando. A la semana de tenerlo conmigo se le saltaron un par de costuras, y empezó a vérsele la espuma que tenía dentro. Yo sentía que era un muñeco especial, posiblemente único en el mundo, y que yo tenía mucha suerte de que fuese mío, y me prometí a mí mismo que iba a hacer todo lo posible para que me durase toda la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Pero hoy estoy aquí, y sin peluche. Pronto descubrí que no podía sacarlo a la calle, porque no paraba de vibrar, y las costuras iban cediendo poco a poco. Le pedía a la gente que fuese respetuosa con &lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;la  Naturaleza&lt;/st1:PersonName&gt;, pero la mayor parte se reía de mí y no me hacían caso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Conseguí mantener con vida a la pobra mariquita apenas un mes. Un día desperté y estaba a mi lado, pero siendo sólo cáscara, sin espuma interior, sin ese noséqué brillando en los ojos de trapo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Por eso estoy hoy aquí, hablándole a un grupo de desconocidos. Pouqe, tal como yo sentí la muerte de mi mariquita, todos debemos sentir la muerte de la naturaleza como la de un ser querido. Porque sin Naturaleza no habríamos nacido, porque ella nos abraza desde antes de nacer, hasta después de morir. Porque ella, en el pueblo o en la ciudad, nos acompaña toda nuestra vida. Porque es quien nos hace como somos, y porque la estamos matando lentamente. Pequeños gestos como fueron dejar la puerta de la nevera abierta, dejar el coche encendido, arrancar unas ramas, tirar un papel al suelo, dejar un grifo abierto o la luz encendia acabaron con mi mariquita, de la misma manera que lo hacen con &lt;st1:personname productid="la Naturaleza." st="on"&gt;la Naturaleza.&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&gt;&gt;Imaginémonos a &lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;la Naturaleza&lt;/st1:PersonName&gt; como a un gran peluche con forma de mariquita. Todavía estamos a tiempo de salvarlo. Sólo con esos pequeños gestos, entre todos podemos hacer que las costuras vuelvan a estar prietas, que la espuma vuelva a surgir, que ese noséqué que le brilla en los ojos sea más fuerte que nunca. Colaborando podemos hacerlo posible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;ESCENA 2&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Lugar-ambiente: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La habitación del chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Acción: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El chico coge el peluche y lo guarda en una caja. Se arrepiente y lo coge de nuevo en brazos. Le da un abrazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Diálogo: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Extraer de la &lt;b style=""&gt;escena 1&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;ESCENA 3&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Lugar-ambiente: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Una cocina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Acción: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El chico bebe agua con la puerta de la nevera abierta y con la luz encendida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Diálogo: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Extraer de la &lt;b style=""&gt;escena 1&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;ESCENA 4&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Lugar-ambiente: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El parque infantil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Acción: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Una mujer tira un papel al suelo. Poco después, una niña arranca unas ramas de un árbol. El chico mantiene a la mariquita apretada contra el pecho. También un hombre sale de un coche, dejándolo en mitad de la calle, mientras sale a un recado, volviendo un poco más tarde. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Diálogo: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Extraer de la &lt;b style=""&gt;escena 1&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;ESCENA 5&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Lugar-ambiente: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La cama del chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Acción: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;El chico se despierta, y ve que la mariquita está vacía, sin espuma dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Diálogo: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Extraer de la &lt;b style=""&gt;escena 1&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;LEMA SOBREIMPRESO AL FINAL: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;“Colaborando podemos hacerlo posible”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(153, 153, 153);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Invierno 2007&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 153, 153);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 153, 153);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 153, 153);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 153, 153);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;-1º premio local en el &lt;i style=""&gt;I Concurso de guiones cortos Alvarella08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;-2º premio autonómico en el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;I Concurso de guiones cortos Alvarella08&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_ooGxUcjbamM/SJbl7AIiK_I/AAAAAAAAAFQ/TBYlj_T7VVg/s1600-h/Guiones+medioambientales_grande.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_ooGxUcjbamM/SJbl7AIiK_I/AAAAAAAAAFQ/TBYlj_T7VVg/s320/Guiones+medioambientales_grande.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230620819048246258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6079037475662701470?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6079037475662701470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6079037475662701470' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6079037475662701470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6079037475662701470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/08/mariquita-traduccin.html' title='Mariquita (traducción)'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_ooGxUcjbamM/SJbl7AIiK_I/AAAAAAAAAFQ/TBYlj_T7VVg/s72-c/Guiones+medioambientales_grande.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-989802905585833561</id><published>2008-07-28T13:35:00.003+03:00</published><updated>2008-07-28T13:52:36.827+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Historias en las paredes</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Su habitación era su refugio favorito. Cuando el mundo la golpeaba una y otra vez, corría a esconderse allí, esperando a recuperar fuerzas cuanto antes para poder devolverle los golpes uno a uno. Aunque nadie diría que era su habitación (su cara seria y ropas oscuras contrastaban con el escritorio de colores y los peluches), estaba hecha por y para ella, tal y como deseaba para poder evadirse de todo, hasta de sí misma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;En esa habitación tuvo que aprender a vivir su soledad, en esa habitación creció, estudió, aprendió, aprobó y suspendió, y, sobre todo, maduró. Cuántas horas habrá desperdiciado mirando por la ventana hacia la calle de abajo, cuántas horas de pie, sin hacer nada, simplemente escuchando música.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Cuántos grupos, cuantísimas canciones nuevas sonaron en ese aparato, Desde los primeros e inciertos pasos en el mundo del rock de la mano de Green Day y su American Idiot, o aprender lo qué es el ska gracias a los tristemente desaparecidos Ska-p, a enamorarse del mejor solo de guitarra (el solo final de Nemesis, de Arch Enemy), para empezar a interesarse por el complicado mundo del Death Metal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Cuántas horas escribiendo a mano, cuentos, ensayos, reflexiones inconexas, intentos de novela… mientras la radio de fondo le repetía noche tras noche casi las mismas canciones. Todo escrito en el mismo escritorio repleto de portalápices llenos de bolígrafos gastados; el mismo escritorio donde, examen tras examen, intentaba “doing her best”. El mismo escritorio en el que las primeras canciones de Sleep On Monday iban tomando forma, donde la gran parte de sus relatos fueron agotando libreta tras libreta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Al lado, la misma mesilla en la que tantas velas se habían consumido, desde donde el incienso en forma de humo subía hacia el techo dando olor a toda la habitación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Al otro lado de la habitación, una estantería cargada de libros, rebosante de palabras, leídas y disfrutadas una a una durante la mitad de su vida. Nadie sabe los secretos que se guardan entre esos libros. No hablando sobre los libros en sí, sino sobre todas las hojas que ella misma escribió y que ocultó entre volumen y volumen, sobre el significado de las rosas que están prensándose, sobre las imágenes que ella imaginaba mientras leía esas palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Y, en el centro de la habitación, el lugar más especial de todos. La cama donde tan buenos sueños tuvo, la cama que día a día se fue impregnando con todos los olores de las velas y el incienso. La cama que la aguantó despierta hasta que salió el sol cuando, a través del móvil, estaba empezando a conocer a quien se convirtió en su primer novio. La misma cama en la que pasó tantas horas al teléfono sentada, hablando. La cama que la inspiró un día tras otro para poder seguir escribiendo, mejorando un poquito de cada vez. La misma cama que le devolvió la energía gastada para poder afrontar un día de clase más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Sin embargo, esa cama también estaba presente en la pelea final con su primer novio. Estuvo presente todo el tiempo que lo estuvo echando de menos en silencio, contándoselo, como siempre, a una libreta. La misma cama que vio romperse su sueño de hacer Bachillerato por Artes. La misma cama que soportó horas desperdiciadas intentando hacer sonar una guitarra, y que vivió la desesperación de no saber contar algo, de no encontrar la palabra que mejor encaja en una frase, o la búsqueda de finales convincentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;La cama que, en el 2007, escuchó de pasada su voz, que le decía que quería ser más que un amigo, que ella se había vuelto especial. Por suerte, no estuvo presente una semana más tarde, cuando se apagó su sonrisa y empezó una larga hibernación a principios de agosto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;La almohada en concreto conoce muy bien esta historia, de las veces que se la ha contado: la primera llamada, la vergüenza que desaparecía poco a poco, los problemas de tener ambos tanta tierra por medio, lo bien que la hacía sentir, lo feliz que había sido a su lado, y, especialmente, todo lo que lo echaba de menos. Noches y noches recordándolo, su manera de hablar, la manera única y especial de llamarla “&lt;i style=""&gt;baby&lt;/i&gt;”, cómo sabía arrancarle una sonrisa cuando más sola se sentía y más la necesitaba, todas las noches que había llorado en silencio pensando en que él estaba demasiado lejos, pero que lo habría dejado todo por él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Dentro de unas horas se cumplirá un año desde que hablaron de voz por primera vez. Dentro de unas semanas ella cogerá una mochila y se irá, a dejar atrás la adolescencia y convertirse en una adulta. Ésta no será su habitación, quién sabe por cuánto, quizás no vuelva a serlo nunca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Por eso, aguantando las lágrimas de nuevo, sentada en el escritorio con un bolígrafo y una libreta en sus manos, cómo no, pero pensando en la cama, intenta ponerle fin a una reflexión más. Una reflexión sobre media vida de solitaria, y sobre una habitación tan personal que nunca dejará de ser &lt;b style=""&gt;su&lt;/b&gt; habitación, no importa lo que pase el próximo curso, los próximos 10 años. Una habitación que ya ha vivido tantas cosas que está impregnada de su vida. Y, sin embargo, la más importante del último año se la ha perdido. Quizás por eso llora tanto y por eso le recuerda tanto. Para que las paredes puedan conocer la historia como si fuese una más vivida, y, cuando vuelva, dentro de unos años, poder contársela una vez más, y recordarle, que él fue importante, que es real, algo más que un fantasma; &lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);"&gt;un demonio vestido de&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);"&gt;blanco&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;27/07/08&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; color: rgb(255, 0, 0);" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;02.56&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-989802905585833561?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/989802905585833561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=989802905585833561' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/989802905585833561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/989802905585833561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/07/historias-en-las-paredes.html' title='Historias en las paredes'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-6609439810821703211</id><published>2008-07-28T13:22:00.005+03:00</published><updated>2008-07-28T13:27:15.322+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>27/07/07-08</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;Hoy hace un año. Un año desde que escuché por primera vez su voz, desde la primera llamada, las primeras palabras titubeantes, que se fueron afianzando rápidamente con el paso de los días. Un año desde los primeros I.L.D. y Qrt*. Desde ese primer sms que me mandó, y que me dejó en shock durante bastantes minutos. Hoy hace un año de esa semana que une julio con agosto, y que me cambió. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Quizás parezca la misma, pero por dentro me siento diferente; la insensibilidad que me caracterizaba tiene fugas (&lt;i style=""&gt;porque nunca te vi llorar&lt;/i&gt;, decía Andros en uno de mis cumpleaños; y la verdad es que nadie lo había hecho antes, hasta la noche que hizo un año que lo conocí, y que lloré delante de cientos de personas), antes sostenía el &lt;i style=""&gt;amor vincit onmia (el amor lo vence todo)&lt;/i&gt;, ahora sé que no es verdad. También he pasado por unos de los momentos más duros de mi vida (3 de agosto, con las primeras lágrimas premonitorias; enero, cuando acabé de bajar de las nubes; y la famosa Semana Santa (&lt;i style=""&gt;y me sorprendí deseando que llegase la noche para tener pesadillas con él…&lt;/i&gt;).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;También he dejado de escribir como lo hacía antes. Ya no invento dos páginas cada noche, y sólo gracias a ElCuentacuentos me obligo a escribir un relato a la semana. Ni siquiera salí de la experiencia con relatos nuevos, como me pasó en el 2006, y los pocos que escribí no los quiero publicar (&lt;i style=""&gt;Me he tragado una canción&lt;/i&gt;) o los regalé (&lt;i style=""&gt;Estás aquí]&lt;/i&gt; y &lt;i style=""&gt;You know our love will never end&lt;/i&gt;, inspirado en una canción de IamGhost). Y sin hablar de mi mayor error, por querer salir adelante cuanto antes -hablo de la noche del 18 de agosto, después del concierto de Los Suaves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pero también he aprendido que por mucho que quiera algo tengo que luchar para conseguirlo, rindiéndome sólo puedo salir perdiendo. También aprendí a controlarme al haber tocado fondo, a animarme a mí misma, aunque más de un día fui un cuerpo sin alma. Y también descubrí el poder simbólico que puede tener un objeto, y más que un amigo de verdad me obligue a desprenderme de él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;En esos días sin alma he roto con cachos del pasado que tenían que desaparecer (Dani, los Atrapaos*, Melvin…), y no me siento mal por ello. Quería hacerlo desde hacía tiempo, pero esa falta de voluntad, ese sentimiento de impermeabilidad me ayudó a hacerlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El día que hizo un año de haberlo conocido, con la voz de Aitor cantándome desamores envolviéndome, decidí que todo se había acabado, que tenía que ponerle fin definitivamente. Quizás con esta entrada me contradigo, pero no miento si digo que ya no pienso involuntariamente en él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando salga, me descargaré el nuevo CD de Slipknot, que ya no suenan a él; y Marilyn Manson y Black Light Burns tocan habitualmente en mi habitación de nuevo, aunque a veces parezcan él susurrándome al oído. Puedo escuchar Héroes del Silencio sin que me den escalofríos, aunque una canción en particular la borré del ordenador, y espero no tener que volver a escucharla de nuevo. Me sigo derritiendo por los bordes, pero ninguno será igual a él, les hará sombra a todos; además de que he aprendido que no son compatibles conmigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;        Pero pese a todo mantengo lo que dijo Francisco Fernández Naval en &lt;/span&gt;&lt;u style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Soidade de cor de rosa&lt;/u&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;, eso de “&lt;/span&gt;&lt;i style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;gardaba a certeza de que un só día de felicidade xustifica unha vida” (“guardaba la certeza de que un solo día de felicidad justifica una vida&lt;/i&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;”) y que no me importó sufrir 9 meses si con eso él estaba bien.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3145340507303384563-6609439810821703211?l=canalnostalgia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/feeds/6609439810821703211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3145340507303384563&amp;postID=6609439810821703211' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6609439810821703211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3145340507303384563/posts/default/6609439810821703211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://canalnostalgia.blogspot.com/2008/07/270707-08.html' title='27/07/07-08'/><author><name>Anxo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09062814543030201992</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ooGxUcjbamM/SnH-VdvpvYI/AAAAAAAAAKM/cQHdgPYKS1c/S220/Yo098.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3145340507303384563.post-3882416675352749364</id><published>2008-07-22T13:12:00.001+03:00</published><updated>2008-07-22T13:13:56.142+03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Noticia feliz</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;La noticia era feliz. Mis tíos de Barcelona, que llevaban 11 años como novios, iban a casarse, y, como sobrinos de sangre (el novio era hermano de mi madre), estábamos invitados mi hermano y yo, junto con mis padres. La boda sería el 31 de julio en una masía impresionante, fuera de Barcelona ciudad, pero todos mis tíos y primos acordamos aprovechar y pasar una semana de vacaciones en la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Nos llamamos entre todos, y entre las casas de mi abuela y más tíos que tengo en Barcelona, ninguno necesitó ir a un hotel. Cuando confirmaron con qué familiar nos hospedaríamos, la dirección se me hacía conocida, me sonaba de algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pasé dos días pensando en de qué podría conocer aquella calle, hasta el número del portal, hasta que escuchando una canción que conocía desde hacía varios años, una imagen se me vino a la mente. Dejé lo que estaba haciendo (no me acuerdo de qué), y fui a mi habitación. Dentro de una caja de cartón debía tener todas las cartas que había recibido, atadas por una cinta. Allí estaban. Desaté la cinta, y fui mirando carta por carta los remitentes. Hasta que encontré la carta que tenía casi la misma dirección que el piso de mis tíos: mismo portal, pero diferente puerta. Mis tíos eran D y el remitente decía I.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No supe cómo sentirme. Recuerdo que dejé las cartas sin atar en el suelo, y me senté en mi cama. No hice nada durante quizás diez minutos, mientras miraba a una pared blanca, mientras pensaba en el remitente de aquella carta y su extraña letra de hormiguita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Hacía ya casi cuatro años, había conocido a un chico por Internet. Conectamos, nos hicimos amigos, pero un día yo no podía parar de pensar en él. Al día siguiente él me confesó que no había podido parar de pensar en mí. Ese mismo día le di mi número de teléfono, y hablamos de voz por primera vez. Los días pasaron muy rápido, y fuimos teniendo conversaciones más serias y más íntimas. Cuando me quise dar cuenta, nos habíamos hecho dos promesas geniales: la primera, que haríamos todo cuanto pudiéramos para vernos en persona lo más pronto posible; y la segunda… nos convertía en pareja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Los días pasaron todavía más rápido desde que estábamos juntos. Las llamadas se repetían constantemente, y la sensación de soledad al colgar cada vez duraba más. Un día, él explotó. “&lt;i&gt;[i]No puedo vivir sin ella[/i]&lt;/i&gt;”, me enteré más tarde que él le había dicho a una amiga el día en que me dejó. “&lt;i&gt;[i]Esto no se acaba, para nada; sólo lo dejamos pausado hasta que podamos estar juntos físicamente[/i]&lt;/i&gt;”, me dijo en esa llamada, la última, que se cerró con un “&lt;i&gt;[i]No llores, baby, por favor. Te quiero, ¿vale? Recuérdalo[/i]&lt;/i&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Ésa fue la última vez que escuché su voz. Seguimos en contacto unos meses más, hasta que desapareció por completo de mi vida. De mi memoria tardó mucho más en irse: esas semanas que llegamos a estar juntos tardaron más de un año en borrarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Y llegó Semana Santa, fecha que habíamos fijado para vernos. Y pasó, sin que él viniese. Y pasó otro verano, y otro, y otro…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Me costó olvidarlo, pero al final lo conseguí. Sin embargo, las pocas oportunidades que tuve de ir a su ciudad las rechacé, con excusas poco consistentes. Ahora que nuestros tíos se casaban, no podía excusarme de ir; aunque la historia con él había sido hacía varios años y ya la había superado. Mi mayor problema era que él vivía en el mismo edificio. Aunque eso había sido años atrás, quizás hasta se había mudado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El 26 de julio, casi de noche, arrancó el tren desde Coruña, directo a Barcelona. Bajamo
